jueves, 29 de febrero de 2024

Revolver "Lefacheux" modelo 1858

 Antecedentes Históricos:

En  30 de abril de 1858 se aprobaba por Real Orden un nuevo modelo de pistola-revolver, que habría de sustituir a los viejos modelos del sistema Adams. Este nuevo modelo, estaba basado en el diseño patentado por Eugene Lefacheux de 1854, que al no haber solicitado "Privilegio de Invención" permitía el hecho de ser fabricado libremente en España.

"El Excmo. Sr. Ministro de la Guerra, con fecha 30 de abril último me comunica la Real Orden siguiente: En vista de cuanto V.E. manifiesta en su escrito de 31 de marzo próximo pasado, se ha dignado S.M. La Reina (Q.D.G.) aprobar el modelo que propone de pistola revolver sistema Lefacheux, para uso del Ejército, la que reemplaza en ventaja y economía a la del sistema Adams que actualmente se usa. En consecuencia a tenido a bien disponer S,M, de conformidad con lo que V.E. expone, que se fije en 20 años la duración de la indicada pistola Lefacheux,  y en 305 Rs. su precio..."

El revolver usaba del cartucho metálico de espiga del mismo nombre, de calibre 11,0 mm que se fabricaban en Sevilla, concluyendo de la siguiente manera la citada Real Orden:

"Que las municiones que se entreguen con cada una sean 50 cartuchos hechos en el acto de la entrega y otros tantos por años, que la carga de dichos cartuchos sea de 5 decigramos de pólvora de caza y que la prueba a que se sometan dichas armas sea de un tiro con doble carga que la ordinaria para cada recámara de las seis que tiene la citada pistola. De Real Orden lo digo a V.E. para los fines correspondientes, con la devolución del modelo indicado, debiendo construirse desde luego las pistolas que sean necesarias para los oficiales de la Guardia Civil. Dios guarde a V.E. muchos años. Madrid 11 de mayo de 1858". 

La Fábrica de Armas de Trubia, inició su fabricación el mismo año de 1858, hasta su traslado a la nueva Fábrica de Oviedo, en 1863 donde aún se siguió fabricando, aunque fue rápidamente sustituido por el modelo denominado de 1863.




Modelo 1858 2ª versión fabricado en Trubia 1861  en la que puede observarse
el nº de serie en el apéndice del cañón


Vista del otro lado, comprobamos que no existe la marca JRL en el apéndice, luego no debieron 
marcarse todos los ejemplares


TABLA APROBADA EN FECHA 14 DE DICIEMBRE DE 1858, DE LAS PRINCIPALES DIMENSIONES Y PESO DE LA PISTOLA REWOLVERS SISTEMA DE LEFACHEUX ,

Calibre..................................................11,0....................+0,2 

Produndidad  de estrias....................... 0,2
Número de ellas ..................................  4
Vuelta total de las mismas...................26º..................1º............1º
Longitud del cañon .............................158,0 .............0,5..........0,5
Diámetro exterior del mismo..............18,0 ................0,5...........0,5
Longitud del cilindro..........................32,0 .................0,3..........0,3
Diámetro del mismo...........................42,0..................0,3..........0,3
id de la recámara en su base inf........12,0..................0,1...........0,1
id en la superior.................................11,6 .................0,1...........0,1
id de la culata....................................50,5 .................0,5...........0,5
id de la bala.......................................11,5
Peso de la Pistola..............................0,983 Kgr .......0,065.......0,065
id de la bala.......................................0,0115 Kgr......0,0005.....0,0005
id de la pólvora..................................0,0005 Kgr


A diferencia del Ejército en el cual el uso del revolver estaba destinado a la oficialidad, en la Armada, se adoptó también como equipo de la marinería en servicios de guardia y zafarranchos de combate como podemos leer en la Real Orden de 9 de julio de 1859. 
Meses más tarde, -como cita Calvó- el revolver se aprobó en una nueva Real Orden de 26 de noviembre de 1859 como reglamentario para los jefes y oficiales de Infantería de Marina, pero haciendo la distinción de que éstos habrían de abonar su importe mediante descuentos en sus pagas, a diferencia de los oficiales del Ejército, para los cuales el arma era propiedad del estado como armamento de dotación. De igual manera en febrero de 1860, el revolver pasaría a ser también reglamentario para los jefes y oficiales de la Armada además del uso que ya se daba en la marinería.
Finalmente el revolver fue adoptado por el Cuerpo de Carabineros como leemos en la siguiente Real Orden:

"Dirección general de Artillería.=Excmo Sr.: Por el Mnisterio de la Guerra con fecha actual se me traslada la Real Orden siguiente:
Excmo Sr.: El Ministro de Marina, encargado interinamente del Ministerio de la Guerra, dice hoy al Inspector general de Carabineros lo siguiente:
Enterada la Reina (Q.D.G.) del escrito de V.E. de 9 de marzo próximo pasado manifestando la conveniencia de que los Gefes y Oficiales del cuerpo a su mando usen pistola rewolvers, se ha dignado disponer diga a V.E. como así lo verificó en contestación, que según tengo informado por la Dirección general de Artillería no hay suficientes existencias de dichas armas, teniendo aún que satisfacer los pedidos de Caballería y Guardia Civil; pero cuando estos se hallen cubiertos, lo que no podrá verificarse en muy corto plazo, se facilitarán las necesarias al cuerpo de Carabineros, por ser conveniente que sus Gefes y Oficiales usen el rewolvers como arma de dotación. Dios guarde a V.E. muchos años. Madrid 15 de abril de 1860". 


Volviendo a la fabricación en Trubia a mediados de 1858, vamos a observar la producción de dos variantes del modelo 1858, a los que Calvó con gran acierto denomina 1858(1) y 1858(2) consecuencia de los recortes en presupuesto y que afectarían a los siguientes detalles:

El modelo inicial, poseía un cuadrillado visible en el botón de la baqueta, que el segundo modelo suprimiría, de igual manera el giro involuntario del tambor, se evitaba mediante un resorte situado en el interior del apéndice del cañón, que en la segunda versión pasaría a encastrarse en el eje del citado tambor, desapareciendo de igual forma un rebaje existente en dicho eje para la recepción de grasa.

