jueves, 20 de febrero de 2020

Espada de Caballería "modelo" 1796 (Tipologías 1ª parte)

Antecedentes históricos:

Parafraseando a nuestro amigo y gran investigador  Calvó: "A vueltas con la espada de Caballería modelo 1796". 

En nuestro anterior artículo, en el cual intentábamos argumentar la plena existencia del citado modelo como armamento de munición durante el último tercio del siglo XVIII, basábamos nuestras convicciones en una serie de elementos ineludibles, principalmente el gran número de ejemplares supervivientes, muchos de ellos con marcas regimentales grabadas en sus cazoletas, así como cuños de munición junto a la cifra Real acuñados tanto en sus sus hojas, como en la cruz de gavilanes.

Por tanto vamos a intentar establecer una serie de patrones, que nos ayuden en primer lugar a diferenciar los distintos modelos conocidos, en base a su morfología, para ello vamos a empezar por la guarnición de cazoleta de "vela" o "barquilla" con que se conoce esta tipología de espada:

Podemos distinguir en base a los ejemplares conservados, varias facturas y hechuras en cuanto a la guarnición de vela de nuestro controvertido modelo que vamos a clasificar de la siguiente manera:

Modelo de Cazoleta 1 (1796-1)
Por un lado tenemos la que vamos a denominar modelo 1: protagonista del anterior artículo, cuya cazoleta de vela presenta una construcción muy robusta en sus formas, con reborde prominente tanto en la escotadura que forma el guardamanos como en la totalidad del borde de la misma. La citada cazoleta, muestra una mayor dimensión y profundidad en su parte anterior, asimetría posiblemente heredada de su antecesora el modelo 1728. En sus formas presenta un ligero apuntamiento que coincidiendo con la línea longitudinal de la pieza, rompe la curva descendente desde el aro guardamanos hasta el gavilán de parada.
La cruz que forman los gavilanes, bigotes y aro, está realizada con un fuerte grosor en sus formas, destinado sin duda a la defensa de la mano en las distintas suertes del combate, y muestra en la mayoría de las veces, muy poca curvatura de los mismos o en ocasiones ninguna.
La cazoleta se fija a la cruz de gavilanes mediante dos tornillos remachados sobre los bigotes, y otro remache que afianza el extremo de la vela a la mitad del aro guardamanos.
Son en estas  fuertes cazoletas donde hemos podido comprobar la existencia de lo que denominamos "marcas regimentales" o de pertenencia a un regimiento o escuadrón en concreto, grabadas en la parte posterior de las mismas.

Estas guarniciones las encontramos principalmente montadas en hojas datadas durante los últimos años del reinado de Carlos III, es decir desde la espada completa más antigua encontrada 1783, hasta 1787 aproximadamente en el ejemplar conservado en la Colección Wallace de Londres con la sigla A-695

Ejemplar de primer modelo, donde se aprecia el fuerte reborde tanto en la escotadura del aro como en los bordes de la cazoleta. Podemos apreciar el ligero apuntamiento hacia el pomo en la línea longitudinal de la espada. Gavilanes gruesos y fuerte ligeramente contracurvados. (Fechada 1783. C. III)
(Colección propia)



Ejemplar del primer modelo. También apreciamos el fuerte reborde que circunvala toda la cazoleta, siendo en este caso menos apuntado hacia el pomo. Fuerte cruz de gavilanes rectos o enderezados con la curiosidad de la carencia de bigotes, con lo que la guarnición se fija mediante el remache del aro guardamanos y la presión ejercida sobre el conjunto mediante el remache del pomo. (Sin marcas en la hoja)



Marcas denominadas "regimentales" en ambos casos podemos comprobar la similitud de la grafía 2E  1E y una numeración. Sabiendo que el arma de Caballería estaba compuesta por hasta cuatro Escuadrones a finales del siglo XVIII, divididos a su vez en Compañías.
 ¿Pudiera referirse a Primer y Segundo Escuadrones ?

