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jueves, 29 de febrero de 2024

Revolver "Lefacheux" modelo 1858

 Antecedentes Históricos:

En  30 de abril de 1858 se aprobaba por Real Orden un nuevo modelo de pistola-revolver, que habría de sustituir a los viejos modelos del sistema Adams. Este nuevo modelo, estaba basado en el diseño patentado por Eugene Lefacheux de 1854, que al no haber solicitado "Privilegio de Invención" permitía el hecho de ser fabricado libremente en España.

"El Excmo. Sr. Ministro de la Guerra, con fecha 30 de abril último me comunica la Real Orden siguiente: En vista de cuanto V.E. manifiesta en su escrito de 31 de marzo próximo pasado, se ha dignado S.M. La Reina (Q.D.G.) aprobar el modelo que propone de pistola revolver sistema Lefacheux, para uso del Ejército, la que reemplaza en ventaja y economía a la del sistema Adams que actualmente se usa. En consecuencia a tenido a bien disponer S,M, de conformidad con lo que V.E. expone, que se fije en 20 años la duración de la indicada pistola Lefacheux,  y en 305 Rs. su precio..."

El revolver usaba del cartucho metálico de espiga del mismo nombre, de calibre 11,0 mm que se fabricaban en Sevilla, concluyendo de la siguiente manera la citada Real Orden:

"Que las municiones que se entreguen con cada una sean 50 cartuchos hechos en el acto de la entrega y otros tantos por años, que la carga de dichos cartuchos sea de 5 decigramos de pólvora de caza y que la prueba a que se sometan dichas armas sea de un tiro con doble carga que la ordinaria para cada recámara de las seis que tiene la citada pistola. De Real Orden lo digo a V.E. para los fines correspondientes, con la devolución del modelo indicado, debiendo construirse desde luego las pistolas que sean necesarias para los oficiales de la Guardia Civil. Dios guarde a V.E. muchos años. Madrid 11 de mayo de 1858". 

La Fábrica de Armas de Trubia, inició su fabricación el mismo año de 1858, hasta su traslado a la nueva Fábrica de Oviedo, en 1863 donde aún se siguió fabricando, aunque fue rápidamente sustituido por el modelo denominado de 1863.




Modelo 1858 2ª versión fabricado en Trubia 1861  en la que puede observarse
el nº de serie en el apéndice del cañón


Vista del otro lado, comprobamos que no existe la marca JRL en el apéndice, luego no debieron 
marcarse todos los ejemplares


TABLA APROBADA EN FECHA 14 DE DICIEMBRE DE 1858, DE LAS PRINCIPALES DIMENSIONES Y PESO DE LA PISTOLA REWOLVERS SISTEMA DE LEFACHEUX ,

Calibre..................................................11,0....................+0,2 

Produndidad  de estrias....................... 0,2
Número de ellas ..................................  4
Vuelta total de las mismas...................26º..................1º............1º
Longitud del cañon .............................158,0 .............0,5..........0,5
Diámetro exterior del mismo..............18,0 ................0,5...........0,5
Longitud del cilindro..........................32,0 .................0,3..........0,3
Diámetro del mismo...........................42,0..................0,3..........0,3
id de la recámara en su base inf........12,0..................0,1...........0,1
id en la superior.................................11,6 .................0,1...........0,1
id de la culata....................................50,5 .................0,5...........0,5
id de la bala.......................................11,5
Peso de la Pistola..............................0,983 Kgr .......0,065.......0,065
id de la bala.......................................0,0115 Kgr......0,0005.....0,0005
id de la pólvora..................................0,0005 Kgr


A diferencia del Ejército en el cual el uso del revolver estaba destinado a la oficialidad, en la Armada, se adoptó también como equipo de la marinería en servicios de guardia y zafarranchos de combate como podemos leer en la Real Orden de 9 de julio de 1859. 
Meses más tarde, -como cita Calvó- el revolver se aprobó en una nueva Real Orden de 26 de noviembre de 1859 como reglamentario para los jefes y oficiales de Infantería de Marina, pero haciendo la distinción de que éstos habrían de abonar su importe mediante descuentos en sus pagas, a diferencia de los oficiales del Ejército, para los cuales el arma era propiedad del estado como armamento de dotación. De igual manera en febrero de 1860, el revolver pasaría a ser también reglamentario para los jefes y oficiales de la Armada además del uso que ya se daba en la marinería.
Finalmente el revolver fue adoptado por el Cuerpo de Carabineros como leemos en la siguiente Real Orden:

"Dirección general de Artillería.=Excmo Sr.: Por el Mnisterio de la Guerra con fecha actual se me traslada la Real Orden siguiente:
Excmo Sr.: El Ministro de Marina, encargado interinamente del Ministerio de la Guerra, dice hoy al Inspector general de Carabineros lo siguiente:
Enterada la Reina (Q.D.G.) del escrito de V.E. de 9 de marzo próximo pasado manifestando la conveniencia de que los Gefes y Oficiales del cuerpo a su mando usen pistola rewolvers, se ha dignado disponer diga a V.E. como así lo verificó en contestación, que según tengo informado por la Dirección general de Artillería no hay suficientes existencias de dichas armas, teniendo aún que satisfacer los pedidos de Caballería y Guardia Civil; pero cuando estos se hallen cubiertos, lo que no podrá verificarse en muy corto plazo, se facilitarán las necesarias al cuerpo de Carabineros, por ser conveniente que sus Gefes y Oficiales usen el rewolvers como arma de dotación. Dios guarde a V.E. muchos años. Madrid 15 de abril de 1860". 