Los revólveres fabricados en Trubía, irían marcados "Trubia" en la arista del cañón junto con el año de fabricación, y en el apéndice de éste el número de serie por un lado, y por el otro las iniciales J.R.L. correspondientes al maestro José Ramón Larrosa. Mientras que la producción manufacturada a partir de 1863 en Oviedo, irían marcados "Oviedo" junto al año de fabricación, y se sustituiría las iniciales del maestro por la marca (AR) coronada, como indicativo del Cuerpo de Artillería.


Marca de fabricación en "Trubia" en el año de 1861 en un ejemplar correspondiente a la 2ª versión


Detalle de la escotadura con la tapa abierta para permitir la carga



Los preparativos de la Campaña de África de 1859 unido a la insuficiencia de producción de la Fábrica de Trubia, originaron que se iniciase una fabricación paralela, mediante contratas externas en armeros de Eibar y Durango, como fueron Orbea Hermanos o Larrañaga e Hijos, dando lugar a lo que se denominaría "Revolver de Reglamento", copiando básicamente el modelo original francés de 1854.

Esta circunstancia queda reflejada como cita Calvó en su obra  "Revólveres y Pistolas en las Fuerzas Armadas Españolas 1855-1955" en el siguiente comunicado fechado en Madrid en 1859;

"Dirección General de Artillería.= Excmo. Sr.: En contestación a  la comunicación de V.E. número 1193, de 22 del corriente, en la que me traslada otra del parque de esta Corte, preguntando a que precio deben cargarse las 600 pistolas rewolvers de la contrata Bastina, y 400 más que existen en el mismo parque..."

No existiendo el nombre de Bastina entre los fabricantes nacionales, es de suponer que se tratase de un comerciante externo que contratase la entrega de las armas directamente con el fabricante francés del modelo original de 1854.

Por su parte Barceló en "3 siglos de Armamento Portátil en España", haciendo referencia a esta contrata, indica de igual manera, que la producción de la firma Larrañaga e hijos es desconocida en cuanto a número de unidades suministradas.

"Muchas de estas armas fueron construidas por la Fábrica de Trubia que en agosto de 1860 llevaba fabricadas 1.166 unidades. Aparte de las que fabricó Oviedo, también se dieron algunas contratas a particulares: Bastina construyó 600 y Larrañaga un número que ignoramos".

Cabe destacar que el ejemplar que mostramos en el presente artículo de la firma Larrañaga y Cª, lleva troquelado en un lateral de las ochavas del cañón, el número 9.657, lo que da a entender el gran número de unidades que se debieron fabricar de este modelo, si juntamos tanto la producción militar como la civil  en los apenas 5 años que duró hasta la entrada en servicio del nuevo modelo 1863 destinado a sustituirlo.


Revolver de Reglamento firmado "Larrañaga y C.A" en Eibar



Detalle del Marcaje en la arista del Cañón


Una de las principales diferencias a la hora de distinguir un ejemplar del modelo 1858 fabricado en Trubia u Oviedo frente al modelo de Reglamento de una contrata civil, se encontraba en los laterales del martillo percutor, siendo planos en los primeros.

Detalle de los laterales planos en el martillo percutor de un ejemplar del modelo 1858
fabricado en Trubia.



El Ejemplar que ilustramos:

Se trata modelo fabricado en Trubia en su 2 variante y fechado en 1861 con el número 1751. Es un arma de repetición de acción simple para cartucho metálico. 
Su cañón de sección cilíndrica excepto en su parte posterior que es ochavada, posee un ánima rayada, y su parte inferior está dotado de un fuerte apéndice con alojamiento para la varilla extractora así como para el eje del tambor. En la parte superior del cañón está troquelada la marca de la fábrica de Trubia junto con el año de fabricación de 1861, y en su extremo tiene  punto de mira esférico que se afianza a éste mediante cola de milano transversal.
El cilindro tambor es de seis recámaras para cartuchos metálicos de espiga del calibre 11 mm, poseyendo cada recámara de una muesca superior por donde asoma la espiga del cartucho para poder ser percutida, así como dientes alternos de retenida. 
La parte trasera de la armadura sirve de culata a las recámaras llevando en su lado derecho una escotadura para la carga de las mismas provista de una tapa con bisagra a charnela. La prolongación en dos platinas, forma el cajón del muelle real cubierto de dos cachas de madera de nogal fijadas mediante un tornillo pasador. El remate en forma de pirámide truncada de paredes cóncavas está provisto de una anilla de fijación para el fiador.
La cabeza del martillo está dotada de una muesca que al estar montada el arma, hace la función de mira y su cola está cuadrillada.
La cola del disparador está cubierta de un guardamonte independiente de la plancha dotado de una cola para el apoyo del dedo mediano.
El ejemplar conserva gran parte de su pavonado original, presentando grandes puntos de corrosión en todo el conjunto


Como parte de la dotación de jefes y oficiales de Infantería de Marina, a partir de la 
R.O. de 26 de noviembre de 1859, podemos ver en la fotografía del
 cte. d. Félix Angosto Lapizburú con que ilustrábamos el anterior artículo como porta 
el revolver modelo 1858. (Archivo "de Santiago Cascales)


Fotografía de un oficial de Infantería de Marina donde se aprecia
el revolver modelo 1858 pendiente de su fiador y
el sable modelo 1857 (Archivo: de Santiago Cascales)






Bibliografía:

