martes, 1 de abril de 2025

Entre Sables y Espadas

 A día de hoy, aún sigue existiendo cierta controversia entre los términos espada y sable, a la hora de nominar o describir los dos principales exponentes dentro de la panoplia de las armas blancas.

¿Qué es una espada?, ¿Qué es un sable?, ¿Dónde empieza uno y donde acaba el otro?...

Lo primero que deberíamos analizar es el origen del arma en concreto, y posteriormente el del nominativo que la describe con el fin de sentar una base sólida a la hora describir y catalogar ambas tipologías de armamento, ya que su gran similitud en ocasiones puede llevar a confusión. 

Siendo por todos conocido y aceptado que la espada tiene un origen anterior al sable, o mejor dicho, que el segundo podríamos considerarlo como evolución de la primera, fruto de unas necesidades determinadas de uso las cuales van a alterar considerablemente su morfología, debemos analizar en profundidad estos conceptos a la hora de clasificar un ejemplar.

Pero vayamos paso a paso...


Un poco de Historia

Desde que el ser humano, adopta un instrumento que prolongue el alcance de su golpe, dentro de un marco bélico,  y a dicho Instrumento lo dote de un filo o varios optimizando su resultado, tendremos el nacimiento de lo que serían las primeras armas de corte.

Dando un salto en la evolución de dichos armamentos primigenios, y centrándonos en lo que la historia a venido a denominar edad de los metales, podemos comprobar gracias a los cientos de ejemplares existentes, como en virtud de la mejora tanto en técnica como en conocimientos de metalurgia, dichas armas han ido ganando en resistencia, tenacidad, y sobre todo en longitud.

Imaginemos pues, al guerrero o soldado de la antigüedad provisto de un arma metálica - inicialmente de cobre o bronce, y posteriormente de hierro o acero-  dotada de filo cortante, que en mayor o menor medida, va a proporcionar la distancia de seguridad adecuada que evite los riesgos del enfrentamiento cuerpo a cuerpo, y no digamos ya si dicho soldado le convertimos en jinete, su capacidad ofensiva se multiplicará por diez o más.

Pero volvamos al término en concreto:  ¿Qué es una Espada? 

El diccionario de la Real Academia de la Lengua en cuanto al marco en el que nos movemos, cita textualmente: 

Espada. Del Latín "Spatha), (Espada larga y ancha) y del Griego "σπαθί" (Spáthe), "Hoja ancha de una espada"  Sust. Fem. Arma Blanca, larga, recta, aguda y cortante, con guarnición y empuñadura. 

Se define pues la Espada como un arma cuya hoja presenta una arquitectura recta, tanto en sus voces latinas como griegas

¿Se trata pues de un arma exclusivamente de hoja recta?  


Plato griego de cerámica de figuras rojas que muestra
dos guerreros combatiendo con Machairas "μαχαιρά"


En la mayoría de los casos va a ser así, pero la historia y por supuesto la arqueología nos muestran diversos diseños en los cuales la hoja se curvaba con el mero propósito de alcanzar un fin o simplemente una mayor efectividad en combate. No debemos olvidar por ejemplo las Falcatas ibéricas (1), Machairas "μαχαιρά", Kopis "κόπης" griegos o las "Falx Supina" o Sicas tracias (2), diversos exponentes de la antigüedad que trajeron de cabeza entre otros a la importantísima máquina de guerra romana, pero sin olvidar también que dichas armas, hoy consideradas cortas,  eran más propias del soldado de a pie, y en casos excepcionales del jinete, ya que dada su mayor altura de combate precisaba de armamento más largo y efectivo.


Estela de Osuna con guerrero ibérico
portando falcata. M.A.N. (Foto Autor)


Falcatas yacimiento de Almenidilla (Córdoba) 1867. Cultura Bastetana
M.A.N  (Foto Autor)




Mosaico con Gladiador Tracio armado de Sica "Falx Supina"


Con el surgimiento del guerrero a caballo o simplemente el arma de Caballería, vamos a ver una importante distinción en cuanto a su panoplia con respecto al infante. Dicha Caballería, va a precisar de un armamento cuya longitud le permita alcanzar el objetivo desde la grupa, lo que unido al gran avance tecnológico en metalurgia, al cual hacíamos alusión anteriormente, va a propiciar el desarrollo y uso de espadas más largas con las que poder efectuar tanto golpes punzantes como tajantes.


Este funeraria de Tito Flavio Basso (armado con Spatha)
Perteneciente a la Caballería Romana S. I
Museo Romano de Colonia

Hasta aquí todo es entendible desde un punto de vista lógico dentro del campo de combate.

No obstante el arma de Caballería no se va a desarrollar de igual manera en todo su ámbito tanto histórico como geográfico, ya que frente a la Caballería Acorazada que surge en el centro de Europa, heredera directa de la Caballería Persa en la que tanto el jinete como su montura estarán provistos de grandes defensas y en virtud -siglos posteriores- al invento del estribo, y las sillas de grandes borrenes, éste podrá realizar cargas frontales con su espada o lanza en un estilo de monta denominada "a la brida", en el este de Europa y sobre todo en Asia, se va desarrollar el arma de Caballería con una forma de ataque más rápida y ágil, y con un armamento más ligero tanto ofensivo como defensivo, montando con las piernas recogidas y dobladas sobre unos estribos más cortos; la conocida como "monta a la jineta" lo que favorecerá la velocidad de acción y movimiento en las grandes llanuras y estepas asiáticas.

Este aligeramiento en cuanto al armamento, se va a ver reflejado en dos grandes exponentes, por un lado, la sustitución de la pesada lanza de combate, por el arco y las flechas lo que permitirá combatir y alcanzar el objetivo de forma ágil y rápida en ambos lados de la grupa, y lo más importante, se adecuará el principal arma de corte a la nueva realidad del combate. Es decir, la gran espada de hoja recta, evolucionará buscando a su vez un desenvainado más rápido desde un caballo en movimiento, y una arquitectura que impida el embrazado con el consiguiente peligro de lesión y desmonte a la hora de golpear lateralmente de tajo. 

Aquellas incipientes espadas que curvaron su hoja buscando una mayor efectividad en el corte, van a tomar gran protagonismo en este nuevo método de combate. La semilla de lo que hoy día entendemos por Sable, comenzaba a germinar.

¿Qué es pues un Sable?