Volviendo a la fabricación en Trubia a mediados de 1858, vamos a observar la producción de dos variantes del modelo 1858, a los que Calvó con gran acierto denomina 1858(1) y 1858(2) consecuencia de los recortes en presupuesto y que afectarían a los siguientes detalles:

El modelo inicial, poseía un cuadrillado visible en el botón de la baqueta, que el segundo modelo suprimiría, de igual manera el giro involuntario del tambor, se evitaba mediante un resorte situado en el interior del apéndice del cañón, que en la segunda versión pasaría a encastrarse en el eje del citado tambor, desapareciendo de igual forma un rebaje existente en dicho eje para la recepción de grasa.

Los revólveres fabricados en Trubía, irían marcados "Trubia" en la arista del cañón junto con el año de fabricación, y en el apéndice de éste el número de serie por un lado, y por el otro las iniciales J.R.L. correspondientes al maestro José Ramón Larrosa. Mientras que la producción manufacturada a partir de 1863 en Oviedo, irían marcados "Oviedo" junto al año de fabricación, y se sustituiría las iniciales del maestro por la marca (AR) coronada, como indicativo del Cuerpo de Artillería.


Marca de fabricación en "Trubia" en el año de 1861 en un ejemplar correspondiente a la 2ª versión


Detalle de la escotadura con la tapa abierta para permitir la carga



Los preparativos de la Campaña de África de 1859 unido a la insuficiencia de producción de la Fábrica de Trubia, originaron que se iniciase una fabricación paralela, mediante contratas externas en armeros de Eibar y Durango, como fueron Orbea Hermanos o Larrañaga e Hijos, dando lugar a lo que se denominaría "Revolver de Reglamento", copiando básicamente el modelo original francés de 1854.

Esta circunstancia queda reflejada como cita Calvó en su obra  "Revólveres y Pistolas en las Fuerzas Armadas Españolas 1855-1955" en el siguiente comunicado fechado en Madrid en 1859;

"Dirección General de Artillería.= Excmo. Sr.: En contestación a  la comunicación de V.E. número 1193, de 22 del corriente, en la que me traslada otra del parque de esta Corte, preguntando a que precio deben cargarse las 600 pistolas rewolvers de la contrata Bastina, y 400 más que existen en el mismo parque..."

No existiendo el nombre de Bastina entre los fabricantes nacionales, es de suponer que se tratase de un comerciante externo que contratase la entrega de las armas directamente con el fabricante francés del modelo original de 1854.

Por su parte Barceló en "3 siglos de Armamento Portátil en España", haciendo referencia a esta contrata, indica de igual manera, que la producción de la firma Larrañaga e hijos es desconocida en cuanto a número de unidades suministradas.

"Muchas de estas armas fueron construidas por la Fábrica de Trubia que en agosto de 1860 llevaba fabricadas 1.166 unidades. Aparte de las que fabricó Oviedo, también se dieron algunas contratas a particulares: Bastina construyó 600 y Larrañaga un número que ignoramos".

Cabe destacar que el ejemplar que mostramos en el presente artículo de la firma Larrañaga y Cª, lleva troquelado en un lateral de las ochavas del cañón, el número 9.657, lo que da a entender el gran número de unidades que se debieron fabricar de este modelo, si juntamos tanto la producción militar como la civil  en los apenas 5 años que duró hasta la entrada en servicio del nuevo modelo 1863 destinado a sustituirlo.


Revolver de Reglamento firmado "Larrañaga y C.A" en Eibar



Detalle del Marcaje en la arista del Cañón


Una de las principales diferencias a la hora de distinguir un ejemplar del modelo 1858 fabricado en Trubia u Oviedo frente al modelo de Reglamento de una contrata civil, se encontraba en los laterales del martillo percutor, siendo planos en los primeros.

Detalle de los laterales planos en el martillo percutor de un ejemplar del modelo 1858
fabricado en Trubia.



El Ejemplar que ilustramos:

Se trata modelo fabricado en Trubia en su 2 variante y fechado en 1861 con el número 1751. Es un arma de repetición de acción simple para cartucho metálico. 
Su cañón de sección cilíndrica excepto en su parte posterior que es ochavada, posee un ánima rayada, y su parte inferior está dotado de un fuerte apéndice con alojamiento para la varilla extractora así como para el eje del tambor. En la parte superior del cañón está troquelada la marca de la fábrica de Trubia junto con el año de fabricación de 1861, y en su extremo tiene  punto de mira esférico que se afianza a éste mediante cola de milano transversal.
El cilindro tambor es de seis recámaras para cartuchos metálicos de espiga del calibre 11 mm, poseyendo cada recámara de una muesca superior por donde asoma la espiga del cartucho para poder ser percutida, así como dientes alternos de retenida. 
La parte trasera de la armadura sirve de culata a las recámaras llevando en su lado derecho una escotadura para la carga de las mismas provista de una tapa con bisagra a charnela. La prolongación en dos platinas, forma el cajón del muelle real cubierto de dos cachas de madera de nogal fijadas mediante un tornillo pasador. El remate en forma de pirámide truncada de paredes cóncavas está provisto de una anilla de fijación para el fiador.
La cabeza del martillo está dotada de una muesca que al estar montada el arma, hace la función de mira y su cola está cuadrillada.
La cola del disparador está cubierta de un guardamonte independiente de la plancha dotado de una cola para el apoyo del dedo mediano.
El ejemplar conserva gran parte de su pavonado original, presentando grandes puntos de corrosión en todo el conjunto