El puño de madera entorchado a doble labor de espiguilla con hilo de cobre y sujeto mediante cuatro barretas longitudinales afianzadas por las virolas, es común en estas grandes espadas de caballería desde el modelo 1728, como herencia de modelos anteriores no reglamentados.
En cuanto al pomo, observamos formas esféricas en este primer modelo, en la mayoría de los casos con una incipiente perilla o con el citado apéndice completamente desarrollado.


Modelo de Cazoleta 2 (1796-2)
Los ejemplares que vamos a considerar modelo 2, respetan las formas del diseño original con las salvedades en cuanto a factura que vamos a intentar detallar:
La diferencia más importante que nos encontramos radica en la cruz de gavilanes de formas mucho más estilizadas y con sus extremos fuertemente contracurvados. En la mayoría de los ejemplares estudiados, podemos comprobar la presencia de marcas de munición troqueladas sobre la citada cruz a ambos lados del escusón.

Estas guarniciones las hemos visto principalmente en espadas con hojas datadas durante el reinado de Carlos IV, entre 1788 y 1808, y como ejemplar raro en el que ilustra la fotografía fechado en 1808 y con cifra real de Fernando VII.

(decimos raro ya que en dicha fecha, estaban ya aprobadas las espadas de Caballería de nuevo diseño, de cazoleta esférica al igual que los Dragones, con lo que una hoja provista de recazo no tenía mucho sentido de ser, salvo que estuviesen aún en servicio en algún determinado regimiento)


Ejemplar del segundo modelo, cazoleta más ligera con breve apuntado hacia el pomo, y gavilanes finos muy curvados. Pomo en forma de "jarrita"  (Fechada 1808 F. VII)
(Colección propia)



Cuño de Munición Real (R coronada)


Marca de Munición B

Cuño de Munición Real (R coronada)


Marca de Munición B

La guarnición aunque respetando el diseño original de cazoleta con vela, muestra una construcción mucho menos robusta que el modelo anterior, careciendo del marcado y prominente reborde de los extremos el cual ha sido sustituido por una línea grabada a modo de decoración,  pero conservando el ligero apuntamiento de la guarda hacia el pomo.
El puño se mantiene en sus formas originales con torzal de cobre y cuatro barretas, a diferencia del pomo que empieza a estilizarse y aplanarse adquiriendo una forma que Barceló describiría en su obra como de "jarrita".


Modelo de Cazoleta 1 de transición (1796-1.1)
Se trata del la cazoleta del modelo 1 de fuerte factura, a la que se le montan los gavilanes del modelo 2. Aparece en un ejemplar fechado en 1787

En este ejemplar fechado en 1787, podemos observar una cazoleta de fuerte factura con los
contrafuertes descritos, pero que monta una cruz de gavilanes más próxima al modelo 2 pero carente del
punzón que habitualmente encontramos en éstos últimos.
(colección propia)




Modelo de Cazoleta 3 (1796-3)
Al igual que el anterior, presenta una cruz de gavilanes finos y muy contracurvados, en muchos casos con la presencia de las citadas marcas de munición lo que denota la misma procedencia de dicho componente. La cazoleta es también fina sin los contrafuertes y rebordes que describimos en el primer modelo, carente de marcas y en la cual desaparece completamente el apuntado medio hacia el pomo. El puño sigue el diseño de los anteriores modelos, con un entorchado de cobre a una o dos labores y cuatro ballestillas de hierro, al igual que el pomo que adopta definitivamente la forma de "jarrita".

Estas guarniciones, las hemos encontrado en espadas montando hojas del periodo de Carlos III y Carlos IV, y como excedente de producción ya durante el siglo XIX con hojas pertenecientes a la Espada de Caballería modelo 1832, las conocidas como (X TOLEDO X), en lo que entendemos sería un mero souvenir, y en las que muchas de ellas muestran un puño de madera desnuda sin torzal, ballestillas ni virolas.