- Armamento Reglamentario Español 1764-1939 / B. Barceló Rubí / Madrid 1976
- 3 siglos de Armamento Portátil en España /B. Barceló Rubí / Cala Millor 2002
- Revólveres y Pistolas en las Fuerzas Armadas Españolas 1855-1955 / J.L Calvó / Barcelona 2003
- Los Revólveres Lefacheux de la Fábrica de Oviedo / J.L. Calvó / Artículos 2008
- Los Revólveres Lefacheux de la Fábrica de Trubia / J.L. Calvó / Artículos 2008
- La Historia de las Armas de Fuego Portátiles a través de la Colección del Museo del Ejército /José Borja Pérez / Ministerio de Defensa 1999.
- El Revolver Lefacheux su uso en la Argentina / Adolfo Martinez / 2000

lunes, 26 de febrero de 2024

Sable y Espada de Montar para Oficiales de Caballería de Tropas de Casa Real. c. 1825

Antecedentes Históricos:

La incorporación de las Armas Reales a las guarniciones de sables y espadas, es según Calvó distintivo de uso y pertenencia a los jefes y oficiales de los Cuerpos de Guardia Real. Esta circunstancia la podemos observar tanto en ejemplares de clara influencia inglesa, como francesa tal es el caso que nos ocupa, y principalmente en unidades de fabricación anterior a 1843, fecha en la que se adopta la bandera bicolor con las Armas Reales como Escudo de la Nación.

NO existiendo un reglamento específico, nos encontramos que prácticamente la totalidad de dichos ejemplares proceden de fabricantes externos e incluso extranjeros, debiendo ser adquiridos por los oficiales los cuales los incorporarían como piezas de su propiedad.


Sable Para Oficial de Caballería de la Guardia Real. c. 1825-30


Una vez más cita Calvó,  que disueltos dichos Cuerpos en 1841, los oficiales transferidos al ejército, los conservarían como armamento reglamentario, al empezar a figurar las Armas de España en las guarniciones de muchos de los modelos aprobados a partir de 1843.

Los protagonistas de este artículo, son por una lado un sable de Oficial de Caballería de la Guardia Real, basado en su homólogo para Caballería modelo 1825, y una Espada de Montar para Oficial de Caballería de La Guardia Real, basada en el mismo modelo. En ambos se ha añadido un medallón que cubre los tres gavilanes de guarda, en el cual figura el escudo con las Armas de España, flanqueado por hojas de palma y banderas.

Espada de Montar para Oficial de Caballería de la Guardia Real. c. 1825-30
(Fotografía: Antigüedades Sala)


Como podemos observar la guarnición de ambas piezas es idéntica lo que denota una misma factura, hecho por otro lado que ratificaremos cuando describamos la hoja. Dicha guarnición realizada en bronce, consta de aro guardamanos y tres gavilanes de guarda al más puro estilo francés napoleónico, y en los cuales estaban basados nuestros modelos reglamentarios. Cubriendo los tres gavilanes, un medallón que actúa como venera de guarda, y en el que que figura el escudo oval contracuartelado de las Armas de España, bajo corona Real y flanqueado por hojas de palma y banderas. La empuñadura, con sendos gallones, unas veces en ébano desnudo y otras recubierta de zapa de color negro, alambradas con torzal de latón. 
En el caso del sable, la monterilla corrida que forma pomo en sombrerete, es característica del modelo 1825, no así en la espada de montar, que adopta el mismo diseño, en contraposición a las monterillas simples propias de los modelos 1815, 1825 y 1832 de espadas de caballería.
La virola propia de las monturas a la española, es de considerable medida, decorada con distintas fajas que alternan decoración vegetal con estrellas en ambos ejemplares.


Sable Para Oficial de Caballería de la Guardia Real. c. 1825-30
Nótese la monterilla corrida y la citada virola sobre puño de ébano.


Espada de Montar para Oficial de Caballería de la Guardia Real. c. 1825-30
 Nótese la monterilla corrida y la citada virola, sobre puño forrado de zapa.
(Fotografía: Antigüedades Sala)


La hoja de estos ejemplares fabricados en el comercio, y digamos a capricho del propietario, muestran una factura y decoración exquisita. En el caso de los dos ejemplares que mostramos, la decoración al agua fuerte con motivos vegetales, alegóricos y trofeos con que embellecen su tercio fuerte, debieron ir en origen en oro sobre un fondo azul cobalto, al más puro estilo imperial predominante en la Europa del momento.
Hoy en día muchas de estas decoraciones se han ido perdiendo, y tan sólo las podemos apreciar en ejemplares que se han conservado en las familias de ilustres jefes u oficiales, o instituciones museísticas que las atesoran. En el caso de nuestro sable, los restos dorados sobre el grabado, son testigos de aquellas modas.

En el caso del sable, monta hoja de manufactura muy posiblemente alemana, de arquitectura curva y pronunciada flecha hacia la pala. Posee lomo cuadrado al interior decorado con un patrón de espiguilla  al tercio fuerte, y filo corrido al exterior que se hace doble en una ancha pala. Dos vacéos por ambos planos desde la bigotera hasta el inicio de la pala que se hallan profusamente decorados con grabados al agua fuerte mostrando restos de su decoración anterior en oro. La hoja está forjada en acero de damasco, pudiéndose apreciar en sus planos el patrón de plegado propio de dicha técnica.

La hoja de fabricación alemana con bellos decorados en oro


Decoración en espiga sobre el lomo plano


La espada monta una hoja de fabricación muy posiblemente alemana al igual que el ejemplo anterior. Su arquitectura es recta con lomo cuadrado al interior decorado con patrón de espiguilla desde el inicio del tercio fuerte hasta casi el contrafilo, y filo corrido al exterior que se hace doble en la punta. Un ancho vacéo recorre ambos planos desde la bigotera hasta el inicio del tercio débil decorados profusamente con motivos vegetales y trofeos. Al igual que mencionábamos en el caso del sable, toda esta decoración debió ser dorada en su origen. no conservando en la actualidad muestra de ello.