Como parte de la dotación de jefes y oficiales de Infantería de Marina, a partir de la 
R.O. de 26 de noviembre de 1859, podemos ver en la fotografía del
 cte. d. Félix Angosto Lapizburú con que ilustrábamos el anterior artículo como porta 
el revolver modelo 1858. (Archivo "de Santiago Cascales)


Fotografía de un oficial de Infantería de Marina donde se aprecia
el revolver modelo 1858 pendiente de su fiador y
el sable modelo 1857 (Archivo: de Santiago Cascales)






Bibliografía:

- Armamento Reglamentario Español 1764-1939 / B. Barceló Rubí / Madrid 1976
- 3 siglos de Armamento Portátil en España /B. Barceló Rubí / Cala Millor 2002
- Revólveres y Pistolas en las Fuerzas Armadas Españolas 1855-1955 / J.L Calvó / Barcelona 2003
- Los Revólveres Lefacheux de la Fábrica de Oviedo / J.L. Calvó / Artículos 2008
- Los Revólveres Lefacheux de la Fábrica de Trubia / J.L. Calvó / Artículos 2008
- La Historia de las Armas de Fuego Portátiles a través de la Colección del Museo del Ejército /José Borja Pérez / Ministerio de Defensa 1999.
- El Revolver Lefacheux su uso en la Argentina / Adolfo Martinez / 2000

jueves, 30 de noviembre de 2023

Sable de Honor de don Isaac Peral y Caballero

La triste pérdida de un Sable Excepcional (Tte de Navío d. Isaac Peral y Caballero)


El 7 de junio de 1890, la Regente María Cristina de Habsburgo-Lorena, hacía entrega de un sable de honor al entonces Teniente de Navío don Isaac Peral y Caballero con motivo de la botadura y pruebas de mar del primer submarino eléctrico español, diseñado por el insigne marino.

La historia de este sable es la que ilustra el presente artículo:

Breve semblanza del Marino

Isaac Peral y Caballero nació en Cartagena el 1 de junio de 1851. En enero de 1860, y a pesar de la inicial oposición de sus padres, dada la falta de recursos familiares, ingresa en el Cuerpo General de la Armada como Aspirante al Colegio Naval de San Fernando, para conseguir tras dos años de estudios ser nombrado Guardiamarina de Segunda. 

Tras diversos destinos en distintos buques, es ascendido a Guardiamarina de Primera en 1870 y a Alférez de Navío en 1872, siendo los dos siguientes años de gran importancia en su vida como marino, participando en la Guerra de Cuba, y posteriormente en la Tercera Guerra Carlista a bordo de la goleta Sirena.

Su gran inquietud en el tema de la investigación de nuevas técnicas, en concreto de la electricidad, le llevarían a su nuevo destino en 1877 como oficial alumno de la Academia de Ampliación de Estudios de la Armada de San Fernando, donde terminaría sus estudios en 1880, ascendiendo a Teniente de Navío, siendo destinado a la Escuadra de Instrucción en Cartagena.

Tras un breve lapso de dos años que pasaría en Filipinas, -destino por él solicitado-, volverá en 1883 a la Academia de Ampliación como profesor donde impartiría diversas asignaturas.


Esos años en la Academia junto a otros oficiales expertos en distintas materias, despiertan en el joven Peral un interés por la navegación submarina, como posible arma estratégica en base a sus anteriores experiencias durante la guerra de Cuba. 

En palabras del Capitán de Navío d. Marcelino González, en su obra "Isaac Peral y su Submarino", Peral inicia su primer proyecto en 1884 como un sumergible torpedero con un motor de tres cilindros accionado por gas comprimido, para finalmente en 1885 y con motivo de la crisis que surge con Alemania por el intento de anexión por parte de ésta del archipiélago de las Carolinas, hasta la fecha bajo dominio español, escribe al Ministro de Marina a la sazón el Almirante Manuel de la Pezuela y Lobo, informándole de sus avances en la construcción de un buque sumergible accionado por electricidad.

"En estos últimos días he inventado y tengo todos los cálculos necesarios para la construcción de un barco torpedero submarino, que puede llevar en su interior, sin el menor peligro, los hombres necesarios para su manejo, sin que asome a la superficie del agua ni el menor rastro de dicho buque durante sus maniobras. Uno o dos de estos barcos bastaría para destruir impunemente en muy poco tiempo una escuadra poderosa..."

La propuesta de Peral suscitó el interés de las autoridades dando lugar al proyecto a pesar de la prematura muerte de Alfonso XII ocurrida el 25 de noviembre de 1885, que mantuvo detenido el mismo hasta el verano de 1886.

Tras diversos avatares y no siempre con el apoyo necesario, la botadura del sumergible tuvo lugar con gran expectación el 8 de Octubre de 1888, siendo un gran éxito con fuerte eco en la prensa del momento,  lo que despertó un gran interés en distintos sectores tanto dentro como fuera de la Armada.