Ejemplar del tercer modelo. Gavilanes finos muy curvados, cazoleta ligera con desaparición total del apuntado en guarda. Pomo en forma de "jarrita" (Hoja sin marcas)
(Colección propia)



Ejemplar del tercer modelo. Gavilanes finos muy curvados, cazoleta ligera con desaparición total del apuntado en guarda. Pomo en forma de "jarrita" Reutilización de una hoja del modelo posterior de 1832 con la típica inscripción "X EN TOLEDO X", Obsérvese el puño carente de torzal ni virolas en lo que representa un producto semi ormamental
(colección propia)




En esta fotografía podemos apreciar perfectamente las diferencias entre las guarniciones de los tres modelos.


Una vez determinadas las diferencias morfológicas en cuanto a la guarnición de cazoleta de vela de nuestra espada modelo "1796", volvamos pues a la documentación existente y hasta la fecha encontrada.
Vamos a centrar nuestra investigación en tres textos estudiados con anterioridad.

Por un lado la Real Orden de 12 de julio de 1728 que describe con total exactitud el modelo del citado año. Descripción por otro lado refrendada tanto por el Marqués de Esquilache en su "Método para la fábrica de espadas en Toledo", fechado en 1761, como posteriormente por Tomás Morla, en su "Tratado de Artillería" ya en 1803, en el cual por primera vez se ilustra con todo detalle el modelo 1728 conocido como de "Boca de Caballo".

En la Real Orden de 12 de julio, podemos leer las características y diferencias en cuanto a la espada de Caballería y Dragones  se refiere:

"deben ser uniformes en todo a las de nueva fábrica, sin que ningún regimiento
ni compañía se separe de su forma, medida y peso, regulándose el de cada espada
montada en tres libras y seis onzas, y sin vaina dos y medio libras; su largo será
de cinco palmos que se reparten en: seis dedos la espiga, dividido uno para la cruz,
cuatro para el puño y uno para el pomo; tres dedos de recazo; y los cuatro palmos
y tres dedos restantes para la hoja. La guarnición debe de ser de dos conchas y de 
una pieza, y la cruz de otra. La hoja ha de ser vaciada, de tres mesas, y al
nacimiento de la guarnición muy poco más de dos dedos, y a tres dedos de la punta,
dedo y medio, disminuyendo su ancho proporcionalmente de una otra marca..."

"...los sables de Dragones serán del mismo modelo, peso y medida de los que al 
presente usan..."

En esta descripción ya podemos observar diferencias entre la espada usada por la Caballería y la usada por los Dragones, más si atendemos a Clonard, que refiere que en 1703 éstos últimos usan de sable curvo el cual se hace más curvo si cabe en 1743.

Posterior a la Real Orden de aprobación de 1728 y al texto de Esquilache de 1761, el coronel de Dragones García Ramírez de Arellano, publicaría en 1767 su "Instrucción metódica y elemental, para la táctica y manejo y disciplina de la Cavallería y Dragones", siendo a nuestro entender, un texto clave en el asunto que nos concierne, ya que su autor aboga por que tanto el cuerpo de Caballería como el de Dragones, debieran portar, armamentos, acordes a la funcionalidad de sus distintos cometidos y misiones.



Si nos fijamos en los dibujos con los que el coronel de Dragones ilustró su obra, podemos observar con gran detalle como tanto la Caballería, como los Dragones, portan una espada recta de guarnición de doble concha, en lo que a su entender debieran de ser las formas de la espada que ambas unidades montadas habían de usar.

"...El Sable o Espada del Dragon sería mucho mejor que fuese recto, para que tuviese toda la fuerza, ofensa y manejo que la espada..."

Obviamente en su experiencia como coronel del arma, abogaba por la arquitectura recta más idónea para el uso de los cuerpos montados. Si además tenemos en cuenta las directrices del Marqués de Esquilache recogidas en su "Método para la Fabricación de Espadas en Toledo" de 1761, podemos afirmar que las formas curvas del sable, fueron sustituidas por las rectas unificando de alguna manera su uso tanto en la Caballería como en los Dragones. 

Una vez adoptada la hoja recta para ambos cuerpos, Esquilache aún añadiría que la arquitectura de la espada de Caballería estuviese dotada de un sólo filo frente a la usada de dos, medida que García de Arellano, no compartía como así dejó constancia en su obra.

