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martes, 1 de abril de 2025

Entre Sables y Espadas

 A día de hoy, aún sigue existiendo cierta controversia entre los términos espada y sable, a la hora de nominar o describir los dos principales exponentes dentro de la panoplia de las armas blancas.

¿Qué es una espada?, ¿Qué es un sable?, ¿Dónde empieza uno y donde acaba el otro?...

Lo primero que deberíamos analizar es el origen del arma en concreto, y posteriormente el del nominativo que la describe con el fin de sentar una base sólida a la hora describir y catalogar ambas tipologías de armamento, ya que su gran similitud en ocasiones puede llevar a confusión. 

Siendo por todos conocido y aceptado que la espada tiene un origen anterior al sable, o mejor dicho, que el segundo podríamos considerarlo como evolución de la primera, fruto de unas necesidades determinadas de uso las cuales van a alterar considerablemente su morfología, debemos analizar en profundidad estos conceptos a la hora de clasificar un ejemplar.

Espadas para Tropa de Caballería modelos 1815, 1825 y 1832
(Distintas arquitecturas de hoja recta compartiendo guarnición)

Pero vayamos paso a paso...


Un poco de Historia

Desde que el ser humano, adopta un instrumento que prolongue el alcance de su golpe, dentro de un marco bélico,  y a dicho Instrumento lo dote de un filo o varios optimizando su resultado, tendremos el nacimiento de lo que serían las primeras armas de corte.

Dando un salto en la evolución de dichos armamentos primigenios, y centrándonos en lo que la historia a venido a denominar edad de los metales, podemos comprobar gracias a los cientos de ejemplares existentes, como en virtud de la mejora tanto en técnica como en conocimientos de metalurgia, dichas armas han ido ganando en resistencia, tenacidad, y sobre todo en longitud.

Imaginemos pues, al guerrero o soldado de la antigüedad provisto de un arma metálica - inicialmente de cobre o bronce, y posteriormente de hierro o acero-  dotada de filo cortante, que en mayor o menor medida, va a proporcionar la distancia de seguridad adecuada que evite los riesgos del enfrentamiento cuerpo a cuerpo, y no digamos ya si dicho soldado le convertimos en jinete, su capacidad ofensiva se multiplicará por diez o más.

Pero volvamos al término en concreto:  ¿Qué es una Espada? 

El diccionario de la Real Academia de la Lengua en cuanto al marco en el que nos movemos, cita textualmente: 

Espada. Del Latín "Spatha), (Espada larga y ancha) y del Griego "σπαθί" (Spáthe), "Hoja ancha de una espada"  Sust. Fem. Arma Blanca, larga, recta, aguda y cortante, con guarnición y empuñadura. 

Se define pues la Espada como un arma cuya hoja presenta una arquitectura recta, tanto en sus voces latinas como griegas

¿Se trata pues de un arma exclusivamente de hoja recta?  


Plato griego de cerámica de figuras rojas que muestra
dos guerreros combatiendo con Machairas "μαχαιρά"


En la mayoría de los casos va a ser así, pero la historia y por supuesto la arqueología nos muestran diversos diseños en los cuales la hoja se curvaba con el mero propósito de alcanzar un fin o simplemente una mayor efectividad en combate. No debemos olvidar por ejemplo las Falcatas ibéricas (1), Machairas "μαχαιρά", Kopis "κόπης" griegos o las "Falx Supina" o Sicas tracias (2), diversos exponentes de la antigüedad que trajeron de cabeza entre otros a la importantísima máquina de guerra romana, pero sin olvidar también que dichas armas, hoy consideradas cortas,  eran más propias del soldado de a pie, y en casos excepcionales del jinete, ya que dada su mayor altura de combate precisaba de armamento más largo y efectivo.


Estela de Osuna con guerrero ibérico
portando falcata. M.A.N. (Foto Autor)


Falcatas yacimiento de Almenidilla (Córdoba) 1867. Cultura Bastetana
M.A.N  (Foto Autor)




Mosaico con Gladiador Tracio armado de Sica "Falx Supina"


Con el surgimiento del guerrero a caballo o simplemente el arma de Caballería, vamos a ver una importante distinción en cuanto a su panoplia con respecto al infante. Dicha Caballería, va a precisar de un armamento cuya longitud le permita alcanzar el objetivo desde la grupa, lo que unido al gran avance tecnológico en metalurgia, al cual hacíamos alusión anteriormente, va a propiciar el desarrollo y uso de espadas más largas con las que poder efectuar tanto golpes punzantes como tajantes.


Este funeraria de Tito Flavio Basso (armado con Spatha)
Perteneciente a la Caballería Romana S. I
Museo Romano de Colonia

Hasta aquí todo es entendible desde un punto de vista lógico dentro del campo de combate.

No obstante el arma de Caballería no se va a desarrollar de igual manera en todo su ámbito tanto histórico como geográfico, ya que frente a la Caballería Acorazada que surge en el centro de Europa, heredera directa de la Caballería Persa en la que tanto el jinete como su montura estarán provistos de grandes defensas y en virtud -siglos posteriores- al invento del estribo, y las sillas de grandes borrenes, éste podrá realizar cargas frontales con su espada o lanza en un estilo de monta denominada "a la brida", en el este de Europa y sobre todo en Asia, se va desarrollar el arma de Caballería con una forma de ataque más rápida y ágil, y con un armamento más ligero tanto ofensivo como defensivo, montando con las piernas recogidas y dobladas sobre unos estribos más cortos; la conocida como "monta a la jineta" lo que favorecerá la velocidad de acción y movimiento en las grandes llanuras y estepas asiáticas.

Este aligeramiento en cuanto al armamento, se va a ver reflejado en dos grandes exponentes, por un lado, la sustitución de la pesada lanza de combate, por el arco y las flechas lo que permitirá combatir y alcanzar el objetivo de forma ágil y rápida en ambos lados de la grupa, y lo más importante, se adecuará el principal arma de corte a la nueva realidad del combate. Es decir, la gran espada de hoja recta, evolucionará buscando a su vez un desenvainado más rápido desde un caballo en movimiento, y una arquitectura que impida el embrazado con el consiguiente peligro de lesión y desmonte a la hora de golpear lateralmente de tajo. 

Aquellas incipientes espadas que curvaron su hoja buscando una mayor efectividad en el corte, van a tomar gran protagonismo en este nuevo método de combate. La semilla de lo que hoy día entendemos por Sable, comenzaba a germinar.

¿Qué es pues un Sable?

Basándonos en todo lo anteriormente descrito, podemos considerar el sable como una evolución de la espada, la cual modifica la arquitectura de su hoja recta, curvándola para ganar efectividad.

Si atendemos al término que nos ofrece el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, ésta cita textualmente:

Sable: "Del francés Sabre, del alemán, Säbel, y éste del húngaro Szablya.  Sust. Masc. Arma Blanca semejante a la espada pero algo corva, y por lo común de un sólo corte".