Las pruebas de mar definitivas se efectuaron en mayo de 1890 en la cuales Peral navegó durante una hora sumergido a diez metros de profundidad, emergiendo en punto previsto con gran precisión, lo que despertó el entusiasmo de la gente así como de los medios de comunicación.

Con motivo del éxito en las mismas, Peral fue felicitado por la Reina Regente la cual le regaló un sable que había pertenecido a Alfonso XII, y que es el ejemplar al que dedicamos la presente entrada:

El Sable:

Nuestro ejemplar se trata de un Sable de Honor basado en los modelos imperantes durante la segunda mitad del siglo XIX para Oficial Superior, estando ricamente cincelado tanto en su guarnición como en su hoja.

El diario santanderino "El Atlántico" en su número 195, edición de 17 de julio de 1890, recoge con todo lujo de detalles la recepción que tuvo lugar el día 15 en palacio, en la cual la Reina Regente recibía al insigne marino entregándole el citado sable, siendo la minuciosidad de su descripción, clave para hacernos una idea de la riqueza del presente, desgraciadamente perdido a día de hoy:

"He aquí la descripción del sable que la Reina ha regalado al señor Peral:
Mide aproximadamente un metro y está encerrado en un estuche forrado de raso grana y terciopelo carmesí. En la tapa hay una placa bruñida con un escudo y la siguiente inscripción, cuyas palabras están cinceladas con mucho primor: "La Reina Regente al teniente de navío Peral, inventor del submarino." En el interior del estuche se ve también una inscripción con el escudo de España y el nombre de don Juan Martín, espadero y broncista de S.M.
A la empuñadura del sable sirve de remache la cabeza de un león, luego una corona enlazada con un ancla: toda la empuñadura es de metal dorado, perfectamente bruñido, y divísanse en ella atributos á la Marina.
La hoja es de acero acabada en afilado remate, un poco más ancho á su terminación. En la parte superior hay la siguiente inscripción por uno de sus lados: "Artillería .- Fábrica de Toledo.- 1890."
Al reverso se encuentra troquelado el escudo de España.
Por toda la hoja, por ambas caras, cincelados primorosamente y maqueados, se ven una antigua carabela, el dios Neptuno montado sobre su carro tirado por tritones, y algunas otra figuras mitológicas.
La dedicatoria, rodeando la hoja en forma de línea salomónica, dice así: " La reina regente a don Isaac Peral. - 7 de junio 1890."
Las letras son recortadas, bruñidas y con algunos caprichosos dibujos.
Cubren también la hoja hojas de laurel y tritones formando notable y artístico conjunto los diferentes trabajos, unos de bronce con su color natural, otros plateados y algunos incrustados en oro.
La vaina es de magnífico cuero color negro con cubiertas de chapas doradas, ostentando éstas dibujos hechos al cincel."

Fotografía de Prensa conservada en el Museo Naval de Madrid, donde se puede ver con cierto
detalle la morfología y decoración del sable regalado por la Reina Regente al insigne marino.
(posiblemente obtenida durante su presentación en la exposición de 1951)


La descripción anterior junto con la única fotografía que se conserva del mismo, procedente de la publicación en un diario (desconocemos la fecha), da fe de la laboriosidad del trabajo del maestro cincelador Juan Martín.

Cabecera del Diario Santaderino "El Atlántico" de fecha 17 de julio de 1890 donde se describe
con todo lujo de detalles la recepción en la cual Isaac Peral fue obsequiado con el sable de honor por
parte de la Reina Regente, Maria Cristina de Habsburgo-Lorena


Página del diario "El Atlántico" de fecha 17 de julio de 1890 donde
se describe la recepción, entrega y descripción del sable



En ella se describe un sable de honor a capricho, basado en la moda de la segunda mitad del siglo XIX cuya guarnición -aparantemente calada- está ricamente decorada con detalles en oro y plata mostrando diversas figuras alegóricas a la marina. En ella distinguimos una breve cazoleta dotada de charnela abatible para portar ceñido, al igual que el modelo de Oficial Superior de la Armada del año 1844/57. Es también apreciable un vigoroso galluelo de formas circulares e igual decoración.
El artículo publicado en "El Atlántico" no hace mención a la empuñadura, la cual suponemos de marfil alambrado al gusto de la época. Por último una monterilla corrida que remata en cimera de león a cuya boca se fija con firmeza la cola del aro guardamanos.

La hoja que atiende al modelo anteriormente descrito de 1844/57, es ligeramente curva, con lomo redondo al interior que forma nervadura en la pala, al exterior filo corrido formando un leve contrafilo en lengua de carpa.  

La hoja se halla profusamente decorada en su mitad fuerte, con bellos grabados y alegorías marinas cinceladas en oro y plata, hacia el final del tercio fuerte, se adivina una decoración calada en forma de venera, lugar donde se produjo la fractura.

Gracias a la fotografía publicada por la prensa, podemos también hacernos idea de la riqueza de la vaina, con juegos ricamente labrados en latón, un amplio brocal y abrazadera dotados ambos de anillas de suspensión, al igual que la gran contera con su correspondiente aunque breve batiente.



detalle de la hoja partida donde se puede observar la profusa decoración y la leyenda:
"Isaac Peral 7 de junio de 1890"


detalle de la hoja partida donde se puede observar la profusa decoración y la leyenda:
"La Reina Regente"


La historía de este magnífico sable se truncó al parecer y según la documentación consultada en el Museo Naval de Madrid, cuando fue parcialmente robado durante una exposición celebrada en 1951.