"La construcción de la hoja, ha de ser con los refuerzos, y elasticidad, que en 
todas sus partes le corresponde, de dos cortes, lo que la aligera, y si por desgracia 
se mella, tiene el remedio de bolverla los filos".




Ilustraciones de la obra de Ramírez García de Arellano 1767


Ilustraciones de la obra de Ramírez García de Arellano 1767

En la misma obra, Arellano incluso ilustra dos diseños propios de como habrían de ser las espadas de Caballería y Dragones.





Figura E Espada para Caballería / Arellano 1767


Figura S Sable Recto para Dragones / Arellano 1767

Una vez conocidos los diseños de Ramírez García de Arellano publicados en 1767, desconocemos a ciencia cierta si se llegaron a llevar a cabo legislándoles con la preceptiva Real Orden correspondiente, más allá de los ejemplares supervivientes que pudieran dar fe de ello. No obstante revisando los distintos Estados Gráficos Militares del periodo de Carlos III, encontramos el publicado en 1777 perteneciente a la colección Anne S.K. Brown, donde observamos un claro cambio en el armamento entre los Regimientos de Caballería y los de Dragones.

En dichas miniaturas, se ve perfectamente que ambos cuerpos montados, portan espadas distintas pero de hoja recta ambas. Se adivina una cazoleta, gavilanes y aro guardamano en las unidades de Caballería, y una guarnición de cesta con doble montante en el aro guardamanos y claro color amarillo en las unidades de Dragones.

Es decir: podríamos casi aseverar, que las recomendaciones hechas en 1767 por Arellano, habrían tenido respuesta en la dotación de ambos cuerpos, o al menos habían calado en el pensamiento de ciertos Oficiales superiores diez años después de publicadas.

"...El Sable o Espada del Dragon sería mucho mejor que fuese recto, para que tuviese toda la fuerza, ofensa y manejo que la espada..."
"...La guarnicion havia de ser de laton dorado, pues la experiencia me ha hecho ver ser de mas duracion y mucho mas facil mantenerla limpia, con un montante mas que los que tiene..."



Regimientos de Caballería Rey y Reyna, según el Estado Militar Gráfico de 1777 / Anne S.K. Brown Coll.


Regimientos de Dragones Almansa y Pavía, según el Estado Militar Gráfico de 1777 / Anne S.K. Brown Coll.



Este cambio en la forma de la guarda y arquitectura de las espadas de Caballería y Dragones que podemos apreciar en el Estado Militar Gráfico de 1777, no existía cuando Arellano publica su "Instrucción Metódica" en 1767, y así lo comprobamos en el estado Militar Gráfico del mismo año, donde vemos que los Dragones estaban dotados de sables curvos tal como citaba Clonard.


Regimientos de Caballería Príncipe e Infante según el Estado Militar Gráfico de 1767 / Anne S.K. Brown Coll.


Regimientos de Dragones Almansa y Pavía según el Estado Militar Gráfico de 1767 / Anne S.K. Brown Coll.

 Hasta aquí vamos a establecer las siguientes premisas.


- La Caballería Española usa de espada recta reglamentada desde 1728.
- Los Dragones usan sable curvo hasta 1767  * cita de Clonard * EMG 1767
- En 1761 Esquilache indica que las espadas tanto de de Caballería como de Dragones  han de ser rectas. 
- En 1767 García de Arellano indica que las espadas de Caballería y Dragones sean rectas publicando sus diseños.
- A partir de los EMG desde 1777 se ven espadas rectas en ambos cuerpos montados.