Dejando de un lado el periodo clásico, y centrándonos en época moderna que es cuando mayor esplendor va a alcanzar el sable, podemos aproximar su origen en los pueblos nómadas de la Europa Balcánica procedentes del alto Volga, como los "Magiares" (3), así como de las tribus de las grandes estepas asiáticas. Dichos pueblos cuya forma de vida social y económica se encontraba profundamente ligada a la figura del caballo, precisaban de armas ligeras y fáciles de esgrimir desde sus monturas siendo el diseño de hoja curva el más efectivo para tales circunstancias (4).

Sable conocido como "Sable de Carlomagno" (c) Kaiserliche Schatzkammer (Tesoro Imperial de Viena)

Podemos considerar pues el Sable como el arma principal de la Caballería, ya que nace con el fin primordial de conseguir una mayor efectividad y facilidad de uso por el jinete.

No obstante, la misión de la Caballería en combate no va ser siempre la misma: recordemos aquella Caballería Pesada Aqueménida, dotada de grandes caballos acorazados y jinetes pertrechados de grandes panoplias de armas que combatieron en las Guerras Médicas contra las ciudades estado del mundo helénico, comparémosla con la Caballería Romana "Équites" de época republicana e imperial, montando ligeros caballos o poneys y cuya misión además del combate era el enlace y apoyo a la infantería, podríamos aseverar que desde que el guerrero infante se convierte en jinete armado, han existido siempre dos tipos de Caballería, o al menos dos formas de combatir distintas desde la montura, lo que dará lugar a las conocidas como Caballería Pesada, o de Línea y Caballería Ligera, y en virtud de esas dos formas distintas de combate, cada una de ellas adoptará un tipo de armamento acorde a los fines buscados.

Esta división que surge en época clásica, va a estar condicionada como hemos visto por la situación geográfica en la cual se desarrolla. Mientras en Europa Occidental y Centro Europa, durante el medievo va a primar el modelo de Caballería Pesada, muy ligada a la aristocracia y nobleza ya que eran los únicos que podrían permitirse mantener una "Lanza" en su acepción medieval caballeresca (5), en Europa Oriental y Asia, va predominar la llamada Caballería Ligera, como concepto arraigado en los pueblos nómadas de dichos territorios. Los primeros mantendrán en su panoplia las grandes lanzas de guerra y espadas de hoja y arriaz recto cuya simbología estará muy ligada al profundo sentir religioso del momento, mientras que los segundos adoptarán el arco y flechas, jabalinas, y sables de hoja curva que faciliten el desenvainado y corte tajante desde la posición de monta. 

Con el tiempo ambas, Pesada y Ligera coexistirán en la gran mayoría de los ejércitos modernos, dividas en distintos Institutos y especialidades (6), con una misión determinada, y armados cada uno de ellos con su correspondiente y lógica panoplia.

A esta altura de relato parece obvio que la Espada es un arma cuya hoja es recta, mientras que el Sable adoptará un cierta curvatura en la suya, y como veremos aún no estamos hablando del número de filos.  ¿Dónde está pues la confusión? 

Para aclarar esta pregunta, vamos a tener que analizar la otra parte fundamental del arma blanca, y nos referimos en este caso a la guarnición.

Las armas blancas desde su origen van a precisar de una empuñadura que permita su sujeción o asimiento con una o varias manos, las cuales en ocasiones se van a ver expuestas tanto al filo propio como contrario. La evolución de los distintos tipos de esgrima a través de la historia, han perfeccionado una serie de elementos de protección, buscando precisamente salvaguardar la mano empuñante de los riesgos de la contienda. El conjunto de estas protecciones es lo que tradicionalmente denominamos  guarnición.

En reglas muy generales y con técnicas de esgrima muy primitivas, una simple cruz de gavilanes, era suficiente para ofrecer protección a la mano, pero con el perfeccionamiento de tales técnicas y tretas, fruto del nacimiento de la esgrima de punta, la sencilla cruz evolucionará en intrincadas ramas, gavilanes, cazoletas y un sinfín de elementos que separasen de forma efectiva, la parte de la empuñadura de la hoja viva.

No hay que decir que en función del tipo de esgrima empleado, sea de punta o de corte, con hoja recta o curva, coetáneos ambos en época moderna, la guarnición tendrá una forma u otra adecuándose al fin para el que fueron diseñadas, y que no es otro que la protección de la mano.

Pero, ¿Qué pasa cuando los distintos tipos de armas, empiezan a compartir diseño de guarnición? 

El lío está servido...


Las denominadas Espadas-sable y los Sables rectos

La aparición en las guarniciones del denominado "aro guardamanos", cuya misión será la protección del dorso de la mano y nudillos en las distintas tretas de ataque y defensa, y posteriormente la evolución en Centroeuropa de un tipo de guarnición de veneras planas llamada "a la valona", van a definir un arma que sin renunciar al uso de la  punta, se va a centrar principalmente en el ataque de corte. Esta tipología de guarnición se usará indistintamente en armas de hoja recta como curva, lo que conllevará con el tiempo a clasificar el tipo de armamento por el diseño de su guarnición y no por la arquitectura de su hoja.

Durante la Guerra de los Treinta años, que enfrentó a la mayoría de las grandes potencias Europeas a principios del siglo XVII, tanto la Infantería como la Caballería, usaron esta nueva tipología, que daba protección a la totalidad de la mano, sin permitir el posicionamiento de los dedos por delante del escusón, de ahí su principal uso como arma de corte. Esta circunstancia, dio lugar a que muchas espadas provistas de la citada guarnición comenzasen a ser denominadas como "Sable Recto", más si cabe, cuando debido a la prioridad de uso tajante, las hojas rectas comenzasen a fabricarse con un solo filo.

El diseño "a la Valona", evolucionará de formas distintas durante el siguiente siglo, los denominados "basket hilt" escoceses, o las "Schiavonas" venecianas son un ejemplo, pero siempre con el denominador común de aumentar progresivamente la protección de la mano.

Esta nueva tendencia también llegará a España donde diseñaremos nuestra propia guarnición, consistente en prolongar la cazoleta española, por el aro guardamanos, con una o varias ramas de guarda, y la desaparición progresiva de los grandes gavilanes de épocas anteriores, conformando una profunda cazoleta que cubrirá toda la mano, y en cuyo interior se añadirá en ocasiones, un nuevo elemento en forma de aro de pulgar el cual proporcionará un asimiento más firme en el golpe de tajo.  Este diseño denominado en ocasiones "afarolado" lo podremos apreciar en muchos ejemplares españoles de finales del siglo XVIII, tanto en armas de Infantería, como de Marina, siendo su máximo exponente en las armas de Caballería y Dragones, cuya mayor longitud dará fe del instituto armado de pertenencia.