Basándonos en todo lo anteriormente descrito, podemos considerar el sable como una evolución de la espada, la cual modifica la arquitectura de su hoja recta, curvándola para ganar efectividad.

Si atendemos al término que nos ofrece el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, ésta cita textualmente:

Sable: "Del francés Sabre, del alemán, Säbel, y éste del húngaro Szablya.  Sust. Masc. Arma Blanca semejante a la espada pero algo corva, y por lo común de un sólo corte".

Dejando de un lado el periodo clásico, y centrándonos en época moderna que es cuando mayor esplendor va a alcanzar el sable, podemos aproximar su origen en los pueblos nómadas de la Europa Balcánica procedentes del alto Volga, como los "Magiares" (3), así como de las tribus de las grandes estepas asiáticas. Dichos pueblos cuya forma de vida social y económica se encontraba profundamente ligada a la figura del caballo, precisaban de armas ligeras y fáciles de esgrimir desde sus monturas siendo el diseño de hoja curva el más efectivo para tales circunstancias (4).

Sable conocido como "Sable de Carlomagno" (c) Kaiserliche Schatzkammer (Tesoro Imperial de Viena)

Podemos considerar pues el Sable como el arma principal de la Caballería, ya que nace con el fin primordial de conseguir una mayor efectividad y facilidad de uso por el jinete.

No obstante, la misión de la Caballería en combate no va ser siempre la misma: recordemos aquella Caballería Pesada Aqueménida, dotada de grandes caballos acorazados y jinetes pertrechados de grandes panoplias de armas que combatieron en las Guerras Médicas contra las ciudades estado del mundo helénico, comparémosla con la Caballería Romana "Équites" de época republicana e imperial, montando ligeros caballos o poneys y cuya misión además del combate era el enlace y apoyo a la infantería, podríamos aseverar que desde que el guerrero infante se convierte en jinete armado, han existido siempre dos tipos de Caballería, o al menos dos formas de combatir distintas desde la montura, lo que dará lugar a las conocidas como Caballería Pesada, o de Línea y Caballería Ligera, y en virtud de esas dos formas distintas de combate, cada una de ellas adoptará un tipo de armamento acorde a los fines buscados.

Esta división que surge en época clásica, va a estar condicionada como hemos visto por la situación geográfica en la cual se desarrolla. Mientras en Europa Occidental y Centro Europa, durante el medievo va a primar el modelo de Caballería Pesada, muy ligada a la aristocracia y nobleza ya que eran los únicos que podrían permitirse mantener una "Lanza" en su acepción medieval caballeresca (5), en Europa Oriental y Asia, va predominar la llamada Caballería Ligera, como concepto arraigado en los pueblos nómadas de dichos territorios. Los primeros mantendrán en su panoplia las grandes lanzas de guerra y espadas de hoja y arriaz recto cuya simbología estará muy ligada al profundo sentir religioso del momento, mientras que los segundos adoptarán el arco y flechas, jabalinas, y sables de hoja curva que faciliten el desenvainado y corte tajante desde la posición de monta. 

Con el tiempo ambas, Pesada y Ligera coexistirán en la gran mayoría de los ejércitos modernos, dividas en distintos Institutos y especialidades (6), con una misión determinada, y armados cada uno de ellos con su correspondiente y lógica panoplia.

A esta altura de relato parece obvio que la Espada es un arma cuya hoja es recta, mientras que el Sable adoptará un cierta curvatura en la suya, y como veremos aún no estamos hablando del número de filos.  ¿Dónde está pues la confusión? 

Para aclarar esta pregunta, vamos a tener que analizar la otra parte fundamental del arma blanca, y nos referimos en este caso a la guarnición.

Las armas blancas desde su origen van a precisar de una empuñadura que permita su sujeción o asimiento con una o varias manos, las cuales en ocasiones se van a ver expuestas tanto al filo propio como contrario. La evolución de los distintos tipos de esgrima a través de la historia, han perfeccionado una serie de elementos de protección, buscando precisamente salvaguardar la mano empuñante de los riesgos de la contienda. El conjunto de estas protecciones es lo que tradicionalmente denominamos  guarnición.

En reglas muy generales y con técnicas de esgrima muy primitivas, una simple cruz de gavilanes, era suficiente para ofrecer protección a la mano, pero con el perfeccionamiento de tales técnicas y tretas, fruto del nacimiento de la esgrima de punta, la sencilla cruz evolucionará en intrincadas ramas, gavilanes, cazoletas y un sinfín de elementos que separasen de forma efectiva, la parte de la empuñadura de la hoja viva.

No hay que decir que en función del tipo de esgrima empleado, sea de punta o de corte, con hoja recta o curva, coetáneos ambos en época moderna, la guarnición tendrá una forma u otra adecuándose al fin para el que fueron diseñadas, y que no es otro que la protección de la mano.

Pero, ¿Qué pasa cuando los distintos tipos de armas, empiezan a compartir diseño de guarnición? 

El lío está servido...


Las denominadas Espadas-sable y los Sables rectos

La aparición en las guarniciones del denominado "aro guardamanos", cuya misión será la protección del dorso de la mano y nudillos en las distintas tretas de ataque y defensa, y posteriormente la evolución en Centroeuropa de un tipo de guarnición de veneras planas llamada "a la valona", van a definir un arma que sin renunciar al uso de la  punta, se va a centrar principalmente en el ataque de corte. Esta tipología de guarnición se usará indistintamente en armas de hoja recta como curva, lo que conllevará con el tiempo a clasificar el tipo de armamento por el diseño de su guarnición y no por la arquitectura de su hoja.

Durante la Guerra de los Treinta años, que enfrentó a la mayoría de las grandes potencias Europeas a principios del siglo XVII, tanto la Infantería como la Caballería, usaron esta nueva tipología, que daba protección a la totalidad de la mano, sin permitir el posicionamiento de los dedos por delante del escusón, de ahí su principal uso como arma de corte. Esta circunstancia, dio lugar a que muchas espadas provistas de la citada guarnición comenzasen a ser denominadas como "Sable Recto", más si cabe, cuando debido a la prioridad de uso tajante, las hojas rectas comenzasen a fabricarse con un solo filo.

El diseño "a la Valona", evolucionará de formas distintas durante el siguiente siglo, los denominados "basket hilt" escoceses, o las "Schiavonas" venecianas son un ejemplo, pero siempre con el denominador común de aumentar progresivamente la protección de la mano.