Decoración vegetal y trofeos al primer tercio de la hoja de la espada. Posiblemente en su origen debieron ser al oro sobre azul cobalto, como muestran los restos apreciables en la hoja del sable
(Fotografía Antigüedades Sala)


Obsérvese el patrón de decoración en espiga sobre el lomo de la hoja de espada
idéntico en su factura al mostrado en la hoja del sable.
(Fotografía Antigüedades Sala)


Otra característica que denota la exquisita factura en estos modelos destinados a la oficialidad y cuyos propietarios los encargaban a los mejores artesanos del comercio, la encontramos en los procesos de forja, usando en ocasiones aceros damasquinos para la creación de sus obras, como es el caso del sable mostrado.


Sección de la hoja del sable donde se aprecia perfectamente su forjado en Damasco


En conclusión, nos encontramos ante dos piezas de excelente factura que nos muestran la riqueza de armamento con que se equipaban los oficiales de la nueva Guardia Real creada por Fernando VII, durante su largo periodo absolutista. Dicha riqueza estaba como es lógico sujeta al patrimonio personal de tales oficiales, por otro lado escogidos entre las clases más altas de la sociedad y del ejército.



Sable para Oficial de Caballería de Tropas de Casa Real c. 1825-30

Longitud Total: 975 mm
Longitud de la Hoja: 840 mm
Ancho de la Hoja: 32 mm
Grueso de la Hoja: 9 mm


Espada de Montar para Oficial de Caballería de Tropas de Casa Real c. 1825-30
(Fotografía Antigüedades Sala)

Longitud Total: 1045 mm
Longitud de la Hoja: 905 mm
Ancho de la Hoja: 32 mm
Grueso de la Hoja: 9 mm


Botón uniforme Guardia Real (Isabel II)






Cazador y Lancero de la Guardia Real 1824 
Álbum de Caballería del Conde de Clonard / 1861




Agradecimientos:
Una vez más queremos agradecer a Antigüedades Sala en la persona de nuestro amigo d. Lluc Sala, que nos haya cedido las fotografías de la Espada de Montar para poder completar el artículo.


Bibliografia:
- Armamento Portátil Español 1764-1939. B.Barceló Madrid 1976
- 3 Siglos de Armamento Portátil en España. B. Barceló. Cala Millor 2002
- Historia del Armamento Español / Sopena Garreta/ Barcelona 1979
- Álbum de la Caballería Española / Conde de Clonard / 1861
- El Ejército y la Armada desde la Antigüedad hasta 1862 / Manuel Giménez González / Madrid 2003
- Armamento de Tropas Casa Real 1788-1931 / J.L. Calvó 2012




jueves, 22 de febrero de 2024

Tercerola de la División de Caballería de la Guardia Real. c. 1826

 Antecedentes históricos:

Tras los acontecimientos fallidos en julio de 1822, en los cuales un grupo de Guardias Reales intentase restituir en el trono al Rey Fernando VII, lo que no se consiguió hasta la intervención francesa de 1823, el monarca quiso disponer de una Guardia Real que sofocase cualquier intento de levantamiento por parte de los liberales.

En mayo de 1824, se publicó el  Reglamento de Formación de la nueva Guardia Real, compuesta entre otras por una División de Infantería, una de Caballería y un Escuadrón de Artillería.

Hacia 1828, la División de Caballería de la Guardia Real, estaba dividida  en dos Brigadas, una Ligera y otra de Línea. Los regimientos de Cazadores y Lanceros de la primera, así como de Granaderos y Coraceros de la segunda, fueron equipados con tercerolas, al tomarse la decisión de que al menos una de las compañías de los citados regimientos fuese de tiradores.

Tercerola para la División de Caballería de Guardia Real
(Fotografía: Antigüedades Sala)


Comenta Giménez González en su "El Ejército y la Armada desde la Antigüedad hasta 1862", que el Escuadrón de Artillería adjunto a la citada División de Caballería, estaba dotado de la tercerola que denomina del modelo 1826, que fue el que debió equipar al regimiento de Cazadores y posiblemente a las compañías de tiradores de los regimientos de Lanceros, Granaderos y Coraceros en sus correspondientes Brigadas, Ligera y de Línea.

Parte posterior de la Tercerola para la División de Caballería de Guardia Real
(Fotografía: Antigüedades Sala)


Fabricada por Gabriel Benito de Ibarzabal, se trataba de una copia casi exacta del mosquetón francés de Caballería modelo del año 1816, salvo en el calibre usado que fue el reglamentario español "de a 17", desde la unificación de calibres en 1757 (1).  La llave usada era de pedernal a la francesa de 1816.

La Tercerola, como arma propia de la caballería, aparece a finales del siglo XVIII, y vendría a sustituir a las antiguas carabinas de Caballería, diferenciándose del fusil de Dragones en la ausencia de bayoneta, así como en la existencia de una anilla corredera, entre el portavis y la primera abrazadera -en el caso que nos ocupa- lo que permitía al jinete portarla terciada en bandolera dando lugar a su denominación. 
Otra de las principales características propias de las armas de Caballería, era la existencia de un sistema articulado que permitía el uso de la baqueta, sin el riesgo de pérdida, Barceló cita en su obra, que este modelo al igual que su homólogo francés, no portaba la baqueta en el arma, sino pendiente del cinto de suspensión.


El Ejemplar de Ilustramos:

Se trata de una Tercerola para la División de Caballería de la Guardia Real, como así lo atestigua la inscripción existente sobre el cañón "Guardia Real" 

Vista superior del ejemplar, donde se aprecia la inscripción "Guardia Real", y un punzón ovalado
de Ybarzabal, lo que denota su procedencia, de igual manera se aprecia el sistema
de anilla corredera entre el portavis y la primera abrazadera que permitía el portar terciada el arma
suspendida de un cinto. Nótese la existencia del gancho de fijación de dicho cinto.
(Fotografía: Antigüedades Sala)


Detalle de la llave y del gancho de fijación al cinto marcado con las
iniciales V.B.G. (Fotografía: Antigüedades Sala)


Monta  una llave  a la francesa sin marcas aparentes del modelo 1816, igual a la del Mosquetón francés de Caballería del mismo año,  y distinta pues al denominado modelo "mejorado de 1812" con que iban equipadas en España las pistolas de la misma División de Caballería de la Guardia Real.