Bibliografia:

- Armamento Portátil Español 1764-1939. B. Barceló. Madrid
- Tres Siglos de Armamento Español. B.Barceló. Cala Millor. 2002
- Armamento Español en la Guerra de la Independencia. J.L. Calvó Madrid 2008
- Método para la Fabricación de espadas... Marqués de Esquilache. Aranjuez. 1761
- Tratado de Artillería para uso de la Academia de caballeros Cadetes del Real Cuerpo de Artillería. Tomo II. Tomás de Morla. 2ª Edición corregida. Segovia 1816
Láminas pertenecientes al Tratado de Artillería que se enseña en el Real Colegio Militar de Segovia. tomo IV. Tomás de Morla, 1803
- Instrucción metódica y elemental para la táctica manejo y disciplina de la Caballería y Dragones García Ramirez de Arellano. 1767
- Fichas catalográficas Museo del Ejército de Madrid. A. Bernalte Sánchez. 2002.
- Sables y espadas de montar de Dragones. J.L. Calvo. Artículos. 2006
- Espada de montar con guarnición de barquilla con vela II. J.L.Calvó artículos.2006
- Armas Blancas Reglamentarias en la Fundación de la Real Fábrica de Toledo, los modelos de 1761. Juan José Pérez Rodríguez. Revista de Historia Militar. 2007
- Cataluña, Armería de los Borbones / R. Martí / 2004
- Spanish Military Weapons in Colonial America 1700-1821 / Brinckerhoff/Chamberlain/1972
- Los Ejércitos del Rey / Juan José Torres / Enrique Gregory / Website


lunes, 28 de octubre de 2019

Sable para Oficial de Caballería Proyecto Robert c. 1895

Antecedentes Históricos

El conocido como Sable modelo 1895 para Tropa de Institutos Montados, procedente del proyecto de sable nº 3 presentado por la fábrica de Toledo, y cuyo diseño se lo debemos al oficial artillero d. José Robert Bordés, como así desvela el profesor Navarro en su magnífico tratado sobre la espada Puerto Seguro, fue aprobado por Real Orden de 8 de julio de 1895, en lo que sería un intento de unificar en un único modelo, el sable usado por las tropas montadas de todas las armas y cuerpos.
Arma denostada en casi todas las unidades y cuerpos debido a su livianez frente a sus antecesores de más recia construcción, tuvo sin embargo indiscutible presencia en muchos de los campos de batalla de África y Ultramar. 
Durante éste periodo de pruebas, usos y aprobaciones, hubo un Capitán artillero cuyo discreto trabajo técnico en la Fábrica de Armas de Toledo, vio la luz en el diseño del sable para Oficial de la Administración Militar modelo 1905 conocido como sable "Robert" aprobado por R.O. de 23 de septiembre de 1905. 
Entre las fechas de 1895 y 1905 el citado artillero recibió diversas recompensas y condecoraciones por su buen hacer en los diseños que llevan su nombre, como así lo atestiguan los distintos modelos creados y sin duda sufragados por él mismo.

Varios son los ejemplares que han perdurado hasta nuestros días a modo de proyecto, sables que nunca verían la luz como armamento de munición, pero que sin duda existieron, y cuya fabricación se la debemos en parte a la industria privada usando a veces de hojas de modelos vigentes o anteriores como es el caso que nos ocupa.  Estos denominados "Proyectos" son sin duda una rareza, y dan fe en primera persona, de la inquietud de nuestros oficiales armeros, siempre en la búsqueda de mejorar los armamentos de munición existentes.

El coronel d. José Robert Bordés es la prueba de ello, ya que su discreto trabajo ha llegado hasta nuestros días en la forma de bellos ejemplares producto de su ingenio y pluma.

Sable proyecto Robert para oficial de Caballería o Plazas Montadas



Detalle de la factura del puño realizado en Ébano, así como el pomo de plata dotado de hombros para el
ajuste de la cola del aro guardamano.


El ejemplar que ilustramos:

Basado en los diseños al uso de la época, nos encontramos con un sable de guarnición de cazoleta cerrada en la línea de los viejos "prusianos" de los que ya escribimos en profusión en artículos anteriores. Realizada íntegramente en acero, forma una cesta casi circular desprovista de galluelo, y que se prolonga hasta formar el aro guardamanos.
En el anverso de la cazoleta, al arranque de la hoja, nuestra cazoleta, está provista de un refuerzo a modo de adorno geométrico, ya visto en otros diseños del mismo autor.
La fabricación por parte de la industria privada del armamento militar, en forma de subcontratas o particulares, queda de manifiesto con la presencia de un cuño de fabricante sobre el exterior del aro guardamanos, en el cual podemos leer "P. SANCHEZ", sin que hasta el momento tengamos mayores datos sobre la autoría del mismo.