Esta nueva tendencia también llegará a España donde diseñaremos nuestra propia guarnición, consistente en prolongar la cazoleta española, por el aro guardamanos, con una o varias ramas de guarda, y la desaparición progresiva de los grandes gavilanes de épocas anteriores, conformando una profunda cazoleta que cubrirá toda la mano, y en cuyo interior se añadirá en ocasiones, un nuevo elemento en forma de aro de pulgar el cual proporcionará un asimiento más firme en el golpe de tajo.  Este diseño denominado en ocasiones "afarolado" lo podremos apreciar en muchos ejemplares españoles de finales del siglo XVIII, tanto en armas de Infantería, como de Marina, siendo su máximo exponente en las armas de Caballería y Dragones, cuya mayor longitud dará fe del instituto armado de pertenencia.

Espada para Tropa de Infantería, Toledo 1793

Espada para Tropa de Infantería, Toledo 1799

Hemos dicho que su mayor exponente va encontrarse en el arma de Caballería, así como los Dragones como parte de la misma, y es ahí durante el siglo XVIII, donde vamos a encontrar mayor controversia a la hora de equiparse con armas de hoja recta o curva.

Clonard, indica que los Dragones usan de "Sable Corvo" en 1703, insistiendo que en 1743, dicho sable se hace más curvo si cabe. De igual forma, en la Real Orden de 12 de julio de 1728, se hace mención en la arquitectura de las hojas, que han de usarse en tanto en el arma de Caballería como en los Dragones.

"... deben de ser uniformes en todo a la de nueva fábrica, sin que ningún regimiento ni compañía, se aparte de su forma, medida y peso..."

Esta descripción hace mención al modelo de espada del año 1728, pero esa misma R.O, da a entender la forma que han de tener los sables usados por los Dragones, y que ésta ha de ser la misma que la que llevan usando hasta el presente.

"...los sables de Dragones serán del mismo modelo, peso y medida de los que al presente usan..."

Estos datos dejan bastante claro que hacia 1728, se diseña un nuevo modelo de espada para la Caballería, que corresponde al del citado año, conocido por todos como de "boca de caballo", en la cual se mantiene la hoja recta clásica de doble filo y dotada de recazo, sin embargo, hace hincapié en que el sable de los Dragones ha de mantener sus formas vigentes hasta la fecha, y sabemos por Clonard, que dichas formas son la arquitectura de hoja curva.

De igual manera, sabemos gracias a la obra del Coronel de Dragones, García Ramírez de Arellano, en su "Instrucción Metódica y Elemental para la Táctica, Manejo y Disciplina del Cuerpo de Cavallería y Dragones", escrita en 1767, que los citados, usan de sable curvo en lugar de espada, es más, en su dilatada experiencia, se aventura a recomendar que dicho sable sea sustituido por la espada, dada su mayor eficacia en combate.

"...a la espada del Dragon, se le dió otra figura, que á la del soldado de á cavallo, porque si fuera igual en dimensiones, y guarnicion, cuando desmontase le sería mas embarazosa para poderla terciar, y le impediría el manejo del fusil; por lo que á la guarnicion, no se le puso mas, que una concha sostenida por montantes, que cubriendo la empuñadura, no ofendiese el pecho, la hoja corva y mas corta, y por consiguiente la bayna herrada, distinguiendola por su construccion de la Espada, con el nombre de Sable, que es del que al presente se sirven los Dragones..."

Hasta aquí parece que podemos sacar dos conclusiones: por una lado que al menos desde principios del siglo XVIII, los Dragones como cuerpo de acción rápida, estaban dotados de sables curvos, frente a la Caballería que por el contario usaba de espada recta, y la más importante para el presente estudio, es que ya en 1767, el Coronel de Dragones Ramírez García de Arellano, hace una clara e indiscutible diferenciación en la arquitectura de las hojas de ambas armas: Recta para la espada y curva para el sable.

Estado Militar Gráfico de 1767 / Anne S.K. Brown Coll.
(Los Dragones se muestran con Sable curvo)


Estado Militar Gráfico de 1777 / Anne S.K. Brown Coll.
(Los Dragones se muestran con Espada recta)


Como surge pues la polémica:  

Hemos visto que Ramírez de Arellano, en su obra citada, abogaba por el uso de un arma de hoja recta, y dos filos,  la cual tuviese el poder ofensivo de la espada.

"...será mucho mejor que fuese recto, para tener toda la fuerza, ofensa y manejo de la espada..."
"...la construcción de la hoja, ha de ser con los refuerzos, y elasticidad, que todas sus partes le corresponde, de dos cortes, lo que la aligera, y si por desgracia se mella, tiene el remedio de bolberla los filos..."

Existen ejemplares conocidos de espadas y sables usados por los Dragones hasta su desaparición en 1803 con el nuevo reglamento de Caballería en que fueron asimilados a los Húsares y Cazadores como Institutos de Caballería Ligera, pero finalmente con su reaparición en 1805, serán equipados de forma reglamentaria con la espada recta que defendía Ramírez de Arellano, es pues muy posible que las recomendaciones del veterano Coronel, unidas al método descrito en 1761 por el Marqués de Esquilache hicieran mella con el tiempo, y el nuevo reglamento, dictase dos armas iguales pero distintas para la Caballería y los Dragones. Nos referimos a la conocida como espada modelo 1768 para Dragones, y la espada modelo 1803 para Caballería de Línea. La primera dotada de dos filos a tres mesas o vaceo, y la segunda de un solo filo y lomo recto en sus dos primeros tercios, ambas carentes de recazo y compartiendo la citada cazoleta "afarolada".


Espada para Tropa de Dragones, Toledo 1800 ("modelo" 1768)

Espada para Oficial de Caballería, c.1803 (modelo 1803)

Morla en el tomo segundo de su Tratado de Artillería, cuyas láminas se publicaron en 1803, cita con todo lujo de detalles ambos modelos de hoja recta anteriormente citados, haciendo alusión en todo momento al término "Espada" tanto la de Dragones como la de Infantería. (7

Por su parte el nuevo Reglamento de Caballería aprobado en 1803, "En lo Concerniente al Vestuario, Armamento y Montura" cita textualmente:

"...Las fornituras, y armamento de la Caballería de Línea, serán espada recta con guarnición de hierro, con cantos y abrazadera de lo mismo en la vayna..."

"... Las fornituras, y armamento de los doce Regimientos de Caballería Ligera, serán sable corvo con guarnición de latón, y vayna aforrada del mismo metal..."