Espada para Tropa de Infantería, Toledo 1793

Espada para Tropa de Infantería, Toledo 1799

Hemos dicho que su mayor exponente va encontrarse en el arma de Caballería, así como los Dragones como parte de la misma, y es ahí durante el siglo XVIII, donde vamos a encontrar mayor controversia a la hora de equiparse con armas de hoja recta o curva.

Clonard, indica que los Dragones usan de "Sable Corvo" en 1703, insistiendo que en 1743, dicho sable se hace más curvo si cabe. De igual forma, en la Real Orden de 12 de julio de 1728, se hace mención en la arquitectura de las hojas, que han de usarse en tanto en el arma de Caballería como en los Dragones.

"... deben de ser uniformes en todo a la de nueva fábrica, sin que ningún regimiento ni compañía, se aparte de su forma, medida y peso..."

Esta descripción hace mención al modelo de espada del año 1728, pero esa misma R.O, da a entender la forma que han de tener los sables usados por los Dragones, y que ésta ha de ser la misma que la que llevan usando hasta el presente.

"...los sables de Dragones serán del mismo modelo, peso y medida de los que al presente usan..."

Estos datos dejan bastante claro que hacia 1728, se diseña un nuevo modelo de espada para la Caballería, que corresponde al del citado año, conocido por todos como de "boca de caballo", en la cual se mantiene la hoja recta clásica de doble filo y dotada de recazo, sin embargo, hace hincapié en que el sable de los Dragones ha de mantener sus formas vigentes hasta la fecha, y sabemos por Clonard, que dichas formas son la arquitectura de hoja curva.

De igual manera, sabemos gracias a la obra del Coronel de Dragones, García Ramírez de Arellano, en su "Instrucción Metódica y Elemental para la Táctica, Manejo y Disciplina del Cuerpo de Cavallería y Dragones", escrita en 1767, que los citados, usan de sable curvo en lugar de espada, es más, en su dilatada experiencia, se aventura a recomendar que dicho sable sea sustituido por la espada, dada su mayor eficacia en combate.

"...a la espada del Dragon, se le dió otra figura, que á la del soldado de á cavallo, porque si fuera igual en dimensiones, y guarnicion, cuando desmontase le sería mas embarazosa para poderla terciar, y le impediría el manejo del fusil; por lo que á la guarnicion, no se le puso mas, que una concha sostenida por montantes, que cubriendo la empuñadura, no ofendiese el pecho, la hoja corva y mas corta, y por consiguiente la bayna herrada, distinguiendola por su construccion de la Espada, con el nombre de Sable, que es del que al presente se sirven los Dragones..."

Hasta aquí parece que podemos sacar dos conclusiones: por una lado que al menos desde principios del siglo XVIII, los Dragones como cuerpo de acción rápida, estaban dotados de sables curvos, frente a la Caballería que por el contario usaba de espada recta, y la más importante para el presente estudio, es que ya en 1767, el Coronel de Dragones Ramírez García de Arellano, hace una clara e indiscutible diferenciación en la arquitectura de las hojas de ambas armas: Recta para la espada y curva para el sable.

Estado Militar Gráfico de 1767 / Anne S.K. Brown Coll.
(Los Dragones se muestran con Sable curvo)


Estado Militar Gráfico de 1777 / Anne S.K. Brown Coll.
(Los Dragones se muestran con Espada recta)


Como surge pues la polémica:  

Hemos visto que Ramírez de Arellano, en su obra citada, abogaba por el uso de un arma de hoja recta, y dos filos,  la cual tuviese el poder ofensivo de la espada.

"...será mucho mejor que fuese recto, para tener toda la fuerza, ofensa y manejo de la espada..."
"...la construcción de la hoja, ha de ser con los refuerzos, y elasticidad, que todas sus partes le corresponde, de dos cortes, lo que la aligera, y si por desgracia se mella, tiene el remedio de bolberla los filos..."

Existen ejemplares conocidos de espadas y sables usados por los Dragones hasta su desaparición en 1803 con el nuevo reglamento de Caballería en que fueron asimilados a los Húsares y Cazadores como Institutos de Caballería Ligera, pero finalmente con su reaparición en 1805, serán equipados de forma reglamentaria con la espada recta que defendía Ramírez de Arellano, es pues muy posible que las recomendaciones del veterano Coronel, unidas al método descrito en 1761 por el Marqués de Esquilache hicieran mella con el tiempo, y el nuevo reglamento, dictase dos armas iguales pero distintas para la Caballería y los Dragones. Nos referimos a la conocida como espada modelo 1768 para Dragones, y la espada modelo 1803 para Caballería de Línea. La primera dotada de dos filos a tres mesas o vaceo, y la segunda de un solo filo y lomo recto en sus dos primeros tercios, ambas carentes de recazo y compartiendo la citada cazoleta "afarolada".


Espada para Tropa de Dragones, Toledo 1800 ("modelo" 1768)

Espada para Oficial de Caballería, c.1803 (modelo 1803)

Morla en el tomo segundo de su Tratado de Artillería, cuyas láminas se publicaron en 1803, cita con todo lujo de detalles ambos modelos de hoja recta anteriormente citados, haciendo alusión en todo momento al término "Espada" tanto la de Dragones como la de Infantería. (7

Por su parte el nuevo Reglamento de Caballería aprobado en 1803, "En lo Concerniente al Vestuario, Armamento y Montura" cita textualmente:

"...Las fornituras, y armamento de la Caballería de Línea, serán espada recta con guarnición de hierro, con cantos y abrazadera de lo mismo en la vayna..."

"... Las fornituras, y armamento de los doce Regimientos de Caballería Ligera, serán sable corvo con guarnición de latón, y vayna aforrada del mismo metal..."

Como vemos, Espada recta y Sable curvo perfectamente definidos prácticamente desde su origen.

En 1815 recién finalizada la Guerra de la Independencia, la guarnición de latón de tres gavilanes "a la napoleónica" se puso de moda en España, y podemos verla con ligerísimas variaciones (8) en los distintos modelos aprobados de uso indistinto por parte tanto de la Caballería de Línea como de la Caballería Ligera, respetando eso sí, la arquitectura en las hojas propias de cada Instituto.

Espada para Tropa de Caballería de Línea modelo 1815

Sable para Tropa de Caballería Ligera modelo 1815 (var. 1832)


Lo mismo ocurrirá con los modelos aprobados para el año 1825 y sucesivos hasta la unificación de todos los Institutos en un solo Arma de Caballería. En la década de 1840, se producirá el que a mi entender será el último de los grandes sables de la Caballería Ligera Española, heredero de las antiguas formas napoleónicas. Dicho modelo denominado Sable para Tropa de Caballería Ligera del año 1840, compartirá protagonismo con su homólogo para Oficial, el cual abandonará la guarnición de gavilanes de latón,  adoptando la nueva moda Victoriana de los sables británicos.