Llave a la francesa de 1816 (Fotografía: Antigüedades Sala)


Cita Barceló que este modelo de Tercerola al igual que el original francés, carece de baqueta bajo el arma, ya que dicho accesorio, era portado por el jinete mediante una fijación al propio cinto terciado evitando así la posible pérdida. Resulta curioso observar como el ejemplar ilustrado, porta una larga baqueta fijada mediante dos anillas situadas entre la entrada del cañón y prácticamente el tornillo de la placa del guardamonte.

El cañón de ánima lisa es de sección circular con ligeras facetas en la recámara, donde podemos ver troquelado un punzón ovalado de Eibar, y sobre éste la inscripción propia del Cuerpo. La llave característica de estilo francés se fija a la cureña de nogal mediante dos tornillos pasantes que roscan sobre un portavis de hierro. Una única abrazadera de latón  fija el cañón a la cureña, sobre esta abrazadera, se fija a su vez una barra metálica sobre la que corre la anilla del gancho propia de este arma de caballería. El otro extremo de la citada barra se curva para roscarse al tornillo del portavis fijando la llave.


Detalles del sistema de fijación de la baqueta
(Fotografía: Antigüedades Sala)


Tiradores de la Guardia Real 1834 (nótese que las tercerolas ilustradas en la pintura,
corresponden a los modelos 1815 o 1839, al tener la caña prolongada hasta la boca
de cañón, a diferencia del ejemplar que tratamos en el artículo
(Augusto Ferrer Dalmau)


(1) A fin de evitar los problemas acaecidos durante el tiempo en que estuvieron en servicio armamentos de distinto calibre, en 1757, se toma la decisión de unificar todo el armamento portátil español para su uso en calibre "de a 17" (17 balas en libra) lo que equivale a 18 mm.


Agradecimientos:

Queremos dar las gracias a d. Lluc Sala, por proporcionarnos las fotografías de este interesante ejemplar.


Bibliografia:
- Armamento Portátil Español 1764-1939. B.Barceló Madrid 1976
- 3 Siglos de Armamento Portátil en España. B. Barceló. Cala Millor 2002
- Historia del Armamento Español / Sopena Garreta/ Barcelona 1979
- El Ejército y la Armada desde la Antigüedad hasta 1862 / Manuel Giménez González / Madrid 2003
- Armamento de Tropas Casa Real 1788-1931 / J.L. Calvó 2012
- Armamento Portátil en la 1ª Guerra Carlista / J.L. Calvó 2015
- Historia de las Armas de Fuego Portátiles a través de la Colección del Museo del Ejército / J. Borja / Madrid 1999


jueves, 15 de febrero de 2024

Sables para Oficiales de Infantería de Marina y Estado Mayor de Artillería de la Armada, md 1857

 Antecedentes Históricos

Por Real Decreto de 6 de mayo de 1857, se separan -una vez más- los Cuerpos de Infantería de Marina y Artillería de la Armada, (1) organizándose el primero en cinco batallones, siendo la uniformidad de sus jefes y oficiales regulada por Real Orden de 29 de agosto del mismo año.

En cuanto al armamento de estos últimos, se cita de la siguiente manera la descripción del sable:

"Sable.- de taza, con dos anclas y corona cinceladas en ella; puño forrado de zapa, con cimera, que remate en cabeza de león; hoja algo curva; vaina de cuero charolado de negro, con abrazaderas y contera, que así como la guarnición del puño, serán de metal dorado; este con cinturón y tirantes charolados de negro y chapa de metal dorado, para abrocharlo, con dos anclas cruzadas y corona cinceladas en ella; gancho también dorado en los extremos de los tirante".

Nos encontramos ante la primera descripción que se hizo del sable que se empezó a utilizar en 1857 por los jefes y oficiales de los anteriormente citados batallones, y cuyo diseño aparece escasamente ilustrado, tanto en láminas de uniformidad del momento como en fotografías de época.

Esta descripción aún similar al modelo 1844-57 para jefes y oficiales del Cuerpo General de la Armada, difería básicamente en la guarnición, siendo ésta de cazoleta cerrada, - denominada "de taza" en el texto original, y con decoración vegetal calada sobre una gran venera, a diferencia del diseño del modelo 1844-57 el cual como sabemos estaba dotado en la mayoría de sus ejemplares de contra-guarda abatible a charnela.

Detalle de la guarnición de "taza" cerrada, así como de la monterilla y cimera 
en cabeza de animal marino mitológico, Delfín para unos, Tritón para otros.
(Fotografía: Antigüedades Sala)

El conjunto del puño también resulta diferente, siendo el de nuestro sable forrado en zapa de color negro, detalle que no aparecía en el Real Decreto de 6 de mayo de 1857, pero se constataba por Real Orden de 4 de diciembre del mismo año como veremos a continuación. La siguiente gran diferencia la encontramos en el diseño de la monterilla, en la cual se eligió la cimera de un animal marino mitológico, delfín para unos, tritón incluso dragón para otros, en contraposición al texto original de la R.O de 4 de diciembre donde se establecía el diseño definitivo y seguía figurando "remate en cabeza de león".

"De Conformidad con lo propuesto por el Director de Artillería e Infantería de Marina, la Reina (q.D.g.), se ha dignado resolver que el sable que deban usar los Jefes y Oficiales del Cuerpo de Infantería de Marina, de que trata el Reglamento de uniformes aprobado por S.M. en 29 de agosto último, sea de taza, con dos anclas cruzadas y corona cinceladas en ella; puño forrado de zapa negra con cimera que remate en cabeza de león, hoja algo curva, vaina de cuero charolada de negro, con abrazaderas y contera, que así como la guarnición del puño, serán de metal dorado; este sable ira pendiente, con el uniforme de diario, de un cinturón y tirantes de charol negro; abrochándose con una chapa de metal dorado, la cual tendrá sobrepuestas dos anclas cruzadas y corona de plata; los ganchos de los tirantes serán también de metal dorado". (R.O 4 diciembre 1857)

Descripción ésta que coincide con la que figura en el Estado General de la Armada del año 1858 y siguientes hasta 1869, en que la adopción de la espada sustituyó el uso del sable.