El puño es de una pieza a diferencia de sus coetáneos, los cuales habían adoptado el sistema de cachas sobre una espiga enteriza con la hoja, lo cual faculta el montaje de hojas de factura anterior, como así veremos a continuación. Volviendo al puño, nos encontramos con una única pieza de ébano provista de amplios gallones, que forman un plano cuadrillado en su parte superior, por otro lado característica ya vista en otros proyectos de la misma época. Dicho puño remata en la cazoleta apoyado en una ancha virola de metal blanco reproduciendo el trabajo de gallones antes descrito, y por el otro lado, en un recio pomo de monterilla simple y ligero sombrerete plano, todo ello realizado en plata, sobre el cual se ajusta mediante una tuerca plana el extremo de la espiga de la hoja.
Cabe destacar la fina factura del pomo, dotado de unos hombros sobre los que ajusta la cola del guardamanos, elemento perfectamente prescindible con el simple hecho de alargar y cajear dicha cola, pero que sin embargo denotan como digo, el sobrio y fino trabajo de diseño.


Detalle del plano superior cuadrillado del puño, monterilla simple y virola.


Detalle del adorno de refuerzo en la cazoleta al arranque de la hoja

Punzón sobre el aro guardamano
(P. SANCHEZ)

Nuestro sable, monta una hoja de factura anterior, realizada en la Fábrica de Artillería de Toledo en el año de 1873, como así lo atestigua la inscripción existente sobre uno de sus planos.
La arquitectura curva de la misma, presenta lomos redondos al exterior en su primer tercio, y al interior en su primer octavo de hoja, que luego forma doble filo a dos mesas desde su mitad hasta la punta, en un diseño tan original como poco habitual en los sables reglamentarios.
Carece de vaina conservada, habiendo sido ésta muy presumiblemente metálica y provista de abrazaderas y anillas

Inscripción sobre el plano de la hoja "Fca DE TOLEDO 1873"


Sable para Oficial de Caballería o Institutos montados proyecto "Robert" c. 1895  


Longitud total: 1030 mm.
Longitud de hoja: 870 mm.
Ancho de hoja: 28 mm.


Otros ejemplares de Proyecto Robert

Recientemente al habla con mi buen amigo el profesor d. Vicente Navarro Serra, me mostraba algún que otro ejemplar de su propia colección personal, haciendo hincapié en uno de ellos, cuya  similar sino idéntica factura, lo sitúan en el mismo marco cronológico que el protagonista del presente artículo.


En este caso la diferencia la podemos observar en el cuadrillado del puño, frente a los gallones del ejemplar anterior. Desconocemos el material del que está realizado el pomo aunque lo presuponemos de acero, y podemos observar la ausencia de los hombros citados en la descripición anterior, y que sirven de ajuste a la cola del aro guardamanos.
Sobre el aro, observamos también la presencia del cuño o punzón del autor anteriormente citado, P. SANCHEZ lo que nos da fe de su misma autoría. D. Vicente, nos ilustra sobre la existencia de un maestro grabador  de nombre Francisco Sánchez, en la Fabrica de Toledo, por los años de 1870-80. ¿Pudiera tratarse de un pariente próximo de nuestro P. Sánchez?

Detalle del punzón del mismo autor

La hoja usada en este ejemplar, muestra la misma arquitectura de doble filo con lomos redondos anteriormente descrita, en este caso fechada en 1881. También podemos observar el tipo de vaina usada de construcción metálica y doble abrazadera con anillas, como presumíamos al escribir el artículo.