Y llegamos de esta manera al siglo XX con las ideas bastante claras en cuanto a la forma y arquitectura de las hojas que habrán de diferenciar los distintos modelos de Sable y Espada.

No obstante, la polémica va a surgir de nuevo...


Espada para Tropa de Caballería de Línea modelo 1825

Sable para Tropa de Caballería Ligera modelo 1825

El Marqués de Puerto Seguro y su diseño de Espada-sable

Hace décadas ya que la Caballería en España unificara sus Institutos dotándoles de un único sable a usar por todos ellos, tanto en sus versiones de tropa como de oficial, el denominado modelo 1895 para Institutos montados, que tan famoso se hizo y no precisamente por sus cualidades en las cargas de Cuba y África. Y esa opinión en boca de nuestro nuevo protagonista, va a relanzar más de un siglo después y sin que el jamás pudiese haberlo sospechado, la polémica que hoy nos ocupa.

D. Luis María de Carvajal y Melgarejo, Marqués de Puerto-Seguro, Primer Teniente de Caballería, tenía la opinión de que el arma usada por la citada no cumplía las expectativas deseadas y así lo plasma en su obra "Cosas de Espadas".

"...La carencia de arma corta blanca que de tiempo atrás se observa en el ejército ó la deficiencia de las que se ensayan, han movido constantemente al Oficial de todos institutos á procurarse por sí, un modelo que habría de tener por condición y mayor garantía la razón de ser su autor quien la había de usar..."

El Marqués aboga por la necesidad de volver al arma de hoja recta, es decir, la espada, pues a su entender se ha perdido la eficacia del golpe de estocada ya que el sable en uso, el modelo 1895, no reunía las cualidades necesarias para tal fin , ante lo cual, encarga fabricar un modelo supuestamente de su diseño que cubriese dichas necesidades.

"...Era esta un arma en la que aparecía esencial el golpe de punta, y accidental el de filo; subordinándose la empuñadura a esta doble condición y siendo su objeto como se deduce, no desatender las enseñanzas que la historia militar nos hace acerca de las armas blancas-rectas-cortas y largas.../...Muy violento ó radical me parecía que iba á resultar el cambio de doctrina en España, pasando del filo á la punta, (aún existiendo entre nosotros el Instituto de Lanceros), pues imbuída y sujeta la gente a la idea del sable, podría entenderse nuestra espada como una tergiversación de sus cualidades intrínsecas..."

Sin duda el Marqués tenía absolutamente claro la arquitectura que debían de llevar las distintas armas, en función del uso al que fueran sometidas, pero lo más importante: Sabía perfectamente con que nombre se designaba cada una de ellas... Entonces:  ¿Cómo ha llegado a nosotros el nombre de Espada-Sable que designa el arma por él diseñada?  ¿de donde sale dicho apelativo o términos como "sable recto" que hoy en día causan tanta confusión?

Espada para Tropa de Caballería modelo Puerto Seguro del año 1908
(Fotografía Lluc Sala)


Si nos remontamos al "Estado Militar de España del año 1803", en su apartado "Regimientos del Exercito, su creación, uniforme y xefes de cada uno", en el capítulo "Infantería de Línea" pag 50, podemos leer la descripción del uniforme de cada uno de los Regimientos compuestos de tres Batallones, y al final de dicha descripción la coletilla: 

"... sombrero sin galón con una pluma encarnada sobre la escarapela y Espada-sable..." 

siendo ésta la referencia más antigua que hemos encontrado, y que sin duda hace mención al modelo de Espada de Infantería descrito por Morla en su Tratado, y cuya hoja constaba de un sólo filo (9)

Pero no nos desviemos de nuestro protagonista, así que siguiendo con la historia de tan singular personaje, d. Luis, Oficial de Caballería y Grande de España, una vez concluida el arma de su invención, y que no era otra que la composición usando una hoja recta de origen francés, perteneciente al modelo de espada de coraceros del año 1896 adaptada a una guarnición de cazoleta a la prusiana, fue presentada a concurso en 1903 junto con otros diseños de diversos oficiales. (10) -concurso del que todos conocemos el resultado-.

Es curioso comprobar como en toda la documentación presentada a dicho concurso, así como en su obra "Cosas de Espadas" publicada en 1904, el Marqués utiliza siempre el término Espada para designar el arma de su invención, es más cuando se refiere al diseño de su principal oponente, el por entonces Teniente Coronel, Valdés, aún siendo un arma principalmente de punta lo califica como sable en virtud de la ligera curvatura de su hoja.

Para d. Luis estaba claro que lo que el presentaba era una espada en toda regla, mientras que el proyecto que presentaba su oponente era un sable.

Si acudimos a la documentación existente de la Junta Consultiva de Guerra, acerca de la presentación de proyectos,  en la obra de Vicente Navarro, podemos leer el siguiente párrafo, a todas luces revelador:

"Excmº/s Señor/es

El Jefe de la sección de Artillería del Ministerio de la Guerra con fecha 6 de junio último, remite al Excmo Sr, Presidente de esta Junta un modelo de espada para el Arma de Caballería que presenta Don Luis Carvajal Melgarejo, Marqués de Puerto Seguro, 1er. Teniente de Caballería, acompañando instancia del mismo y memoria relativa al asunto; dicho Jefe de Sección, solicita se unan esos documentos al expediente que obra en esta Junta para el estudio de sables de dotación para las fuerzas montadas del Ejército y el Excmº. Sr. Presidente en 19 del mismo mes, lo traslada á la 1ª Sección, ordenándose por ésta, que la Reunión de Caballería informe acerca de la utilidad del modelo de espada-sable que se cita."

Esta claro que la Junta Consultiva, trasladó a la Reunión de Caballería, el modelo de espada propuesto por el Marqués, solicitando se uniese al expediente que estudiaba el posible cambio de los sables de dotación para las Fuerzas Montadas, obviamente el modelo en vigor 1895 para Institutos Montados. Aquí es conveniente resaltar que el documento en sí se refiere al arma presentada como "espada", y por el contrario al arma precisada como "sable". Curiosa disyuntiva que a mi parecer, solventa resumiendo en el término "espada-sable".

Del resto de proyectos presentados tenemos noticia al menos de uno, ya que llegó a fabricarse como prototipo para las Fuerzas Montadas, e incluso para su uso en las salas de esgrima (11). El propio Marqués en su obra, da cuenta de ello en el capítulo que concierne a su desafortunada reunión con el Teniente Coronel Enrile:

"...Muy sorprendido quedé, de no ver al Sr. Enrile muy satisfecho de su entrevista, y sin duda tuvo esperanza de alterar mis propósitos, por invitarme á que pasase á su oficina, para darme a conocer el sable del Teniente Coronel sr. Valdés, que no había visto yo nunca..."