Al parecer al intentar sustraerla la preciada joya fracturaron la hoja debido a sus calados en el tercio fuerte. En tal incidente se perdió la rica guarnición así como la vaina, conservándose en la actualidad tan solo el fragmento que ilustra el presente artículo, muy posiblemente debido a la fijación utilizada  para tratar de impedir precisamente lo ocurrido.

De esta manera nunca más se supo del regalo a tan ilustre científico y marino, y tan sólo hemos podido saber las formas originales, gracias a la única fotografía de prensa existente, así como a detallada descripción con que el redactor de "El Atlántico" nos quiso regalar hace más de 130 años.


En el retrato de don Isaac Peral conservado en el Ayuntamiento de Cartagena, podemos verle vistiendo uniforme de gala y pendiente un sable. La posición del mismo tan sólo nos permite apreciar parte de la guarnición con empuñadura de marfil y pomo con monterilla corrida rematada en cabeza de león, pudiendo tratarse tanto del modelo para Oficial General de la Armada del año 1844/57 conservado en Cartagena junto a parte de sus pertenencias, como del obsequio real, siendo un tema que dejamos a la imaginación del lector.

Isaac Peral y Caballero / Manuel Ussel de Guimbarda 1890 / 
Ayuntamiento de Cartagena


Agradecimientos:

Quisiéramos agradecer la gentileza del Museo Naval de Madrid, en la persona de D. Santiago Rumeu Casares, Conservador de la Colección de Arma Blanca, por facilitarnos las fotografías del fragmento de hoja que se conserva en la citada institución.


Bibliografia:
-Armamento Portátil Español 1764-1939. B.Barceló Madrid 1976
-3 Siglos de Armamento Portátil en España. B. Barceló. Cala Millor 2002
-Catálogo de Armas Blancas del Museo Naval de Madrid. M.J Melero/Adolfo Bernalte Madrid 2006
-Breve reseña de las ordenanzas desde 1717 en cuanto al armamento usado por los distinto cuerpos de la Armada Española. Adolfo Bernalte Sánchez. Madrid 2006
-Isaac Peral un genio incomprendido / Marcelino Gonzalez / Armada.defensa.gob.es/archivos
-Biblioteca virtual de prensa histórica / Diario El Atlantico nº 195 / 1890
-Biblioteca Virtual de la defensa / Fichas de fondos patrimoniales






viernes, 23 de marzo de 2018

Sable de Oficial de la Armada md 1844/57 (Guardiamarina)

Antecedentes Históricos.
La llegada de los Borbones a la corte con la subida al trono de Felive V en 1700, supuso la reorganización de la antigua marina de los Austrias, en una Armada moderna acorde con los nuevos tiempos. Esta regulación a manos de don José Patiño en 1717, dio lugar al nacimiento de la Real Armada, en la cual se unificaron muchos de los aspectos en cuanto a uniformidad y armamento con que se habían de dotar los distintos cuerpos de la Marina española del siglo XVIII.
Una de las consecuencias directas de estos cambios, fue el surgimiento del Cuerpo General de la Armada, como consecuencia de las necesidades de dotar de marinos profesionales la nueva Marina Real. 
El armamento principalmente usado por dichos oficiales, era la espada con guarnición de platillo sustituta de las antiguas de gavilanes, esta nueva espada denominada "Francesada", debido a la nueva moda impuesta en la corte, se mantuvo hasta inicios del siglo XIX, en que paulatinamente fue sustituida por el sable, el cual a su vez, sufrió diversas modificaciones hasta alcanzar a mediados del siglo XIX  las formas características, claramente influido por el modelo inglés de 1827.

El Sable para oficial del Cuerpo General de la Armada, conocido como modelo 1857 había nacido.

Sable para Oficial del Cuerpo General de la Armada, modelo 1844/57
(Ejemplar perteneciente a la colección de d. Juan Ignacio Marín)




Sable para Oficial del Cuerpo General de la Armada, modelo 1844/57 (detalle contraguarda abatible)
Tras un año de investigación en los archivos del Museo Naval de Madrid, Publiqué en 2006, "Breve Reseña de las Ordenanzas desde 1717, en cuanto al armamento usado por los distintos Cuerpos de la Armada Española", dentro del Catálogo de Armas Blancas del Museo Naval de Madrid. En el citado estudio, me atreví a lanzar la hipótesis de que el sable del Cuerpo General de la Armada, conocido como modelo 1857 en virtud de la Real Orden que lo regulaba, podía ser al menos 13 años anterior en base a mis investigaciones, al encontrar documentación que lo citaba en 1845, siendo pues la regulación de 1857 tan sólo una copia de la de 1845, en la cual se podía leer textualmente:
Según Real Orden de Diciembre de 1844:

"(Se Trata de ) un sable de taza con ancla y corona cincelada en ella,
 puño forrado en piel de zapa con cimera que remate en cabeza de león,
 hoja algo curva, vaina de cuero charolado de negro, con abrazadera 
y contera, que así como la guarnición de puño, serán de metal dorado 
á fuego; este sable irá pendiente de unos cordones tegidos de oro y seda 
azul con una muletilla para abrocharlo por delante, y en el estremo de 
cada tirante un gancho de metal dorado para colgarlo..."