Bibliografia:
-Armamento Portátil Español 1764-1939. B.Barceló Madrid 1976
-3 Siglos de Armamento Portátil en España. B. Barceló. Cala Millor 2002
-Los sables para institutos montados, institutos a pie y los sables Robert. J.L. Calvó Artículos. 2005
-Catálogo de la Exposición "Los Sables del Museo del Ejército" A. Bernalte / J.A González. Ministerio de Defensa. 2005
-Espada Sable Puerto Seguro La histórica verdad. V. Navarro Serra. Sabadell 2008

miércoles, 23 de octubre de 2019

Carabina rayada para Cazadores de Infantería transformada Berdam modelo 1867

Antecedentes Históricos:

La necesidad de dotar a nuestras unidades de nuevos armamentos con sistema de retrocarga, hizo que la Junta Facultativa de Artillería crease una Subcomisión encargada, de valorar los distintos sistemas existentes con el fin de adoptar el que a su juicio y en base a pruebas de fuego real, cumpliese mejor las expectativas prescritas. Para ello se instó a todo concursante que junto a su solicitud se acompañase de un arma con que realizar dichas pruebas.
Como cita Calvó en su obra, dichos sistemas fueron claramente diferenciados, por un lado los que supusieran la transformación de armamento ya existente, y por otro los que precisasen de nueva fabricación. Dicha Subcomisión a sabiendas de la imperiosa necesidad de dotar de armamento de retrocarga a nuestro ejército y teniendo en cuenta lo costoso de la nueva fabricación del mismo, se inclinó hacia la transformación del ya existente, según el sistema desarrollado por el oficial ingeniero estadounidense Hiram Berdam.


Carabina Rayada para Cazadores de Infantería modelo 1857 transformada Berdam modelo 1867 
y bayoneta de cubo modelo 1857 estandar para todas las armas de percusión que usaron bayoneta
a partir de la carabina rayada modelo 1857 para Cazadores.

Esta transformación mejorada por el oficial artillero Artemio Pérez, consistía en una recámara de cierre abierto por bisagra, en cuya parte superior una aguja accionada por el percutor actuaba sobre el fulminante del proyectil metálico. La mejora propuesta por el oficial de Artillería, consistía en la posibilidad de un cambio de aguja para en el caso de falta de proyectil metálico, pudiese usarse el clásico de cebado independiente de pistón.



Detalle del cierre de Bisagra diseñado por Hiran Berdam con la mejora de Artemio Pérez
Recámara abierta para la introducción del proyectil metálico


El sistema Berdam fue adoptado definitivamente el 14 de diciembre de 1867, para transformar las carabinas modelo 1857 y fusiles modelo 1859, efectuándose tanto en la fábrica de Oviedo como en la de Eibar, para usar el nuevo cartucho metálico de 14,6 mm.


Cuño de la Fca de Artillería de Oviedo y año de fabricación 1863


Cartucho metálico y proyectil cal. 14,6 mm sistema Berdam
Detalle de la corona grabada en culote


La Carabina Rayada modelo 1857:
El modelo declarado reglamentario por R.O. de 4 de mayo de 1857, no es más que una mejora del anterior modelo 1855, con ciertas diferencias en la llave, como la adopción de dos tornillos pasantes de fijación de la misma, o la supresión del guardacebo. Este modelo de llave denominada de igual forma modelo 1857, estaba dotada de cadeneta y fue adoptada tanto para las carabinas, tercerolas y mosquetones, unificando así todos ellos y facilitando el intercambio. 
En una producción más tardía, el armero Antonio Anckermann llevó a cabo unas mejoras en dicha llave modificando la brida de la nuez lo que es fácilmente reconocible debido al tercer tornillo existente en la platina tras el martillo percutor.


Detalle de la llave modelo 1857 mejorada por Anckermann


Detalle del número de fabricación y los tres tornillos producto de la brida de la nuez en la mejora Anckermann
Número de fabricación en la recámara seccionada para adoptar el sistema Berdam
Detalle del alza de corredera y puente de escalones descendentes


La carabina montaba todas sus guarniciones en hierro, a diferencia de sus antecesoras que eran de latón, consistentes en dos abrazaderas abiertas ajustables mediante tornillo, la mayor de ellas provista de anilla para la correa portacarabina. El guardamonte también en hierro disponía de la segunda anilla, afianzada mediante tornillo en la planchuela de la cola del mismo.
Dado el mayor alcance efectivo de las nuevas carabinas de ánima rayada frente a las de ánima lisa, éstas montaban un alza de corredera y puente de escalones ascendentes, regulada para las distancias de 200 a 900 metros, que posteriormente con la reforma Anckermann, se modificó a escalones descendentes, y estaba fijada al cañón mediante una abrazadera.
La baqueta realizada en hierro, presentaba la punta del atacador cóncava ojival, y una faja de latón para preservar el rayado del ánima.