Como en su día reflejé en el Catálogo de Armas Blancas del Museo Naval de Madrid en el capítulo "Breve Reseña desde las Ordenanzas desde 1717", en cuantas descripciones hemos consultado siempre se hace mención a la cimera en forma de cabeza de león, nunca hemos encontrado hasta el momento descripción alguna que haga referencia al ser marino mitológico de nuestro sable protagonista.

Existe una litografía de figurines de uniformidad conservada en los archivos del Museo Naval de Madrid (colecciones sin siglar), donde hemos podido apreciar el diseño del sable, mostrando sin lugar a dudas la guarnición "de taza" cerrada, decorada con la venera y los motivos vegetales calados, -posiblemente algún tipo de alga o planta marina- y sobre todo la cimera que representa la cabeza de un animal, que lejos de parecerse a un león se asemeja mucho al delfín-tritón mencionado. (No hay más que comparar otras litografías contemporáneas referentes a la uniformidad del Cuerpo General de la Armada para apreciar la diferencia de diseño en sus sables).


Litografía en la que podemos observar el diseño del Sable modelo 1857 para oficiales
de Infantería de Marina, así como su forma de portarse. Destaca el puño de zapa negro así
como la guarda de "taza" con la venera y decoración vegetal y por supuesto la cimera de cabeza
 de tritón. Este sería el mismo diseño para el sable de oficiales de Estado Mayor de Artillería de la Armada 
con el cambio como es lógico de las armas de su escudo. (Archivos M.N.M.)

De igual manera en el "Album con las tablas de fabricación de todos los modelos de Armas Blancas" publicado por la Fábrica de Artillería de Toledo en 1867, aparece representado el modelo con la denominación "Modelo de sable para oficial de E.M. de artillería de marina" sable por otro lado idéntico al de Infantería de Marina como veremos a continuación.


Sable para oficial de E.M. de artillería de Marina
Según el Album con las tablas de fabricación de todas las Armas Blancas
Toledo 1867


El Real Decreto de 6 de mayo de 1857 que mencionamos al iniciar el presente artículo, y por el cual se separaban los Cuerpos de Infantería de Marina, de la Artillería de la Armada, suprimía a su vez las Brigadas de ésta última, creándose un nuevo cuerpo de jefes y oficiales, que pasaría a llamarse "Estado Mayor de Artillería de la Armada".

Una vez más y volviendo a la Real Orden de Diciembre de 1857 establecía de igual modo el diseño del sable que habrían de usar los jefes y oficiales del nuevo cuerpo de artillería.

"El sable que deben usar los Jefes y Oficiales del Estado Mayor de Artillería de la Armada, con el traje de diario de que trata el Reglamento de uniformes, aprobado por S.M. en 8 de octubre último, sea de taza con dos cañones cruzados, un ancla y corona cinceladas en ella; puño forrado de zapa negra, con cimera que remata en cabeza de león; hoja algo curva; vaina de cuero, charolada de negro, con abrazaderas y contera, que así como la guarnición del puño, serán de metal dorado; este sable irá pendiente de un cinturón y tirantes de charol negro; abrochándose con una chapa de metal dorado, la cual tendrá sobrepuestos dos cañones cruzados, con ancla y corona de plata; los ganchos de los tirantes serán también de metal dorado". (R.O 4 diciembre 1857)

Como podemos ver esta Real Orden de 4 de diciembre describía con total exactitud, tanto el diseño del Sable que habrían de usar los jefes y oficiales del los Batallones del Cuerpo de Infantería de Marina, como el de los de Estado Mayor de Artillería de la Armada, dándose el caso de ser idénticos con la salvedad de los emblemas propios del arma, dos anclas cruzadas para la Infantería de Marina, y dos cañones cruzados sobre un ancla para la Artillería de la Armada, en ambos casos timbrados de corona real. De igual modo ambas descripciones hacen mención a la cimera en forma de cabeza de león, felino inexistente en la práctica reconvertido en nuestro famoso delfín-tritón.

La siguientes citas que conocemos en referencia a este modelo de sable las encontramos en época moderna, en los trabajos de los coroneles d. Juan Sopena Garreta "Historia del Armamento Español" Tomo V, y d. Bernardo Barceló Rubí "Armamento Portátil Español 1764-1939" respectivamente, y en ambos casos con la descripción de "Sable para oficial de E.M. de Artillería de la Armada", desapareciendo por el momento su homólogo para los oficiales de Infantería de Marina, lo que unido a los pocos ejemplares conservados dio como fruto el momentáneo "despiste" por parte de los investigadores y estudiosos de la realidad de ambos modelos, idénticos pero distintos.

Este error, va a ser el causante de que en muchas ilustraciones de figurines de uniformidad, se represente el sable usado por los oficiales de Infantería de Marina con mayor similitud al modelo 1844/57 del Cuerpo General de la Armada, es decir con empuñadura blanca como se citaba en el R.D de mayo de 1857, eso sin descartar la posibilidad de que muchos de los jefes y oficiales de los citados batallones optasen por el uso del modelo anterior de mayor y conocido abolengo.

Esta ilustración aparecida en el Boletín de Infantería de Marina (BIM) 
de enero de 2023, muestra un capitán del Cuerpo posando junto con un
sable cuyo diseño es más propio del modelo 1844/57 del CGA.