Además de la citada descripción obtenida de los Estados Generales de la Armada de 1845, se conserva una litografía fechada en 19 de septiembre de 1844, en la cual figura descrito con todo detalle el citado modelo de sable que sería regulado en Diciembre del mismo año según la Real orden mencionada.
Como apuntaba en mi publicación de 2006, para reforzar dicha tesis, añadí la reproducción de una miniatura conservada en el Museo Naval de Madrid, del por entonces Guardiamarina, don Cesáro Fernández Duro, fechada en 1845, en la cual se le ve perfectamente portando un sable del citado modelo.

Con estos datos, y viendo la luz mi publicación "Breve Reseña de las Ordenanzas desde 1717, en cuanto al armamento usado por los distintos Cuerpos de la Armada Española" dentro del Catálogo de Armas Blancas del Museo Naval de Madrid, publicado el mismo año de 2006 junto a la entonces Conservadora de la sección de armas, María Jesús Melero, me permití rebautizar el modelo conocido hasta entonces gracias a la obra de grandes investigadores como B. Barceló Rubí, con el nuevo título de "Sable para Oficial del Cuerpo General de la Armada, modelo 1844/57", habiendo sido aceptado hoy día, por la mayor parte de la comunidad científica de investigadores, como así lo demuestran sus obras y citas posteriores.

Sable para Oficial del Cuerpo General de la Armada, modelo 1844/57 (detalle monterilla corrida y virola)
En 1717 de igual manera se creó La Compañía de Reales Guardiamarinas, y anexa a ella, la academia para su instrucción, garantizando de esta manera la formación de los futuros oficiales del Cuerpo General de la Armada.  Dicha Compañía, reconvertida en 1825 en el Colegio Real y Militar de Guardiamarinas establecido en el arsenal de la Carraca en Cádiz, ya regulaba en su Reglamento Provisional, artículo 97 la uniformidad de los jóvenes guardias, citando "un sable corto de metal amarillo" como armamento reglamentario. Posteriormente en Diciembre de 1845, encontramos la siguiente descripción en cuanto al uniforme y armamento: "... sombrero de tres picos, de galón de oro angosto con escarapela encarnada, y espada-sable..." y de nuevo en el "Reglamento para el régimen y gobierno de los Guardias Marinas y Cadetes de Artillería de Marina embarcados" en sus artículos 78 y 79 hace mención del sable:

"Se compone: el de gala (...) como la de los Oficiales del Cuerpo General 
de la Armada, (...) sable como el de estos, pero siempre con cinturón y tirantes 
charolados de negro y chapa de metal dorado para abrocharlo, cinceladas en 
ella un ancla y corona orladas de hojas de roble y laurel..."

Dando pues a entender que en 1845, el armamento de los jóvenes Guardiamarinas, era idéntico al de los Oficiales del Cuerpo General de la Armada, con la salvedad según casos del tamaño del mismo, dada la corta de edad de ingreso entre los 14 y 16 años, como se puede comprobar en multitud de retratos y miniaturas, así como en los sables que han pervivido hasta nuestros días como es el caso del ejemplar que presentamos a continuación.





El Ejemplar que ilustramos:
Se trata de un Sable para Oficial del Cuerpo General de la Armada, modelo 1844/57, adecuado a las medidas de un joven Guardiamarina.
Consta de cazoleta de bronce dorado dotada de galluelo plano al interior y aro guardamanos al exterior. En la guarda emblema del Cuerpo General de la Armada consistente en un ancla con cepo y calabrote timbrado de corona real. (En este caso podemos comprobar que la corona se trata de la inglesa de cuatro diademas, en vez de la española de ocho diademas. Este detalle nos permite aseverar, el origen inglés de la guarnición, cosa por otro lado bastante común en los sables de la Armada Española conservados,  circunstancia  debida a una posible mayor calidad de la manufactura, o en mero capricho del propietario) todo ello inserto en un óvalo y rodeado de unas fuertes nervaduras sobre campo punteado de acorde a modelo. La contraguarda abatible a charnela, para posibilitar el ceñido del mismo sobre el uniforme. El puño gallonado está realizado en marfil, y dotado de una trenza de alambre de latón. Posee una virola y monterilla corrida que remata en el pomo en una bonita cabeza de león de acuerdo a modelo.
La hoja curva con lomo redondo al interior y filo corrido al exterior que se realza y hace doble en la punta, originalmente grabada al agua fuerte con arreglo a modelo, pero en la actualidad prácticamente perdido.
Vaina de cuero negro con costillas interiores de madera, y los juegos en latón. En la contera podemos ver un escudete timbrado con corona real española, en cuyo interior se haya escrito "Ignacio Rovira Cadiz" fabricante 
Como nota añadiremos que la hoja de un ancho muy disminuido, ha sido muy posiblemente adecuada procedente de un original para la pequeña guarnición destinada a su joven propietario.



Detalle de las armas del Cuerpo General de la Armada con Corona Real Inglesa


Detalle Pomo en cabeza de León

Detalle del brocal con escudo del fabricante
Ignacio Rovira de Cádiz


Detalle de la Guarnición de Platillo "Francesada" en un ejemplar de la colección del autor donada al Museo Naval de Madrid



Litografía Fechada en 1844 donde se aprecia el diseño del sable modelo 1844/57 (Museo Nava del Madrid)

Litografía fechada en 1856 donde se aprecia el diseño del sable modelo 1844/57 (Museo Naval de Madrid)

Sable para Oficial del Cuerpo General de la Armada, modelo 1844/57
Longitud Total: 810  mm.
Longitud Hoja: 690 mm
Ancho de Hoja: 18  mm
Grueso Hoja Talón: 4  mm.