Detalle de la baqueta de acero con faja de latón


La carabina modelo 1857, al igual que el fusil modelo 1859, estaban dotados de bayoneta de cubo modelo estandar del año 1857, para todas las armas de percusión que portasen bayoneta a partir de la Carabina Rayada para Cazadores del mismo año.
Tiene una hoja triangular de tres filos y profundos vaceos al exterior, presentando un plano interior ligeramente vaceado y con breve "bigotera" con una longitud de 480 mm, siendo el total del arma 543 mm.  El cubo con un diámetro interior de 20 mm. está dotado de una anilla de seguridad cerrada con tornillo, y que una vez girada afianza la bayoneta a la boca de fuego quedando la misma en posición lateral derecha.

Bayoneta estandar modelo 1857 para todas las armas 
de percusión a partir de la Carabina Rayada para Cazadores
del mismo año.


Detalle del cubo y anilla de seguridad


Punzón de examinador en el plano interior al arranque de la hoja


Número de serie "1318" ?



El Ejemplar que ilustramos:

Se trata de una carabina modelo 1857 para Cazadores de Infantería, modificada al sistema Berdam de retrocarga en lo que se ha venido a denominar modelo 1867, debido al año de su aprobación. Partiendo de pues de dicho modelo inicial, nuestra carabina presenta todas sus guarniciones en hierro, y la llave modelo 1857, modificada por Anckermann como atestigua el tercer tornillo existente en la platina tras el martillo pecutor. Ésta se fija a la cureña mediante dos tornillos pasantes que se alojan directamente en la madera carente del portavis de modelos anteriores, y está marcada con los punzones de la Fábrica de Artillería de Oviedo y el año de fabricación de 1863. Tras el martillo percutor igualmente punzonado el número de fabricación, el cual encontramos también sobre las dos piezas que forman la recámara del cañón, seccionadas según la transformación Berdam.  

Datos Métricos:
Longitud Total del arma:  1220 mm
Longitud del cañón:  835 mm
Calibre: 14,6 mm
Longitud Total de la Bayoneta: 543 mm
Longitud Hoja: 480 mm.

Lámina ilustrativa de la transformación a sistema Berdan (Álbum de las Armas / Fernando Aramburu /1876)

Lámina ilustrativa de la carabina modelo 1857 y su transformación a modelo 1867 sistema Berdan
(Álbum de las Armas / Fernando Aramburu /1876)


Soldados del 28 Reg. Luchana en San Sebastián (Museo de San Telmo)
Los soldados portan el fusil 1859 con posible transformación 1867 (n.a.)






Bibliografía:

- Armamento Portátil Español 1764-1939. B. Barceló. Madrid
- Tres Siglos de Armamento Español. B. Barceló. Cala Millor. 2002
- Armamento Portátil en la 2ª y 3ª Guerras Carlistas. Artículos Juan Luis Calvó. 2016-2017
- Llaves de Percusión en el Armamento Portátil Español. Artículos Juan Luis Calvó. 2004
- Bayonetas de cubo españolas, 1715-1808. Artículos Juan Luis Calvó. 2003
- Álbum de las Armas blancas de fuego portátiles y Artillería de Campaña que actualmente usa el Ejercito Español / Fernando Aramburu y Silva / Madrid 1876
Bayonetas Españolas (nº 2 Asociación El Cid) . Juan Luis Calvó. 1980
Historia de las Armas de Fuego Portátiles a través de la Colección del Museo del Ejército / J. Borja / Madrid 1999