Modelo de Sable-Espada, ilustrado en un artículo de la gaceta "La Ilustración Española y Americana" de 22 de junio de 1897 (artículo firmado por Eugenio Pini) 


El modelo en cuestión presentaba una ligera curvatura en su hoja, lo que sin duda llevó a d. Luis a clasificarlo de inmediato como sable, y así lo hace ver cada vez que hace referencia al mismo, no obstante la junta seguirá denominándole como Espada-sable, muy posiblemente debido a que con dicho nombre llegase, ya que no debemos olvidar, que el Sr. Valdés paseaba su invento casi una década antes, por regimientos y salas de esgrima como así daba fe el célebre maestro de esgrima italiano Eugenio Pini en su artículo escrito en 1897 (11).  

Espada-sable; Sable-espada ... no sabemos si fue el esgrimista o el propio Valdés el artífice del apelativo, lo que es claro, es que en 1903 llegó con el mismo a la Junta Consultiva de Guerra, y lo que tampoco sabemos, es si una vez descartado Valdés, el proyecto de espada de d. Luis de Carvajal y Melgarejo, heredase de forma inesperada y accidental dicho término con el cual ha subsistido hasta nuestros días.

Ambas hipótesis están encima de la mesa, y hasta la aparición de nuevos documentos que las aclaren, será el lector en su criterio el que elija una o la otra.

A estas alturas los que hasta aquí hayan seguido, deberían tener claro las diferencias entre un sable y una espada, las cuales vamos a resumir en dos principales premisas.

-Una espada es un arma blanca larga de hoja recta independientemente del número de filos

-Un sable es un arma blanca larga de hoja curva independientemente del número de filos.

Obviamente existen y existirán excepciones a la regla, fruto del capricho e imaginación del diseñador del arma, y como muestra podemos reseñar alguno de los múltiples ejemplares de espada de un sólo filo que se fabricaron en España, desde espadas roperas a espadas militares, siendo el siglo XVIII donde más repercusión tuvieron. Éstos a mi entender mal denominados "sables rectos", aparecen tanto en la Infantería con el modelo reseñado por Morla, como en la Marina y sobre todo en la Caballería con el modelo llamado de nuevo diseño en 1803, posteriormente el modelo 1815 y finalmente el Puerto Seguro de 1908.

Otra cosa es el tema del sable, ya que un diseño de hoja de doble filo atiende más a caprichos estéticos que funcionales, aún así existe una tipología bastante vista en los modelos Robert, en las cuales el contrafilo se inicia tras un breve lomo al interior, llegando a tener mayor longitud que el propio filo exterior. 

En cuanto a diseños puramente ornamentales, podríamos citar el sable de honor del General Ramón María de Narváez, fabricado por el célebre artesano Eusebio Zuloaga, en cuyo diseño , ambos filos a dos mesas parten del mismo talón de la hoja.



Y hasta aquí hemos llegado con la documentación conocida, ahora cada cual que elija el apelativo con que designar el arma en cuestión, sabiendo que muchas veces la tradición enmascara la realidad histórica y que la forma correcta, no es siempre la que ha llegado hasta nuestros días.


Notas:

(1) Considerando la Falcata Ibérica como uno de las más primitivas armas de corte, cuya hoja se curva para obtener un mejor resultado en batalla, lo que hoy consideraríamos un sable, hemos de analizar el origen de la palabra, ya que el término Falcata, es un sustantivo moderno que aparece por primera vez hacia 1832 "Sumario de las Antigüedades Romanas que hay en España" J.A. Cean Bermúdez, no produciéndose su difusión en el ámbito científico-académico hasta la década de 1870. Las fuentes clásicas mencionan  el término en su forma adjetiva como "Falcatus Ensis", "Laeuas caetra tegit, falcati comminus enses" Virgilio / Eneida VII/732, quizá debido a la forma curva de su hoja similar a la de una hoz "Falx"   (Quesada 1994). 

(2) Como cita el profesor Quesada, los términos griegos "μαχαιρά" o "κόπης", se usan indistintamente en los textos clásicos para describir un instrumento cortante de un sólo filo, sólo en momentos posteriores, alrededor del siglo IV a.C. adquiere el significado de arma de guerra, "pero incluso entonces no siempre designa en las fuentes clásicas un sable curvo de un solo filo equiparable a la falcata ibérica o a las armas similares representadas en vasos griegos de Figuras Rojas, sino que a menudo significa espada en general".

Jenofonte en su Tratado sobre la Caballería, recomienda el uso de la "μαχαιρά" frente a la espada recta y corta, "ξίφος" ya que debido a su posición elevada, al jinete le resultará más fácil el golpe de corte tajante que punzante.

(3) Magyares: "Hijos de la Tierra", se trata del pueblo más importante  del antiguo reino de Hungría, pertenecientes a la rama “ogra”. Vivieron en un principio en los Urales, en donde residen aún. Durante el periodo de su nomadismo fueron vecinos de los turcos que influyeron en su lengua y costumbres. Mezclados más tarde con los germanos y eslavos, se convirtieron al cristianismo, siendo baluarte de la fe cristiana occidental contra los turcos.

(4"Sus formas curvas van a estar determinadas por la necesidad de proveer al jinete o guerrero a caballo de un arma ligera, cuya arquitectura facilite la penetración del filo sin embrazarse como ocurriría con un arma de hoja recta y pesada. Esta particularidad que la confiere como el arma por excelencia del jinete, sin duda surge tras siglos de experiencia en el combate a caballo por los guerreros de las tribus nómadas, tanto en el  este de Europa como fue el caso de los citados Magiares, como en las amplias estepas y llanuras comprendidas entre Rusia y Mongolia. El conocido como “Sable de Carlomagno” también llamado “Espada de Atila”, es una de las muestras más arcaicas conservadas que responden a la nueva tipología. En este caso, la curva de la hoja es mínima, estando dotado de un filo corrido al exterior y contrafilo al interior desde prácticamente la mitad de su longitud total. Si observamos la guarnición de este sable, podemos observar que está comprendida por una corta empuñadura destinada al uso con una sola mano, así como unos cortos gavilanes de guarda, perfectamente diseñados para su uso a caballo sin presentar molestia alguna al jinete". (Origen y evolución del sable /Bernalte 2005)

(5) Lanza: "Hombre de armas provisto de dos cabalgaduras, la una caballo bueno, la otra mula, rocín o jaca, con que ciertos caballeros o escuderos vasallos del rey, de un señor o de una comunidad, le servían en la guerra, recibiendo como remuneración de ello, algunas tierras y ciertas franquicias".

(6) Caballería Pesada formada por Coraceros y Carabineros, Caballería de Línea formada por Lanceros y Dragones, y Caballería Ligera formada por Húsares y Cazadores.