Sable para Oficial del Cuerpo General de la Armada, modelo 1844/57

Retrato del Guardiamarina don Enrique Godinez y Mihura 1845-1866 en el que
se aprecia el sable modelo 1844/57 de reducidas dimensiones (Museo Naval de Madrid)

Miniatura del Guardiamarina don Cesáreo Fdez. Duro fechada en 1845 (Museo Naval de Madrid)


Bibliografia:
-Armamento Portátil Español 1764-1939. B.Barceló Madrid 1976
-3 Siglos de Armamento Portátil en España. B. Barceló. Cala Millor 2002
-Catálogo de Armas Blancas del Museo Naval de Madrid. M.J Melero/Adolfo Bernalte Madrid 2006
-Breve reseña de las ordenanzas desde 1717 en cuanto al armamento usado por los distinto cuerpos de la Armada Española. Adolfo Bernalte Sánchez. Madrid 2006


domingo, 22 de marzo de 2015

Cuchillo de Abordaje modelo 1867

Antecedentes Históricos:
Sin duda alguna, es el denominado como Cuchillo de Abordaje de la Armada Española, un ejemplar singular, debido en gran parte a lo exótico de su morfología inspirada, en formas más propias del sudeste asiático, y que de alguna manera debimos importar a través de las colonias Filipinas. Diseñado como herramienta indispensable abordo de la marinería del siglo XIX, ofrecía no obstante, la posibilidad de un uso defensivo en virtud de su arquitectura de doble curvatura, conocida ya en modelos anteriores, en la forma de dagas de la oficialidad.

Cuchillo de Abordaje md. 1867 para la Armada Española


Sobre la Real Orden por la cual se adopta como arma de dotación, existe disparidad de opiniones,  -como veremos a continuación- siendo tradicionalmente conocido como modelo 1867, debido en gran parte, a la gran difusión de la obra de Barceló Rubí, "Armamento Portátil Español" auténtica fuente de la cual -sin duda alguna- hemos bebido la mayoría de los investigadores de la segunda mitad del siglo XX. No obstante, y a raíz de nuevas investigaciones publicadas por D. José R. García Martínez en la "Revista General de Marina" en 2006, en la cual se aportan datos fehacientes de su uso y existencia en fechas anteriores, parece que existe cierta tendencia en atrasar su fecha de modelo a 1861.

Como he expuesto en anteriores artículos, debido a veces a la metodología de catalogación -digamos un poco ligera- en que se basó el Museo de Artillería en sus inicios, nos encontramos, que un importante número de piezas de nuestro arsenal, adopta como fecha de su aprobación como modelo reglamentario, la que figura grabada en las hojas de las mismas, lo que ha llevado a confusiones e imprecisiones arrastradas por la tradición. De esta manera la signatura que aparece en el catálogo de 1911 (tomo II) del citado Museo de Artillería, donde se indica "Dos cuchillos de abordaje para la Armada iguales, md. 1867, construidos en la fábrica de Toledo"  y de la que posiblemente se sirvió Barceló para la descripción del mismo en su obra, han sido razones de peso a la hora asignar tal año al modelo en cuestión, amen de que los ejemplares que ilustran los libros de Barceló, aunque fechado uno de ellos en Toledo  no podemos asegurar que lo sea en 1867.

Por otro lado, García Martínez nos indica en su trabajo como la Real Armada, precisando de dotar a las tripulaciones de una "espada corta" o cuchillo capaz de ofrecer tanto las posibilidades de defensa como de ataque -no debemos olvidar el apelativo "de abordaje"- a la hora de afrontar el combate cuerpo a cuerpo, mostró gran interés en un ejemplar al parecer diseñado y remitido por el Arsenal de la Carraca, el cual superó con creces las más exigentes pruebas a las que fue sometido, aprobándose para su uso por Real Orden de 14 de noviembre de 1861, en la cual en su inicio cita dicho autor: "Aprobando modelo de cuchillo de abordaje que en lo sucesivo ha de usarse en la Armada"


Aunque son varios los documentos consultados anteriores a la edición del mencionado catálogo en los cuales se cita sin reseña del año de aprobación o modelo, como es el caso del "Libro de Memorias del Oficial de Artillería" escrito por Juan de Ugarte en 1894, lo que por otro lado, certificaría su permanencia en uso al menos hasta dicho año, deberemos buscar en este caso la prueba documental que nos asegure el año de su aprobación o reglamentación.