La edición en 2002 del trabajo póstumo del coronel Barceló "3 siglos de Armamento Portátil en España", donde hace mención al uso también por parte de algunos oficiales de Infantería de Marina, del hasta entonces catalogado como sable para oficial de E.M. de Artillería de la Armada,  junto con la existencia de unas fotografías de un archivo familiar donde se aprecia perfectamente el sable en cuestión portado por un comandante del citado Cuerpo, me llevaron al estudio y conclusiones que se reflejan en el apartado "Breve Reseña desde las Ordenanzas desde 1717" del Catálogo de Armas Blancas del Museo Naval de Madrid publicado por el Ministerio de Defensa en 2006.


d. Félix Angosto Lapizburú, Cte de Infantería de Marina
fotografía archivo familiar "de Santiago Cascales" (2)

Detalle de la guarnición de "taza" calada formada por una venera y
decoración vegetal entrelazada. El emblema del arma de Infantería de Marina
timbrado de corona real destaca en metal blanco. (fotografía: d. Vicente Navarro)


En el caso del Cuerpo de Estado Mayor de Artillería de la Armada, el emblema es un ancla sobre 
dos cañones cruzados, también timbrado por corona real (Fotografía: Antigüedades Sala)


La hoja usada en ambos modelos, es la clásica que monta el modelo 1844/57 del Cuerpo General de la Armada, de ligera curvatura con lomo redondo al interior que forma nervadura central en la pala, y filo corrido al exterior que se hace doble en la punta formando lengua de carpa.

En su mitad fuerte suele estar grabada al aguafuerte con distintos motivos vegetales y alegóricos junto con los emblemas del cuerpo y escudo de España. En letras capitales la leyenda "Marina Española" por un plano, y "Art. Fab de Toledo" junto a la data de fabricación por el otro.

Detalle de la Inscripción existente en las hojas españolas destinadas a los cuerpos de mar.
Como señala d. Vicente Navarro, la caligrafía se inclina a la izquierda como sometida a un fuerte 
levante. (Fotografía: D. V. Navarro)


La vaina  como cita la descripción de la Real Orden, es de cuero negro charolado con los juegos en latón dorado, idéntica en los dos sables así como en el del CGA.



Longitud Total: 870 mm
Longitud Hoja: 740 mm
Anchura de la Hoja: 27 mm
Peso: 560 gr



En esta fotografía se puede apreciar la armonía y belleza de este modelo
 (Fotografía: d. Vicente Navarro)



Conclusiones:

El diseño de nuestro sable no podía estar más cuidado y acertado, y aunque desconocemos el responsable del mismo, es nuestra opinión que las "libertades" tomadas a la hora de diseñar la guarnición con la famosa cimera mitológica, en contra de las disposiciones oficiales reflejadas en las consecutivas Reales Órdenes, le aporta un cierto encanto sin olvidar la belleza del resultado final.

La Armada Española adoptó la cabeza de león como simbología de fuerza, poder y constancia, pero sin olvidar que el diseño de su sable 1844/57 del Cuerpo General, es básicamente una copia de un modelo inglés de años anteriores como hicieran la mayoría de las Armadas Europeas. Es por ello que la elección del diseño de cimera en cabeza de delfín o tritón junto con la guarnición cerrada rompía de forma contundente las modas imperantes en el momento. 

No quiere decir ello que no existiesen diseños elaborados con ricas alegorías marinas y mitológicas como bien nos ilustra d. Vicente Navarro en su "Delfines y Armas Blancas Antiguas", pero a mi entender la sobriedad y belleza que alcanza el diseño de nuestros modelos del año 1857 para oficiales de Infantería de Marina y Estado Mayor de Artillería de la Armada, es dificilmente alcanzable. Lástima que su uso tuviese una efímera duración al ser sustituido por otros modelos, lo que ha convertido a los ejemplares conservados en piezas escasas y muy buscadas.



Agradecimientos:

Queremos mostrar nuestro agradecimiento a nuestros amigos d. Vicente Navaro y d. Lluc Sala, por cedernos las fotografías de los sables de sus colecciones para ilustrar este artículo.

Bibliografia:
-Armamento Portátil Español 1764-1939. B.Barceló Madrid 1976
-3 Siglos de Armamento Portátil en España. B. Barceló. Cala Millor 2002
-Historia del Armamento Español / Sopena Garreta/ Barcelona 1979
-Album con las tablas de fabricación de todas las Armas Blancas/ Toledo 1867
-Catálogo de Armas Blancas del Museo Naval de Madrid. M.J Melero/Adolfo Bernalte Madrid 2006
-Breve reseña de las ordenanzas desde 1717 en cuanto al armamento usado por los distinto cuerpos de la Armada Española. Adolfo Bernalte Sánchez. Madrid 2006
-Delfines y Armas Blancas Antiguas. /Artículos d. Vicente Navarro/
-Boletín Inafantería de Marina / Ministerio de Defensa / 2023


(1) En 1827 y por Real Orden de 7 de enero, desaparece el Cuerpo de Infantería de Marina fundado en 1717 y siendo el más antiguo del mundo. Dicho cuerpo, será absorbido por la Artillería de Marina, pasando a denominarse "Brigada Real de Artillería de Marina" o símplemente "Brigada Real de Marina", y finalmente por Real Orden de 12 de febrero de 1833 "Real Cuerpo de Artillería de Marina". Todas estas disposiciones, suscitaron un sinfín de cambios para finalmente y por nueva Real Decreto de 22 de marzo de 1848, el Cuerpo de Artillería pasaba a dividirse en dos ramas: La Artillería y la Infantería, hasta el año de 1857 en que volvían a separarse.


(2) La fotografía del Cte de Infantería de Marina d. Félix Angosto Lapizburú, perteneciente al Archivo Familiar de dña. Pilar Cascales y en la actualidad a su hija dña. Elvira de Santiago Cascales, fue sustraída durante la exposición que se celebró en el Cuartel del Conde Duque con motivo de las conmemoraciones del Desastre del 98. Desde entonces ha sido publicada en múltiples textos y trabajos, algunos de ellos, indicando la pertenencia mediante siglas. Por ello si alguien tuviese conocimiento de su paradero y existiendo hoy día tecnología para realizar una buena copia, les agradeceríamos mucho su devolución.

sábado, 10 de febrero de 2024

Sable de Oficial de Caballería, c.1820

 Antecedentes Históricos

Durante el periodo denominado Trienio Liberal que se inicia en enero de 1820, en parte consecuencia de la sublevación del teniente coronel d. Rafael del Riego, y que puso fin al Sexenio Absolutista, fueron muchos los oficiales que se proporcionaban su propio armamento costeado de su bolsillo, muchas veces añadiendo diseños personales o a la moda de las grandes potencias europeas, sobre las hojas de fabricación nacional.