(7) Recordemos que a fecha de publicación, la Caballería seguía usando los modelos 1728 (descrito en el tratado), y el conocido como modelo "apócrifo" 1796, haciendo en todo momento alusión a los mismos con el nominativo Espada.

(8) Por regla general y salvo contadas excepciones, vamos a encontrar que las Espadas montarán guarnición "a la napoleónica" dotada de monterilla simple, mientras que los sables tendrán monterilla corrida.

(9) Tratado de Artillería para el uso de la Academia de Caballeros Cadetes del Real Cuerpo de Artillería / Tomo II / Tomás Morla / 1803, en la cual es denominada como Espada de Infantería.

(10) Junto con el modelo de espada presentado por el Marqués, concurrieron al menos otros dos más, el denominado espada-sable del Teniente Coronel Valdés, del cual tenemos noticia pues se llegó a fabricar en escasas unidades a nivel personal, tanto para el ejército como para sala, y por último el proyecto presentado por el Comandante Planas, el cual no llegó a ver la luz.

(11) En la gaceta "La ilustración Española y Americana" de 22 de junio de 1897, un artículo firmado por el célebre esgrimista italiano Eugenio Pini, da cuenta de las múltiples bonanzas que a su entender ofrece el modelo de "Sable-Espada" del por entonces Comandante de Caballería Sr. Valdés.

Bibliografía:

- Instrucción Metódica y Elemental para la Táctica, Manejo y Disciplina del Cuerpo de Cavallería y Dragones / García Ramírez de Arellano / 1767
- Método para la fabricación de espadas de Toledo / Marqués de Esquilache / Aranjuez 1761
- Tratado de Artillería para el uso de la Academia de Caballeros Cadetes del Real Cuerpo de Artillería / Tomo II / Tomás Morla / 1803 
- Reglamento de prefixa el método que deben observar Los Regimientos de Caballería, para la completa uniformidad de su gobierno interior y económico. / 1803
- Estado Militar de España de 1803 / Imprenta Real 
- Álbum de la Caballería Española / Tte. General Conde de Clonard /1861
- Cosas de Espadas / Luis de Carvajal Marqués de Puerto Seguro / Madrid 1904
- La Espada en la Actualidad / Luis de Carvajal Marqués de Puerto Seguro / Madrid 1910
-Armamento Portátil Español 1764-1939. B.Barceló Madrid 1976
-3 Siglos de Armamento Portátil en España. B. Barceló. Cala Millor 2002
-Acero y Armas Blancas. Claudio del Fraxno y Joaquín Bouligni. Segovia 1850
- F. Quesada Sanz. "Machaira, Kopis, Falcata" en homenaje a Francisco Torrent. Madrid 1994 pp75-94
- Caballería Aqueménida s. V a.C. / Darío Testi / 2013
- Origen y evolución del sable / Catálogo de la exposición "Los Sables del Museo del Ejército" / A. Bernalte/ 2005
- Histórica visita inesperada / Vicente Navarro / Colección Artículos / 2022
- La Espada Sable Puerto Seguro "La histórica verdad" / Vicente Navarro /2008
















jueves, 23 de mayo de 2024

Espada de Caballería "modelo" 1796 (Inéditos 1ª Parte)


Siguiendo incansable con nuestra cruzada personal por esclarecer el origen y supuesta reglamentación de nuestro protagonista, el denominado modelo 1796 (1*) de la Espada para Tropa de Caballería, nos encontramos hoy día con un curioso ejemplar del mismo, cuyo origen y fabricación externa a la Fabrica de Toledo, no hacen sino ratificar una vez más, - y a la espera de localizar la documentación pertinente- su pleno derecho como armamento de munición en la Caballería de fines del siglo XVIII.

De la mano de nuestro gran amigo LLuc Sala, director de Antigüedades Sala, estudiamos hoy un ejemplar del citado modelo, cuya principal diferencia e interés, es el hecho de no haber sido fabricado en la ciudad imperial, con lo que carece de cuños de munición así como de cifra Real.


Espada de Caballería modelo 1796

 
Si analizamos el ejemplar a estudio, podemos comprobar que está dotado de una cazoleta que en su día  definimos como modelo 1796-1 (2*), con arriaz de fuerte y gruesos gavilanes, alguno de los cuales con escasa curvatura. La cazoleta de importante grosor con reborde prominente, tanto en la escotadura que forma la vela hacia el aro guardamanos, como en todo el conjunto de la misma. De igual manera presenta una ligera asimetría entre la guarda y la contraguarda.

El puño de madera recubierto de torzal de cobre con espiguilla, está reforzado con las clásicas cuatro ballestillas de hierro acerado que se insertan en las virolas lisas, reforzando todo el conjunto. 
En el caso del pomo encontramos las mayores diferencias en cuanto a los ejemplares conocidos del modelo en cuestión, tratándose de un pomo esférico ligeramente achatado en la base del remache a diferencia de los clásicos en forma de "jarrita" que definiera Barceló en su obra.


Detalle de la contraguarda de la cazoleta. En la mesa central del plano interior de la hoja
se muestra el cuño de espadero "Arrivillaga"





Interior de la cazoleta, y detalle del pomo esférico remachado

Monta una hoja acorde a modelo y tipología propia de la Caballería de finales del siglo XVIII. De arquitectura recta a dos filos corridos a tres mesas, provista de fuerte recazo y escasa bigotera.

La particularidad de este ejemplar, es que al menos la hoja no ha sido forjada en la Fábrica de Armas de Toledo, como sería el caso de la casi totalidad de los ejemplares conocidos y estudiados. Es por ello que carece de marcas de munición, data y cifra Real.

Por el contrario muestra un cuño troquelado a escasos centímetros del talón y sobre la mesa central de uno de los planos, con la inscripción "ARRIVILLAGA", correspondiente a un espadero de la ciudad de Tolosa en la provincia de Guipúzcoa (3*).


Detalles de la fuerte construcción de la cazoleta que la clasifican como modelo (1796-1)



Longitud total: 1060 mm.
Longitud de hoja: 885 mm.
Ancho de hoja: 37 mm.


(1*) Como ya se explica en el primer artículo sobre este modelo, la denominación "modelo 1796", viene dada del primer catálogo del Museo de Artillería (antiguo Museo del Ejército de Madrid) de 1856 cuyo fondo nº 1725 rezaba de la siguiente manera.

"modelo de espada para caballería, del año 1796. Tiene empuñadura forrada 
de hilillo de alambre dorado, y guarnición de cazoleta de hierro, vaina de cuero 
anteado y botón de hierro por contera. Es su hoja de seis mesas 935 mil. de 
largo por 35 mil. de ancho junto a la espiga".