"Libro de Memorias del Oficial de Artillería" Juan de Ugarte 1894

Va a ser en el "Album con las tablas para la fabricación de todos los modelos de Armas Blancas" publicadas por la fábrica de Artillería de Toledo en 1867, donde encontremos por primera vez, la alusión al cuchillo de abordaje, citando dos Reales Ordenes, una de aprobación de uso y otra de reglamento, en los años 1861 y 1867 respectivamente, en lo que a nuestro parecer, aclara de forma concisa la existencia de ambas fechas en cuanto al modelo. Citando textualmente: "Modelo de cuchillo de abordaje para la Armada por el Ministerio de Marina y R.O. de 11 de noviembre del año de 1861 y declarado de Reglamento por otra de guerra de 22 de mayo de 1867" 

"Album con las tablas para la fabricación de todos los modelos de Armas Blancas" Toledo 1867

"Album con las tablas para la fabricación de todos los modelos de Armas Blancas" Toledo 1867
Acudiendo a los modelos conservados en el actual Museo del Ejército de Toledo, y que tuve oportunidad de examinar y catalogar en los últimos años de permanencia en Madrid, vemos que con el número de signatura 4335 -tal y como cita el catálogo de 1911- existen dos ejemplares idénticos de nuestro cuchillo de abordaje procedentes de la fábrica en cumplimiento de la instrucción por la cual de cada uno de los modelos fabricados debiera depositarse un ejemplar en la citada institución, Dichos cuchillos poseen la salvedad de hallarse profusamente grabados, tanto en su hoja como empuñadura con los datos respectivos a la fecha del modelo, así como a sus pesos y medidas, ofreciendo un completo e inédito estudio documental en cuanto a los pormenores de su reglamentación, y cuyos grabados rezan de la siguiente foma.

Plano de la hoja: "Cuchillo de Abordaje para la Armada, declarado de Reglamento por R.O. de 22 de Mayo de 1867" "Largo de la hoja desde el nacim(to) de la espiga, 260 mils; ancho de idem, 30 mils;"
En la bigotera: "Peso de la hoja 257 grs 5 decigs"
Plano de la hoja: "Grueso de la misma en su bigote ó parte superior, 7 mils; el centro de gravedad de dicha arma, se halla" "situado a 21 mils del arranque de la espiga, indicado en la hoja con la señal o y el de esta a 74 mils; marcado con la v"
Lomo de la empuñadura: "Peso de la guarnición 217 grs / Idem del arma completa 573 grs"


Cuchillo de Abordaje md.1867 conservado en el Museo del Ejército nº 4335



Ante lo cual, si nos ceñimos a las pruebas documentales así como los ejemplares citados, podemos determinar que el cuchillo de abordaje para la Armada, efectivamente se diseño y gestó en 1861, dictándose incluso una Real Orden que autorizaba su uso efectivo abordo de los buques de la Real Armada, pero que no fue declarado de Reglamento hasta el año de 1867, siendo a nuestro entender el que realmente debe dar fecha al modelo.

El ejemplar que ilustramos:
El ejemplar que conservamos, aunque en un estado más que aceptable, podemos apreciar que ha perdido parte de su arquitectura curva, restando al menos 30 milímetros en la longitud total de la hoja, la cual ha sido convenientemente reaguzada para la total operatividad de sus funciones. Posee pues una fuerte hoja de doble curvatura con filos corridos a dos mesas tanto en el exterior como en el interior, una fortísima bigotera más corta en el arranque del filo exterior. La guarnición realizada íntegramente en latón, está formada por dos piezas, Por un lado una cruz de gavilanes cortos de formas redondeadas, y un puño gallonado con monterilla corrida desde el pomo. El número 380 aparece troquelado en la cruz.
Cabe destacar, que el pomo de nuestro ejemplar no presenta el orificio del fiador, propio de los modelos fabricados en Toledo, a la vez que carece de marcajes de la fábrica de Toledo en la bigotera, lo que nos indica su fabricación por una contrata externa -como bien documenta García Martínez en su artículo "Al abordaje Cuchillo de 1861", ya que una vez aprobado su uso en 1861, se encarga de inmediato la fabricación de unidades a la fábrica de Toledo, declinando ésta el encargo, al hallarse inmersa en otras labores de producción. Como consecuencia de esta réplica, una nueva Real Orden de 1862, derogaba la anterior en los siguientes términos: "... disponiendo que los cuchillos de abordaje que en lo sucesivo se necesiten para la Armada, se adquieran por medio de subastas públicas" causa sin duda de que una inmensa mayoría de ejemplares, -posiblemente fabricados entre 1861 y 1867- carezcan de marcajes de la fábrica de Toledo, y presenten ligeras diferencias en cuanto a su diseño, como es el caso del orificio de fiador, más propio de la fabricación toledana. Posteriormente ya en 1867, la citada institución se haría cargo de la fabricación y montaje como atestiguan los ejemplares fechados, ya que al menos hasta hoy no conocemos marcajes de Toledo anteriores a 1867 en este modelo de cuchillo de abordaje.


Cuchillo de Abordaje modelo 1867





Bibliografía:
-Libro de Memorias del Oficial de Artillería. Juan de Ugarte. San Sebastian 1894.
-Album con las tablas de fabricación de todos los modelos de Armas Blancas. Fábrica de Artillería. Toledo 1867.
-Catálogo del Museo de Artillería (tomo II) .  1911
-Armamento Portátil Español 1764-1939. B. Barceló Rubí. Madrid 1976
-3 Siglos de Armamento Portátil en España. B. Barceló Rubí. Cala Millor 2002
-Al Abordaje cuchillo 1861. Revista General de Marina tomo 250. J.R. García Martínez. Madrid 2006
-El cuchillo de abordaje md 1861 mal definido md.1867. J.L. Calvó Artículos sobre armamento 2010
-Gabinete fotógrafico del Museo del Ejército de Madrid/Toledo.