A mi entender, el caso que nos ocupa es un claro ejemplo de esta costumbre, por otro lado genérica en casi todos los marcos históricos.

Cuando llegó a mis manos por el año 2015, lo primero que me llamó la atención, fue la cuidada factura hasta el extremo, de una sobria guarnición de hierro, en la cual destacaba sobremanera el trazado simétrico de su monterilla. No es un sable común ni al uso, -me dije. al no reconocer ninguno de los modelos reglamentarios a que hacía mención la data de la hoja.

Sable a  Capricho para Oficial de Caballería (c.1820) fotografía: V. Navarro



La fecha de 1820 a cualquier estudioso le rememora los hechos acontecidos con el Pronunciamiento de Riego, a partir del cual el hasta entonces monarca absoluto Fernando VII, era "convencido" para jurar y acatar la Constitución de 1812, dando fin a los seis años de absolutismo. 

Esa fecha grabada con cuidada caligrafía capital en uno de los planos de la hoja, me chocaba en parte con la leyenda de Real Fábrica de Toledo, pues tal y como señala Calvó en sus magníficos artículos a partir de dicho año, la fábrica empezaría a punzonar como Nacional, obviando por el momento el término de Real.

Esta curiosidad que no ha de escaparse a ningún estudioso, unido a la extraña y armoniosa guarnición, estimularon mi inquietud ante la adquisición de esa nueva pieza que todo coleccionista ansía para su colección.

¿ Se usó una hoja ya marcada como "Real Fábrica de Toledo" a pesar de las nuevas tendencias liberales ?

¿ Se marco exprofeso por algún artesano nostálgico del antiguo régimen ? por que haberlos los habría.

De una u otra manera no cabe duda de que nuestro sable se trataba de un encargo a capricho, siguiendo muy posiblemente la moda francesa del momento, para un oficial pudiente.

Con el tiempo y tras tomar los apuntes necesarios en la libreta de "curiosidades", el destino me llevó a deshacerme del mismo, en aras sin duda de capitalizarme para una nueva adquisición que despertase nuevamente nuestros instintos coleccionistas, e igual que vino se fue, y cual fue mi sorpresa años más tarde que leyendo los artículos de mi querido amigo d. Vicente Navarro, me encuentro nuevamente con él, pues al parecer Vicente a su vez llevado por la misma curiosidad que yo lo había adquirido a un tercero en discordia.


Apuntes que tomé sobre el sable en cuestión en espera de
completar las investigaciones pertinentes


Que alegría... aquel sable que pasó por mis manos con más pena que gloria y del cual sinceramente me arrepentí a posteriori deshacerme, estaba en la colección de un buen amigo y gran experto el cual plasmaba en un gran artículo las mismas inquietudes que a mi me asaltaron en su día...


El ejemplar que ilustramos:

Tal como hemos podido ir comprobando, se trata de un gran sable de Caballería, en nuestra opinión de clara influencia francesa, y realizado a capricho para un oficial del arma.

Esta dotado de una imponente guarnición de hierro que destaca sobre los modelos reglamentarios españoles del momento, realizados prácticamente en su totalidad en bronce. Dicha guarnición consta de un fuerte aro guardamanos cuya continuación remata en un galluelo simple de forma circular. La misma está dotado de dos amplias orejetas que actúan de guiavainas. En la guarda y partiendo del entronque del aro guardamanos, dos gavilanes o ramas que rematan en sendas volutas a ambos lados de las citadas orejetas.


El puño de ébano con torzal simple se afianza en un pomo en forma de sombrerete plano, que forma monterilla corrida hasta la virola, siendo ésta la pieza más notable de la guarnición al estar provista de cinco profundos canales paralelos que recorren su lomo de forma longitudinal.


Detalle de la decoración simétrica en forma de canales longitudinales
 sobre el lomo de la monterilla. Fotografía: V. Navarro


Otro detalle de la fuerte guarnición de hierro y los remates en volutas de ambos gavilanes
Fotografía: V. Navarro

La hoja de nuestro sable, de arquitectura curva como correspondería a la Caballería Ligera del momento, está provista de lomo redondo al interior y filo corrido al exterior que se hace doble en la punta y ligeros vaceos en ambos planos en los tercios fuerte y medio.

Sobre dichos vaceos podemos leer la leyenda de fabricación y data que ya comentamos anteriormente.


" * R(ea)L FA(brica)  DE T(oledo)* " fotografía (V. Navarro)

" * AÑO DE 1820* " fotografía (V. Navarro)

El sable llegó a nuestras manos sin su vaina original, la cual podemos presumir metálica cuyo brocal alojase las dos orejetas del guiavainas, y por su época muy posiblemente provista de dos abrazaderas con anillas. Un fuerte batiente remataría el conjunto.


Conclusiones:

Se trata pue de un bello ejemplar nada corriente, que debido a su cuidada factura y estado de conservación unidos a lo trascendental del marco histórico en que fue fabricado, merecía como poco un pequeño apunte en este trabajo.

Album de la Caballería Española (Conde de Clonard)


Proclamación de la Constitución en Madrid», de Godefroy Engelmann. 1820. Litografía sobre papel. Inv. 2125



Quiero una vez más agradecer a mi buen amigo d. Vicente Navarro, el permitirme usar de las fotografía de su artículo para poder ilustrar éste el mío.



Bibliografía:

Un Sable Fernandino de Caballería (adquisición personal de un oficial) Artículos Recuerdos con Historia. / Vicente Navarro / 2016.

- Armamento Reglamentario Español 1764-1939 / B. Barceló Rubí / Madrid 1976

- 3 siglos Armamento Portátil en España ( B. Barceló Rubí / Cala Millor 2002