Posteriormente en el catálogo de 1908 y en referencia al mismo número de fondo, podemos leer la descripción de la espada en la que ya figura la data de la misma, lo que  nos indica claramente, que se adoptó como" modelo", el año de fabricación que figuraba grabado en la hoja.

"Espada para tropa de Caballería, md 1796, construida en la fábrica de Toledo 
en el año citado. La hoja recta de dos filos en seis mesas (...) y lleva grabadas las 
iniciales de S.M. el rey Carlos IV..."


(2*) En el artículo La Espada de Caballería modelo 1796 (Tipologías 1ª parte), hacemos mención y clasificamos las distintas variantes en cuanto a guarnición, que se conocen de este modelo atendiendo a sus diferencias morfológicas, así como a la data y cifra de sus hojas.


(3*) En la obra "Síntesis Histórica de la Armería Vasca, de Ramiro Larrañaga, podemos encontrar al menos tres espaderos de apellido Arrivillaga, que forjasen espadas en la ciudad de Tolosa, en la segunda mitad del siglo XVIII, y que muy posiblemente tuviesen que ver con la pieza a estudio. se trata de:

- Francisco de Arribillaga (1735-1760),  José de Arribillaga (1787), Miguel Ignacio Arribillaga (1788).

La industria armamentística en la ciudad de Tolosa, está bien documentada, ya que durante la segunda mitad del siglo XVII existían en la ciudad de Tolosa, múltiples talleres de armería, que trabajaban de manera independiente cubriendo las necesidades de producción de su clientela. Paralelo a este gremio, existió la Real Armería de Tolosa, donde una treintena de artesanos asalariados, fabricaba armaduras para el ejército. Maestros milaneses, procedentes de Eugui, arraigaron en Tolosa, transmitiendo sus técnicas y saberes a los trabajadores de la ciudad. 

Agradecimientos:

Una Vez más queremos mostrar nuestro agradecimiento a nuestro amigo Lluc Sala, de Antigüedades Sala por cedernos las fotografías para la elaboración de esta reseña.


Otros artículos sobre la Espada modelo 1796 en la presente obra:


- La Espada de Caballería modelo 1796

- La Espada de Caballería modelo 1796 (tipologías 1)

- La Espada de Caballería modelo 1796 (tipologías 2)

- La Espada de Caballería modelo 1796 (tipologías 3)




Bibliografia:

- Armamento Portátil Español 1764-1939. B. Barceló. Madrid
- Tres Siglos de Armamento Español. B.Barceló. Cala Millor. 2002
- Armamento Español en la Guerra de la Independencia. J.L. Calvó Madrid 2008
- Método para la Fabricación de espadas... Marqués de Esquilache. Aranjuez. 1761
- Tratado de Artillería para uso de la Academia de caballeros Cadetes del Real Cuerpo de Artillería. Tomo II. Tomás de Morla. 2ª Edición corregida. Segovia 1816
- Láminas pertenecientes al Tratado de Artillería que se enseña en el Real Colegio Militar de Segovia. tomo IV. Tomás de Morla, 1803
- Instrucción metódica y elemental para la táctica manejo y disciplina de la Caballería y Dragones García Ramirez de Arellano. 1767
- Fichas catalográficas Museo del Ejército de Madrid. A. Bernalte Sánchez. 2002.
- Sables y espadas de montar de Dragones. J.L. Calvo. Artículos. 2006
- Espada de montar con guarnición de barquilla con vela II. J.L.Calvó artículos.2006
- Armas Blancas Reglamentarias en la Fundación de la Real Fábrica de Toledo, los modelos de 1761. Juan José Pérez Rodríguez. Revista de Historia Militar. 2007
- Cataluña, Armería de los Borbones / R. Martí / 2004
- Spanish Military Weapons in Colonial America 1700-1821 / Brinckerhoff/Chamberlain/1972
- Los Ejércitos del Rey / Juan José Torres / Enrique Gregory / Website

- Síntesis Histórica de la Armería Vasca / R. Larrañaga /1981

- El Trabajo en una Manufactura Real del siglo XVII, Los Armeros de la Armería de Tolosa / Ignacio M. Carrión Arregui.

martes, 9 de abril de 2024

Llaves de Ordenanza en Armamento Portátil Español

La industria armamentística no podría entenderse sin comprender a su vez la evolución de los distintos sistemas de ignición en las armas de fuego, es por ello que vamos a dedicar este capítulo a alguna de las Llaves Reglamentarias Españolas tanto de chispa o pedernal como posteriormente de percusión.

El continuo avance tecnológico en dicho campo dio como fruto distintos modelos y mejoras que los Maestros Armeros diseñaban y aplicaban con el fin de conseguir la máxima eficiencia y resultados en el producto final. Las primitivas llaves de mecha y serpentín dieron lugar a los modelos de rueda con resorte, en los cuales y tras liberar el mismo la rueda giraba a gran velocidad sobre el pedernal previamente dispuesto produciendo la chispa para la ignición del polvorín. (Es posible que el término "llave" derive de estos modelos de rueda, en los cuales literalmente se daba cuerda con una llave cual si de un reloj se tratase)

Los modelos de llave de rueda, en los cuales la zapata que sujetaba el pedernal era de movimiento libre, siendo la citada rueda la que cargaba el resorte, dieron paso a un sistema más avanzado, en el cual el pie de gato que fijaba el pedernal mediante las zapatas o quijadas, se cargaba mediante un fleje templado, cuya liberación a través de la cola del disparador producía el golpe de la piedra contra el rastrillo dando lugar a la chispa. La llave de Chispa había nacido.

Varios fueron los modelos tanto en el ámbito civil como militar, que evolucionaron desde este nuevo sistema, hasta llegar a los de percusión y posteriormente de fuego central, vamos pues a centrarnos en las llaves militares de Ordenanza incluyendo algunos de los ejemplos más representativos.


Llave Mixta de Chispa modelo 1801

Este primitivo modelo de llave usado principalmente en la Pistola de Caballería y Dragones modelo del año 1801, estaba dotado de un característico pie de gato de grandes quijadas rectas, y provisto de una uñeta que actuaba de retén una vez comprimido el muelle real. El hecho era que al cargar el citado pie de gato, el desplazamiento de dicha uñeta hacia arriba, permitía asomar a través de la platina, una pequeña muesca que quedaba trabada en la uñeta, a esperar ser liberada mediante la cola del disparador.

La cazoleta del polvorín fabricada en latón, se protegía con la tapa del rastrillo accionada mediante un fleje exterior. Dos tornillos pasantes fijaban la llave a la cureña del arma.