Como vemos, Espada recta y Sable curvo perfectamente definidos prácticamente desde su origen.

En 1815 recién finalizada la Guerra de la Independencia, la guarnición de latón de tres gavilanes "a la napoleónica" se puso de moda en España, y podemos verla con ligerísimas variaciones (8) en los distintos modelos aprobados de uso indistinto por parte tanto de la Caballería de Línea como de la Caballería Ligera, respetando eso sí, la arquitectura en las hojas propias de cada Instituto.

Espada para Tropa de Caballería de Línea modelo 1815

Sable para Tropa de Caballería Ligera modelo 1815 (var. 1832)


Lo mismo ocurrirá con los modelos aprobados para el año 1825 y sucesivos hasta la unificación de todos los Institutos en un solo Arma de Caballería. En la década de 1840, se producirá el que a mi entender será el último de los grandes sables de la Caballería Ligera Española, heredero de las antiguas formas napoleónicas. Dicho modelo denominado Sable para Tropa de Caballería Ligera del año 1840, compartirá protagonismo con su homólogo para Oficial, el cual abandonará la guarnición de gavilanes de latón,  adoptando la nueva moda Victoriana de los sables británicos.

Y llegamos de esta manera al siglo XX con las ideas bastante claras en cuanto a la forma y arquitectura de las hojas que habrán de diferenciar los distintos modelos de Sable y Espada.

No obstante, la polémica va a surgir de nuevo...


Espada para Tropa de Caballería de Línea modelo 1825

Sable para Tropa de Caballería Ligera modelo 1825

El Marqués de Puerto Seguro y su diseño de Espada-sable

Hace décadas ya que la Caballería en España unificara sus Institutos dotándoles de un único sable a usar por todos ellos, tanto en sus versiones de tropa como de oficial, el denominado modelo 1895 para Institutos montados, que tan famoso se hizo y no precisamente por sus cualidades en las cargas de Cuba y África. Y esa opinión en boca de nuestro nuevo protagonista, va a relanzar más de un siglo después y sin que el jamás pudiese haberlo sospechado, la polémica que hoy nos ocupa.

D. Luis María de Carvajal y Melgarejo, Marqués de Puerto-Seguro, Primer Teniente de Caballería, tenía la opinión de que el arma usada por la citada no cumplía las expectativas deseadas y así lo plasma en su obra "Cosas de Espadas".

"...La carencia de arma corta blanca que de tiempo atrás se observa en el ejército ó la deficiencia de las que se ensayan, han movido constantemente al Oficial de todos institutos á procurarse por sí, un modelo que habría de tener por condición y mayor garantía la razón de ser su autor quien la había de usar..."

El Marqués aboga por la necesidad de volver al arma de hoja recta, es decir, la espada, pues a su entender se ha perdido la eficacia del golpe de estocada ya que el sable en uso, el modelo 1895, no reunía las cualidades necesarias para tal fin , ante lo cual, encarga fabricar un modelo supuestamente de su diseño que cubriese dichas necesidades.

"...Era esta un arma en la que aparecía esencial el golpe de punta, y accidental el de filo; subordinándose la empuñadura a esta doble condición y siendo su objeto como se deduce, no desatender las enseñanzas que la historia militar nos hace acerca de las armas blancas-rectas-cortas y largas.../...Muy violento ó radical me parecía que iba á resultar el cambio de doctrina en España, pasando del filo á la punta, (aún existiendo entre nosotros el Instituto de Lanceros), pues imbuída y sujeta la gente a la idea del sable, podría entenderse nuestra espada como una tergiversación de sus cualidades intrínsecas..."

Sin duda el Marqués tenía absolutamente claro la arquitectura que debían de llevar las distintas armas, en función del uso al que fueran sometidas, pero lo más importante: Sabía perfectamente con que nombre se designaba cada una de ellas... Entonces:  ¿Cómo ha llegado a nosotros el nombre de Espada-Sable que designa el arma por él diseñada?  ¿de donde sale dicho apelativo o términos como "sable recto" que hoy en día causan tanta confusión?

Espada para Tropa de Caballería modelo Puerto Seguro del año 1908
(Fotografía Lluc Sala)


Si nos remontamos al "Estado Militar de España del año 1803", en su apartado "Regimientos del Exercito, su creación, uniforme y xefes de cada uno", en el capítulo "Infantería de Línea" pag 50, podemos leer la descripción del uniforme de cada uno de los Regimientos compuestos de tres Batallones, y al final de dicha descripción la coletilla: 

"... sombrero sin galón con una pluma encarnada sobre la escarapela y Espada-sable..." 

siendo ésta la referencia más antigua que hemos encontrado, y que sin duda hace mención al modelo de Espada de Infantería descrito por Morla en su Tratado, y cuya hoja constaba de un sólo filo (9)

Pero no nos desviemos de nuestro protagonista, así que siguiendo con la historia de tan singular personaje, d. Luis, Oficial de Caballería y Grande de España, una vez concluida el arma de su invención, y que no era otra que la composición usando una hoja recta de origen francés, perteneciente al modelo de espada de coraceros del año 1896 adaptada a una guarnición de cazoleta a la prusiana, fue presentada a concurso en 1903 junto con otros diseños de diversos oficiales. (10) -concurso del que todos conocemos el resultado-.

Es curioso comprobar como en toda la documentación presentada a dicho concurso, así como en su obra "Cosas de Espadas" publicada en 1904, el Marqués utiliza siempre el término Espada para designar el arma de su invención, es más cuando se refiere al diseño de su principal oponente, el por entonces Teniente Coronel, Valdés, aún siendo un arma principalmente de punta lo califica como sable en virtud de la ligera curvatura de su hoja.

Para d. Luis estaba claro que lo que el presentaba era una espada en toda regla, mientras que el proyecto que presentaba su oponente era un sable.

Si acudimos a la documentación existente de la Junta Consultiva de Guerra, acerca de la presentación de proyectos,  en la obra de Vicente Navarro, podemos leer el siguiente párrafo, a todas luces revelador:

"Excmº/s Señor/es

El Jefe de la sección de Artillería del Ministerio de la Guerra con fecha 6 de junio último, remite al Excmo Sr, Presidente de esta Junta un modelo de espada para el Arma de Caballería que presenta Don Luis Carvajal Melgarejo, Marqués de Puerto Seguro, 1er. Teniente de Caballería, acompañando instancia del mismo y memoria relativa al asunto; dicho Jefe de Sección, solicita se unan esos documentos al expediente que obra en esta Junta para el estudio de sables de dotación para las fuerzas montadas del Ejército y el Excmº. Sr. Presidente en 19 del mismo mes, lo traslada á la 1ª Sección, ordenándose por ésta, que la Reunión de Caballería informe acerca de la utilidad del modelo de espada-sable que se cita."