Llave de Chispa modelo 1801

Interior de la llave de Chispa modelo 1801

Pistola para Caballería y Dragones del modelo 1801


Llave "a la francesa" modelo 1812 (mejorada Bustinduy)

La llave modelo 1812, denominada a la francesa, es una clara inspiración del modelo francés del año 7 (1798-99) y como ésta, sitúa el plano de la cazoleta de latón de forma oblicua para facilitar el cebado del arma sin tener que poner ésta en posición estrictamente horizontal. De igual manera la forma acorazonada del espacio existente bajo la quijada inferior que difiere del modelo posterior de 1828 en que pasaría a ser redondo. Otro dato relevante, es el estriado del rastrillo característico en las llaves españolas, aunque citando a Calvó en su obra, a partir de la mejora de 1812, ocasionalmente figurasen rastrillos de superficie lisa.

La Mejora de 1812 Bustinduy, (7 de octubre de 1812) por Antonio Bustinduy Examinador Mayor, se aplicó a todas las piezas producidas para los armamentos de munición destinados al ejército entre los años de 1815 y de 1828, en que se aprobó el nuevo modelo de llave. 


Llave de Chispa modelo 1812 (mejora Bustinduy)


Interior de la llave de chispa modelo 1812 marcada "ARANA"


Pistola de Caballería modelo 1815 con llave 1812


La aparición de las cápsulas de fulminante, hicieron rápidamente desparecer los sistemas de chispa o pedernal, dada la mayor fiabilidad y rapidez de maniobra que suponían. Los mecanismos de ignición en los armamentos portátiles fueron modificados para adoptar este nuevo sistema dando lugar a las denominadas llaves de percusión.



Llave de Percusión modelo 1846

La Llave modelo 1846, era la mejora transformada al nuevo sistema de la llave de chispa modelo 1828, carente de cadeneta, y con el árbol de la nuez en sección cuadrada para el posicionamiento del martillo percutor. El muelle del guardacebos iba alojado en un cajetín, y su fijación a la caja del arma era mediante dos tornillos pasantes y portavís.

Llave de Percusión modelo 1846 (Fechada en 1852 en la Fábrica de Oviedo, Contrata Ramos)

Interior de la Llave de Percusión modelo 1846 (Podemos observar la ausencia de cadeneta)

Tercerola para Caballería modelo 1846 con llave de Percusión modelo del mismo año


Llave de Percusión modelo 1854

En la llave modelo 1854 se aplicaron una serie de mejoras como fue en primer lugar la incorporación de la famosa cadeneta que conectaba la nuez con el muelle real. Por otro lado se suprimía el tornillo de fijación del muelle real, siendo sustituido por una cuña de apoyo por presión. Los tornillos de fijación al arma también sufrirían modificaciones, desplazándose el que fijaba bajo el martillo en el modelo 1846 hacia la parte posterior de la nuez con un amplio resalte cilíndrico que hacía las veces de tope de ésta, a la vez que fijaba el muelle de la cola del disparador eliminado el tornillo anterior existente para tal fin. El segundo tornillo de fijación al arma también desaparecía sustituyéndose por un rebaje circular que engarzaba sobre un pasador fijo en el arma. En el caso del árbol de nuez se adoptaría el de sección cilíndrico con chaveta, como ya se usase en la variante de la llave modelo 1846 para la Pistola modelo 1852.


Llave de percusión  modelo 1854 (Fechada 1857 en la Fábrica de Artillería de Placencia,
 Contrata A.Iraola. Obsérvese que no conserva el guardacebos correspondiente)

Interior de la Llave de Percusión modelo 1854 (podemos observar en primer lugar la presencia 
de cadeneta, así como la fijación del muelle real por cuña y no por tornillo como en 
el modelo 1846)


Llave de Percusión modelo 1857

La llave modelo 1857 aparece con los modelos del mismo año de carabina, mosquetón y tercerola, todos ellos de ánima rayada. Su principal diferencia con los modelos anteriores radica en la desaparición del guardacebos, para lo cual la nuez permitiría un nuevo posicionamiento del martillo evitando la posible pérdida o caída de la cápsula fulminante. La fijación a la caja del arma se hará mediante dos tornillos pasantes, sustituyéndose el portavís por dos arandelas. La transmisión del muelle real mantendrá la cadeneta del modelo 1854.

Llave de Percusión modelo 1857/59 (Reforma Anckermann)

En 15 de agosto de 1859 La Dirección General de Artillería, aprobaba la reforma propuesta por d. Antonio Anckermann consistente en la modificación de la brida de la nuez y el fiador, suprimiendo el tornillo que hacia de eje del mismo, por un eje solidario, reforma fácilmente reconocible al mostrar tres tornillos la platina de la llave tras el martillo, siendo el del medio el citado eje del fiador.


Llave de percusión modelo 1857/59 con reforma Anckermann, fechada en Oviedo en 1866


Interior de la llave de percusión modelo 1857/59 con la reforma Anckermann, en la cual podemos
comprobar el eje del fiador entre los dos tornillos.


Llave de Percusión modelo 1857/59 de la Fábrica de Artillería de Oviedo, fechada en 1866
Se puede apreciar la existencia de los tres tornillos tras el martillo percutor
propios de la reforma Anckermann de 1859




Llave de Percusión modelo 1857/59 con reforma 1867 (Berdam)

La necesidad de dotar de armamento moderno con sistema de retrocarga a nuestras unidades, hizo que la Junta Facultativa de Artillería, crease una subcomisión encargada de valorar las distintas opciones posibles, inclinándose por el sistema desarrollado por el ingeniero estadounidense Hiram Berdam, para lo cual partiendo del anterior modelo de llave del año 1857/59, se modificó la curvatura y longitud del martillo percutor, para que actuase sobre una aguja percutora dispuesta dispuesta para tal fin sobre la recámara previamente cortada y modificada.

Este nuevo sistema mejorado por el artillero Artemio Pérez, fue aprobado definitivamente en 14 de diciembre de 1867, para las carabinas del modelo 1857 y fusiles del modelo 1859,en lo que se conoció como transformación Berdam.

Carabina 1857 modificada al sistema Berdam de 1867. Llave fechada en Oviedo en 1863



Bibliografía:

-Armamento Portátil Español 1764-1939. B. Barceló. Madrid
-Tres Siglos de Armamento Español. B.Barceló. Cala Millor. 2002
- La Historia de las Armas de Fuego Portátiles a través de la Colección del Museo del Ejército. Ministerio de Defensa. / José Borja Pérez / Madrid 1999
-Armamento Español en la Guerra de la Independencia. Ministerio Defensa.  J.L. Calvó Madrid 2008
-Tratado de Artillería para uso de la Academia de caballeros Cadetes del Real Cuerpo de Artillería. Tomo II. Tomás de Morla. 2ª Edición corregida. Segovia 1816
- Armamento Portátil en la Primera Guerra Carlista.  / J.L. Calvó / Artículos 2015
- Armamento Portátil en la 2ª y 3ª Guerras Carlistas / J.L. Calvó / Artículos 2016