Esta claro que la Junta Consultiva, trasladó a la Reunión de Caballería, el modelo de espada propuesto por el Marqués, solicitando se uniese al expediente que estudiaba el posible cambio de los sables de dotación para las Fuerzas Montadas, obviamente el modelo en vigor 1895 para Institutos Montados. Aquí es conveniente resaltar que el documento en sí se refiere al arma presentada como "espada", y por el contrario al arma precisada como "sable". Curiosa disyuntiva que a mi parecer, solventa resumiendo en el término "espada-sable".

Del resto de proyectos presentados tenemos noticia al menos de uno, ya que llegó a fabricarse como prototipo para las Fuerzas Montadas, e incluso para su uso en las salas de esgrima (11). El propio Marqués en su obra, da cuenta de ello en el capítulo que concierne a su desafortunada reunión con el Teniente Coronel Enrile:

"...Muy sorprendido quedé, de no ver al Sr. Enrile muy satisfecho de su entrevista, y sin duda tuvo esperanza de alterar mis propósitos, por invitarme á que pasase á su oficina, para darme a conocer el sable del Teniente Coronel sr. Valdés, que no había visto yo nunca..."

Modelo de Sable-Espada, ilustrado en un artículo de la gaceta "La Ilustración Española y Americana" de 22 de junio de 1897 (artículo firmado por Eugenio Pini) 


El modelo en cuestión presentaba una ligera curvatura en su hoja, lo que sin duda llevó a d. Luis a clasificarlo de inmediato como sable, y así lo hace ver cada vez que hace referencia al mismo, no obstante la junta seguirá denominándole como Espada-sable, muy posiblemente debido a que con dicho nombre llegase, ya que no debemos olvidar, que el Sr. Valdés paseaba su invento casi una década antes, por regimientos y salas de esgrima como así daba fe el célebre maestro de esgrima italiano Eugenio Pini en su artículo escrito en 1897 (11).  

Espada-sable; Sable-espada ... no sabemos si fue el esgrimista o el propio Valdés el artífice del apelativo, lo que es claro, es que en 1903 llegó con el mismo a la Junta Consultiva de Guerra, y lo que tampoco sabemos, es si una vez descartado Valdés, el proyecto de espada de d. Luis de Carvajal y Melgarejo, heredase de forma inesperada y accidental dicho término con el cual ha subsistido hasta nuestros días.

Ambas hipótesis están encima de la mesa, y hasta la aparición de nuevos documentos que las aclaren, será el lector en su criterio el que elija una o la otra.

A estas alturas alturas los que hasta aquí hayan seguido, deberían tener claro las diferencias entre un sable y una espada, las cuales vamos a resumir en dos principales premisas.

-Una espada es un arma blanca larga de hoja recta independientemente del número de filos

-Un sable es un arma blanca larga de hoja curva independientemente del número de filos.

Obviamente existen y existirán excepciones a la regla, fruto del capricho e imaginación del diseñador del arma, y como muestra podemos reseñar alguno de los múltiples ejemplares de espada de un sólo filo que se fabricaron en España, desde espadas roperas a espadas militares, siendo el siglo XVIII donde más repercusión tuvieron. Éstos a mi entender mal denominados "sables rectos", aparecen tanto en la Infantería con el modelo reseñado por Morla, como en la Marina y sobre todo en la Caballería con el modelo llamado de nuevo diseño en 1803, posteriormente el modelo 1815 y finalmente el Puerto Seguro de 1908.

Otra cosa es el tema del sable, ya que un diseño de hoja de doble filo atiende más a caprichos estéticos que funcionales, aún así existe una tipología bastante vista en los modelos Robert, en las cuales el contrafilo se inicia tras un breve lomo al interior, llegando a tener mayor longitud que el propio filo exterior. 

En cuanto a diseños puramente ornamentales, podríamos citar el sable de honor del General Ramón María de Narváez, fabricado por el célebre artesano Eusebio Zuloaga, en cuyo diseño , ambos filos a dos mesas parten del mismo talón de la hoja.



Y hasta aquí hemos llegado con la documentación conocida, ahora cada cual que elija el apelativo con que designar el arma en cuestión, sabiendo que muchas veces la tradición enmascara la realidad histórica y que la forma correcta, no es siempre la que ha llegado hasta nuestros días.


Notas:

(1) Considerando la Falcata Ibérica como uno de las más primitivas armas de corte, cuya hoja se curva para obtener un mejor resultado en batalla, lo que hoy consideraríamos un sable, hemos de analizar el origen de la palabra, ya que el término Falcata, es un sustantivo moderno que aparece por primera vez hacia 1832 "Sumario de las Antigüedades Romanas que hay en España" J.A. Cean Bermúdez, no produciéndose su difusión en el ámbito científico-académico hasta la década de 1870. Las fuentes clásicas mencionan  el término en su forma adjetiva como "Falcatus Ensis", "Laeuas caetra tegit, falcati comminus enses" Virgilio / Eneida VII/732, quizá debido a la forma curva de su hoja similar a la de una hoz "Falx"   (Quesada 1994). 

(2) Como cita el profesor Quesada, los términos griegos "μαχαιρά" o "κόπης", se usan indistintamente en los textos clásicos para describir un instrumento cortante de un sólo filo, sólo en momentos posteriores, alrededor del siglo IV a.C. adquiere el significado de arma de guerra, "pero incluso entonces no siempre designa en las fuentes clásicas un sable curvo de un solo filo equiparable a la falcata ibérica o a las armas similares representadas en vasos griegos de Figuras Rojas, sino que a menudo significa espada en general".

Jenofonte en su Tratado sobre la Caballería, recomienda el uso de la "μαχαιρά" frente a la espada recta y corta, "ξίφος" ya que debido a su posición elevada, al jinete le resultará más fácil el golpe de corte tajante que punzante.

(3) Magyares: "Hijos de la Tierra", se trata del pueblo más importante  del antiguo reino de Hungría, pertenecientes a la rama “ogra”. Vivieron en un principio en los Urales, en donde residen aún. Durante el periodo de su nomadismo fueron vecinos de los turcos que influyeron en su lengua y costumbres. Mezclados más tarde con los germanos y eslavos, se convirtieron al cristianismo, siendo baluarte de la fe cristiana occidental contra los turcos.

(4"Sus formas curvas van a estar determinadas por la necesidad de proveer al jinete o guerrero a caballo de un arma ligera, cuya arquitectura facilite la penetración del filo sin embrazarse como ocurriría con un arma de hoja recta y pesada. Esta particularidad que la confiere como el arma por excelencia del jinete, sin duda surge tras siglos de experiencia en el combate a caballo por los guerreros de las tribus nómadas, tanto en el  este de Europa como fue el caso de los citados Magiares, como en las amplias estepas y llanuras comprendidas entre Rusia y Mongolia. El conocido como “Sable de Carlomagno” también llamado “Espada de Atila”, es una de las muestras más arcaicas conservadas que responden a la nueva tipología. En este caso, la curva de la hoja es mínima, estando dotado de un filo corrido al exterior y contrafilo al interior desde prácticamente la mitad de su longitud total. Si observamos la guarnición de este sable, podemos observar que está comprendida por una corta empuñadura destinada al uso con una sola mano, así como unos cortos gavilanes de guarda, perfectamente diseñados para su uso a caballo sin presentar molestia alguna al jinete". (Origen y evolución del sable /Bernalte 2005)

(5) Lanza: "Hombre de armas provisto de dos cabalgaduras, la una caballo bueno, la otra mula, rocín o jaca, con que ciertos caballeros o escuderos vasallos del rey, de un señor o de una comunidad, le servían en la guerra, recibiendo como remuneración de ello, algunas tierras y ciertas franquicias".

(6) Caballería Pesada formada por Coraceros y Carabineros, Caballería de Línea formada por Lanceros y Dragones, y Caballería Ligera formada por Húsares y Cazadores.

(7) Recordemos que a fecha de publicación, la Caballería seguía usando los modelos 1728 (descrito en el tratado), y el conocido como modelo "apócrifo" 1796, haciendo en todo momento alusión a los mismos con el nominativo Espada.

(8) Por regla general y salvo contadas excepciones, vamos a encontrar que las Espadas montarán guarnición "a la napoleónica" dotada de monterilla simple, mientras que los sables tendrán monterilla corrida.

(9) Tratado de Artillería para el uso de la Academia de Caballeros Cadetes del Real Cuerpo de Artillería / Tomo II / Tomás Morla / 1803, en la cual es denominada como Espada de Infantería.

(10) Junto con el modelo de espada presentado por el Marqués, concurrieron al menos otros dos más, el denominado espada-sable del Teniente Coronel Valdés, del cual tenemos noticia pues se llegó a fabricar en escasas unidades a nivel personal, tanto para el ejército como para sala, y por último el proyecto presentado por el Comandante Planas, el cual no llegó a ver la luz.

(11) En la gaceta "La ilustración Española y Americana" de 22 de junio de 1897, un artículo firmado por el célebre esgrimista italiano Eugenio Pini, da cuenta de las múltiples bonanzas que a su entender ofrece el modelo de "Sable-Espada" del por entonces Comandante de Caballería Sr. Valdés.

Bibliografía:

- Instrucción Metódica y Elemental para la Táctica, Manejo y Disciplina del Cuerpo de Cavallería y Dragones / García Ramírez de Arellano / 1767
- Método para la fabricación de espadas de Toledo / Marqués de Esquilache / Aranjuez 1761
- Tratado de Artillería para el uso de la Academia de Caballeros Cadetes del Real Cuerpo de Artillería / Tomo II / Tomás Morla / 1803 
- Reglamento de prefixa el método que deben observar Los Regimientos de Caballería, para la completa uniformidad de su gobierno interior y económico. / 1803
- Estado Militar de España de 1803 / Imprenta Real 
- Álbum de la Caballería Española / Tte. General Conde de Clonard /1861
- Cosas de Espadas / Luis de Carvajal Marqués de Puerto Seguro / Madrid 1904
- La Espada en la Actualidad / Luis de Carvajal Marqués de Puerto Seguro / Madrid 1910
-Armamento Portátil Español 1764-1939. B.Barceló Madrid 1976
-3 Siglos de Armamento Portátil en España. B. Barceló. Cala Millor 2002
-Acero y Armas Blancas. Claudio del Fraxno y Joaquín Bouligni. Segovia 1850
- F. Quesada Sanz. "Machaira, Kopis, Falcata" en homenaje a Francisco Torrent. Madrid 1994 pp75-94
- Caballería Aqueménida s. V a.C. / Darío Testi / 2013
- Origen y evolución del sable / Catálogo de la exposición "Los Sables del Museo del Ejército" / A. Bernalte/ 2005
- Histórica visita inesperada / Vicente Navarro / Colección Artículos / 2022
- La Espada Sable Puerto Seguro "La histórica verdad" / Vicente Navarro /2008
















viernes, 7 de febrero de 2025

Antonio Manzano Lahoz

Desgraciadamente iniciamos este año con la triste noticia de la pérdida de uno de los más prolíficos historiadores militares de los últimos tiempos.

Conocí al Teniente Coronel Manzano hace casi 30 años, cuando ambos frecuentábamos el rastro madrileño en busca de fierros tesoros con que enriquecer nuestras colecciones. Por aquellos tiempos tenía el empleo en activo de Comandante de Infantería.

Hombre serio, pero afable,  de vasto conocimiento y solvencia sin igual en el campo de su por entonces especialidad, la Uniformología. Ilustrador de incansable talento,  pero sobre todo, hombre cercano, capaz de transmitir su gran pasión por la historia militar con la cercanía del paciente profesor.

Visitó alguna vez mi colección, al igual que yo la suya, y ambos nos maravillábamos por haber conocido aquellos años en que aún se encontraban tesoros  en la Ribera de Curtidores en Madrid.

Hoy sus múltiples obras nos ilustran y muestran el camino a seguir, siendo un legado sin igual para aquellos que como él, amamos la Historia de nuestros Gloriosos Ejércitos a través de los tiempos.

Sea éste nuestro humilde homenaje a tu recuerdo. Nunca te olvidaremos Antonio...





viernes, 20 de diciembre de 2024

Felicitación Navideña 2025



 


Vicente Navarro Serra

GRUEMA ( Base Aérea de Matacán Salamanca)





Cuartel General de la Armada

Capítulo de Nobles Caballeros y Damas de la Reina Isabel la Católica
y Academia de la Hispanidad


Guardia Real 




Unidad Militar de Emergencias

Augusto Ferrer Dalmau


(ASEHISMI)


Museo Naval de Madrid

Roj-Rod Militaria


Sala de Armas C.D. Fortuna K.E




viernes, 22 de noviembre de 2024

Espada de Montar para Oficial del Escuadrón de Escolta Real, modelo 1875

Antecedentes Históricos:

El Escuadrón de la Escolta Real, fue creado por Real Orden de 19 de abril de 1875, siendo aprobada su espada junto con el resto de equipamiento y vestuario por Real Orden de 13 de mayo del mismo año. Cita Barceló que dicha R.O. no llego a publicarse en su día en la Colección Legislativa, ni llegó a manos del Director General de Artillería, quien al reclamarla dio lugar a la de 29 de julio en la cual se mencionaba de manera muy vaga el diseño de la espada:

"Espada recta con guarnición de acero, con cuatro gavilanes; en el centro de la empuñadura las iniciales "A XII" con corona real encima..."

Posteriormente se publicaría en un apéndice la R.O de 13 de mayo, diciendo que la espada fuese "igual a la de tropa en su forma" aunque como bien indica Barceló se fabricó con al menos dos tipos de hoja distintos. de dos filos corridos a tres mesas con bigotera, y con lomos redondos y canales en el primer tercio como la usada en el modelo 1832 de Oficial de Caballería.

La espada aparecerá en los Reglamentos de Uniformidad de 27 de junio de 1885 y de 11 de junio de 1892.


Espada de montar de Oficial del Escuadrón de Escolta Real md. 1875
Este ejemplar que luce el monograma con la Cifra Real de AXII
posee hoja de dos filos corridos a tres mesas con bigotera. (Toledo 1882)


El Ejemplar que ilustramos:

La espada consta de una guarnición asimétrica "afarolada" realizada en acero niquelado, formada por el aro guardamanos y tres gavilanes acintados que envuelven la mano por la parte de la guarda. El aro guardamanos se inserta entre el puño y el pomo afianzando todo el conjunto, mientras que la cazoleta remata en un galluelo simple a forma de lengua. Sobre el aro guardamanos y a la altura del entronque con los gavilanes, se remacha un emblema con la Cifra Real bajo corona. Remata el conjunto un puño de madera formando gallones y recubierto de piel de lija, siendo este detalle junto con sus medidas, lo que marcará la diferencia entre el modelo de oficial y el de tropa. Dicho puño se fija con monterilla corrida que forma pomo en sombrerete, y virola lisa.

La hoja usada es recta, provista de bigotera y dos filos corridos a tres mesas hasta la punta, aunque según cita Barceló, también se usó de lomos redondos y canales similar a la usada en el modelo 1832 de Oficial de Caballería.

Por último estará dotada de una vaina metálica provista de dos abrazaderas con anillas, que será modificada a una sola abrazadera por Real Orden de 18 de enero de 1894.

Espada de montar de Oficial del Escuadrón de Escolta Real md. 1875
Detalle del Monograma con la Cifra Real de S.M. Alfonso XII  (Toledo 1882)

Espada de montar de Oficial del Escuadrón de Escolta Real md. 1875
Detalle de la bigotera con el escudo de la Armas Reales  (Toledo 1882)





Espada de montar de Oficial del Escuadrón de Escolta Real md. 1875
Inscripción de Fabricación y Data sobre la mesa central  (Toledo 1882)





Espada de montar de Oficial del Escuadrón de Escolta Real md. 1875
Este ejemplar que luce el monograma con la Cifra Real de AXIII
posee hoja de dos filos corridos a tres mesas con bigotera. (Toledo 1882)




Espada de montar de Oficial del Escuadrón de Escolta Real md. 1875
Detalle del monograma con la Cifra Real de AXIII, en la cual se puede apreciar el rayado
horizontal de la A, correspondiente al esmalte Azur en la notación heráldica.
posee hoja de dos filos corridos a tres mesas con bigotera. (Toledo 1903)




Espada de montar de Oficial del Escuadrón de Escolta Real md. 1875
Detalle de la Bigotera con el escudo de las Armas Reales. (Toledo 1903)


Espada de montar de Oficial del Escuadrón de Escolta Real md. 1875
Detalle de la Bigotera con el cuño de Fabricación y data (Toledo 1903)



Fotografía de d. Manuel Santiago Ortiz luciendo uniforme de cabo del
Escuadrón de Escolta Real hacia 1925.
Se puede apreciar la espada modelo 1875 protagonista de la presente entrada con la
vaina de una sola anilla, aprobada en 1894.
(cortesía de dña. Elvira de Santiago Cascales)


Escuadrón de Escolta de la Guardia Real de Alfonso XIII
(A. Ferrer Dalmau)



Agradecimientos:

Una vez más queremos mostrar nuestro agradecimiento a la Sala Histórica de la Guardia Real, en la figura de su personal responsable, por facilitarnos el acceso a sus colecciones para la realización de nuestros estudios.
De igual  manera agradecer a dña. Elvira de Santiago la cesión de la fotografía de su abuelo para mejor  ilustrar el presente artículo.


Bibliografia:

- Armamento Portátil Español 1764-1939. B.Barceló Madrid 1976
- 3 Siglos de Armamento Portátil en España. B. Barceló. Cala Millor 2002
- Historia del Armamento Español / Sopena Garreta/ Barcelona 1979
- El Ejército y la Armada desde la Antigüedad hasta 1862 / Manuel Giménez González / Madrid 2003
- Armamento de Tropas Casa Real 1788-1931 / J.L. Calvó 2012






viernes, 23 de agosto de 2024

Espada de Montar de Oficial de la Guardia Civil, md. 1844

Antecedentes Históricos:

El 2 de marzo de 1844 se crea por Real Decreto, un "Cuerpo especial de fuerza armada de Infantería y Caballería" con la denominación de Guardias Civiles, cuya organización estará a cargo del Mariscal de Campo, don Francisco Javier de Girón y Ezpeleta de las Casas y Enrile, II Duque de Ahumada y V Marqués de las Amarillas (*). Su misión como cita el Real Decreto, será la protección de las personas y sus propiedades, y para ello y en base a la salvaguarda de la excelencia del personal que habría de componer sus filas, se recomienda cubrir su plantilla de forma paulatina y selectiva, haciendo honor a su frase: "servirán más y ofrecerán más garantías de orden cinco mil hombres buenos que quince mil, no malos sino medianos que fueran"

El 20 de abril del mismo año, el Duque de Ahumada, elabora y presenta un informe sugiriendo algunos cambios en el cuerpo, así como la mayor remuneración de sus efectivos dada su especialización, aún reduciendo el gasto inicialmente presupuestado, lo que denotaba una excepcional capacidad organizativa, lo que provoca de forma casi inmediata la derogación del anterior Real Decreto, que ni siquiera entró en vigor, dando lugar al definitivo Real Decreto de fecha 13 de mayo de 1844 presentado por el Presidente del Gobierno y Ministro de la Guerra don Ramón María Narváez, considerado éste como auténtico decreto fundacional de la Guardia Civil, dependiendo desde entonces del "Ministerio de la Guerra en lo concerniente a su organización, personal, disciplina, material y percibo de sus haberes, y del Ministerio de la Gobernación en lo relativo a su servicio peculiar y su movimiento".



Espada de Montar para Of. de la Guardia Civil, md. 1844
Toledo 1861 (Foto Sala)

El 1 de septiembre de 1844, tiene lugar la presentación oficial del Cuerpo, coincidiendo con el nombramiento del Duque de Ahumada como Inspector Militar ante las autoridades, llevándose a cabo una parada militar en la cual mil ochocientos nuevos guardias desfilaron mostrando su nueva uniformidad y armamento.

Espada de Montar para Of. de la Guardia Civil, md. 1844
Toledo 1861 (Foto Sala)


Espada de Of. de Caballería de la Guardia Civil
Álbum con las Tablas para la Fabricación de todas las Armas Blancas, Toledo 1867

Espada de Of. de Caballería de la Guardia Civil
Álbum con las Tablas para la Fabricación de todas las Armas Blancas, Toledo 1867



El ejemplar que ilustramos:

Para ilustrar el presente artículo, vamos a valernos de dos ejemplares de nuestro amigo Sala, en los cuales podremos apreciar las principales características que definen el presente modelo.

En nuestra entrada anterior dedicada al Sable para Tropa de Caballería modelo 1840, declarábamos que sin duda se trataba del último de los grandes sables reglamentarios españoles, en el cual el diseño de guarnición de tres gavilanes en latón, denominado "a la Napoleónica" estaba presente, es por tanto de rigor en el caso que nos ocupa con la espada de montar, afirmar prácticamente lo mismo, ya que tan solo cuatro años después de la fecha de aprobación del sable de caballería, el Duque de Ahumada elegiría el mismo diseño para los oficiales de su reciente creada unidad, máxime estando vigente el nuevo modelo de clara inspiración inglesa con el que se empezaban a equipar los oficiales de la caballería.

Nos encontramos pues ante una espada de montar de guarnición de latón de tres gavilanes "a la Napoleónica", dotada de aro guardamanos, y las citadas tres "ramas". En el centro de las mismas, figura un medallón con las armas de España flanquedas por las iniciales "GC" y todo ello timbrado de corona real. Tiene puño de madera forrado de piel de lija y alambrado, que se fija mediante una monterilla corrida que remata en pomo en forma de sombrerete, y virola. 

La hoja es recta de lomos redondos al interior en su primer tercio, y al exterior en sus dos siguientes. Filo corrido al exterior que se hace doble en la punta. Ligeros canales bajo los lomos, e incipiente bigotera. Sobre el plano de la hoja, podemos apreciar las inscripciones de fabricación y data.

Tiene vaina de metal dotada de dos abrazaderas y anillas de suspensión, boquilla y escaso batiente.

En el primer ejemplar fechado en 1861, podemos observar la ausencia del forro de piel de lija, y dado el estado de la madera y del remache, así como la presencia de restos del alambrado original podemos afirmar, que existieron ejemplares carentes del mismo, para los cuales debieron emplearse maderas de origen más noble

Espada de Montar para Of. de la Guardia Civil, md. 1844
Toledo 1877  (Foto Sala)


En el segundo ejemplar fechado en 1877, si es posible apreciar la existencia del forro de lija en color negro.


Espada de Montar para Of. de la Guardia Civil, md. 1844
Toledo 1877  (Foto Sala)



Long total: 1050 mm
Long hoja: 920 mm
Ancho hoja: 32 mm


Francisco Javier Girón de Ezpeleta de las Casas y Enrile
II Duque de Ahumada y V Marqués de las Amarillas


Primera fotografía conocida tomada a un Guardia Civil en Reinosa entre
1855 y 1857. (Patrimonio Nacional)
Obsérvese la espada de montar de estilo napoleónico. Dadas sus dimensiones en la fotografía,
Podría muy bien tratarse del modelo 1832 para Tropa de Caballería, ampliamente utilizado por dichas 
unidades del Cuerpo.




(*) A raíz del levantamiento en 1820 de Riego, La idea de la creación de un Instituto Armado para el mantenimiento del orden público a semejanza de la Gendarmería Francesa, tiene su origen en el Tte General y Ministro de la Guerra, don Pedro Agustín Girón y de las Casas, I Duque de Ahumada, militar liberal. La idea no fue aprobada en cortes por diversos avatares políticos, pero sembró la semilla en su hijo, el II Duque de Ahumada para que en 1844 diese forma al proyecto.



Agradecimientos:

Como siempre queremos expresar nuestro agradecimiento a la firma Antigüedades Sala, en la persona de nuestro amigo Lluc Sala, por la cesión de las fotografías de su propiedad para la elaboración del presente artículo.

Bibliografía:

- Álbum con las Tablas para la Fabricación de todas las Armas Blancas, Toledo 1867

-Acero y Armas Blancas. Claudio del Fraxno y Joaquín de Bouligny. Segovia 1850
-Album con las Tablas de Fabricación de todos los modelos de Armas Blancas, Toledo 1867
-Armamento Portatil Español 1764-1939. B. Barceló. Madrid 1976
-3 Siglos de Armamento Portátil en España. B. Barceló. Cala Millor 2002
-Espadas de Montar y Sables de Oficial de Caballería III. Artículos Juan Luis Calvó. 2005

-Diccionario Ilustrado de los pertrechos de Guerra y demás efectos pertenecientes al material de Artillería. D. Luis de Agar y Joaquín Aramburu. Madrid 1866